<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/">  <channel>    <title>Columnas</title>    <description>Columnas</description>    <pubDate>Fri, 03 Apr 2026 21:24:29 +0000</pubDate>    <generator>Wf Feed Generator (https://www.expreso.ec/)</generator>    <link>https://www.expreso.ec/</link>    <item>      <title>Eduardo Carmigniani | Los USD 14 millones “de Astrobryxa”</title>      <description><![CDATA[Pero parece que no se trató de un acuerdo por USD 20 millones, ni que los contratos hayan sido solo por Quevedo y Salitral]]></description>      <pubDate>Fri, 03 Apr 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/eduardo-carmigniani-los-usd-14-millones-de-astrobryxa-280338.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/eduardo-carmigniani-los-usd-14-millones-de-astrobryxa-280338.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>Eduardo Carmigniani</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  >En la demanda civil que por fraude planteó el Gobierno -por el <strong>caso Progen</strong>- en una Corte Federal en Tampa, Florida, el pasado 15 de diciembre de 2025, sostuvo que Progen involucró a la compañía ecuatoriana <strong>Astrobryxa S.A.</strong> en su “actividad criminal”, usándola “como subcontratista en la instalación de generadores de energía en virtud de los Contratos de Quevedo y Salitral [a cambio de] 20 millones de dólares por sus supuestos servicios como subcontratista. Astrobryxa parece ser propiedad o estar bajo el control de Karla Saud Calero, familiar de <strong>Fabián Calero, gerente general de CELEC</strong> al momento de la adjudicación de los Contratos de Quevedo y Salitral” (párrafos 43 y 44).</p><p  >Pero parece que no se trató de un acuerdo por USD 20 millones, ni que los contratos hayan sido solo por Quevedo y Salitral. Por lo menos así surge de otra demanda, planteada también en diciembre de 2025, pero nada menos que por la propia Astrobryxa en contra de Progen, en una Corte Estatal del Condado de Polk, también en Florida (caso 2025-CA-005087), en la que afirma que su contrato “de servicios” del 2 de agosto de 2024 incluía un tercer proyecto, el de Catamayo, y que el valor total acordado a cambio fue de USD 38,5 millones, de los cuales solo le habían sido pagados, en números redondos, USD 14 millones.</p><p  >No es detalle menor que, según la referida demanda, por pedido expreso de Progen <strong>los pagos tendrían que efectuarse en los Estados Unidos en lugar de Ecuador</strong>. “Para atender esta solicitud, Astrobryxa constituyó una entidad con sede en Estados Unidos, Astrobryxa LLC, con el único propósito de abrir una cuenta bancaria doméstica para recibir los pagos”.</p><p  >Así que hay ahí más información para que la <strong>Fiscalía </strong>pueda indagar quiénes terminaron siendo los receptores finales de esos <strong>USD 14 millones </strong>por los “servicios” de Astrobryxa, pues existiendo evidencias de que habrían sido depositados en cuentas bancarias en Estados Unidos, perfectamente se puede activar las asistencias penales internacionales, y más aún cuando nuestras relaciones con las autoridades estadounidenses están en apogeo.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-04-02T19:13:27-05:00</dcterms:modified>    </item>    <item>      <title>Francisco Rosales Ramos | Dinamismo empresarial… pero</title>      <description><![CDATA[Este dinamismo, que se traduce en resultados muy positivos, tiene un freno en las deficiencias de infraestructura]]></description>      <pubDate>Fri, 03 Apr 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/francisco-rosales-ramos-dinamismo-empresarial-pero-280333.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/francisco-rosales-ramos-dinamismo-empresarial-pero-280333.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>Francisco Rosales Ramos</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  >Es evidente la vocación empresarial del ecuatoriano. Desde el pequeño que abre una tienda en el barrio y se adelanta a la demanda que se generará en un nuevo sector, hasta el gran inversor que ha sido el motor en el <strong>crecimiento de las exportaciones privadas</strong> en los últimos años. 2025 confirma lo expresado: las exportaciones no petroleras llegaron a 29.402 millones de dólares, frente al total de 37.152 millones en ese mismo año. Las ventas privadas crecieron 18,3 por ciento con relación a las de 2024.</p><p  >Las ventas externas de camarón -que son la mejor demostración del empuje privado- llegaron a 8.401 millones de dólares en 2025, superando a las exportaciones de hidrocarburos de 7.750 millones. El cacao sumó 4.184 millones. El banano, 4.063 millones. Enlatados de pescado, 1.848 millones. Y flores, 1.045 millones. Las exportaciones no petroleras habrían sido las que contribuyeron en mayor grado al crecimiento del 3,5 % del PIB en 2025.</p><p  >La apertura de la economía con la celebración de varios acuerdos comerciales ha facilitado e incentivado la participación de antiguos y nuevos empresarios -varios muy pequeños- en los nuevos mercados. Las exportaciones a los países de la Unión Europea, que sumaron 7.237 millones de USD en 2025 (23 % del total de exportaciones no petroleras), incluyeron las ventas de pequeños negocios industriales y agrícolas.</p><p  >Pero, este dinamismo, que se traduce en resultados muy positivos, tiene un freno en las deficiencias de infraestructura cuya competencia corresponde al <strong>sector público</strong>. Así, la<strong> inseguridad</strong> y la <strong>contaminación de droga en los puertos de embarque</strong> implican riesgos y gastos adicionales al exportador. La escasez y d<strong>esconfianza en el servicio eléctrico</strong> obliga al empresario a destinar cuantiosos recursos a la adquisición y operación de grupos de emergencia. El <strong>mal estado de carreteras</strong> y otras vías también generan costos adicionales.</p><p  >El sector público está en deuda con el desarrollo del país, que demanda acciones concretas para superar las dificultades.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-04-02T19:13:59-05:00</dcterms:modified>    </item>    <item>      <title>Bernardo Tobar Carrión | Los límites de la ley</title>      <description><![CDATA[La jurisprudencia romana justificaba el suicidio asistido por razones de enfermedad y sufrimiento]]></description>      <pubDate>Fri, 03 Apr 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/bernardo-tobar-carrion-los-limites-de-la-ley-280320.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/bernardo-tobar-carrion-los-limites-de-la-ley-280320.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>Bernardo Tobar</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  >La reciente <strong>eutanasia de Noelia</strong> atiza una vieja discusión, tan antigua como la reflexión sobre la vida y la muerte, el destino, la libertad. Séneca se valió de algunos ejemplos para su alegato del buen morir, como el del final que se procuró a sí mismo Tullius Marcellinus, aquejado a la vejez de una enfermedad más incómoda que incurable o insufrible, o la célebre historia, más pertinente a la cuestión de terminar la propia vida por honor, del niño espartano que fue hecho prisionero y estrelló fatalmente su cabeza contra una pared cuando pretendieron forzarlo a la esclavitud. El maestro estoico afirmaba que la vida misma es esclavitud si está ausente el coraje para morir y preguntaba si acaso no sabemos que morir es también una de las obligaciones de la vida.</p><p  >La jurisprudencia romana justificaba el<strong> suicidio asistido</strong> por razones de enfermedad y sufrimiento y el Digesto no lo consideraba punible, si la cobardía o la evasión de las deudas no era la causa, a diferencia del derecho medieval, que lo prohibía sin excepción siguiendo a los escolásticos. La cuestión es dónde se levanta la frontera entre la órbita del legislador y el fuero individual, donde cada cual manda soberano y asume las consecuencias. ¿Dónde se traza la línea que da al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios? ¿Hasta dónde el canon moral, religioso o laico -no acaba de convencerme una moralidad sin origen superior, pues la separación entre el bien y el mal sería fruto de la moda intelectual, puro convencionalismo-, debe traducirse en prohibiciones del derecho positivo?</p><p  >En lo personal no creo que el hombre tenga derecho natural a poner fin a su vida, salvo que su prolongación no sea posible sin medios extraordinarios, distinción que ya perfiló Benedicto XVI. Pero el debate equivocaría el meollo si apuntara al valor de un canon moral, cuando <strong>lo que debe discutirse es el límite de la ley humana</strong>. Se violentaría la <strong>libertad</strong> por su raíz sobrenatural si el Estado se convirtiera en tutor moral de las personas o se atribuyera la competencia de censurar o interferir, si no impactan el derecho de otros, en sus decisiones de conciencia, que para eso hay otros tribunales en el más allá. Y nadie, mucho menos la mayoría a través de una<strong> asamblea legislativa</strong>, debería tener derecho sobre la vida de otro o su terminación.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-04-02T19:14:25-05:00</dcterms:modified>    </item>    <item>      <title>Claudia Tobar Cordovez | Liderazgo y paternidad: el mismo camino</title>      <description><![CDATA[El verdadero liderazgo también requiere una mágica combinación de humildad y narcisismo]]></description>      <pubDate>Fri, 03 Apr 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/claudia-tobar-cordovez-liderazgo-y-paternidad-el-mismo-camino-280319.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/claudia-tobar-cordovez-liderazgo-y-paternidad-el-mismo-camino-280319.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>Claudia Tobar Cordovez</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  ><strong>Simon Sinek,</strong> renombrado autor en temas de <strong>estrategia e innovación</strong>, compara ser líder con ser padre. Nos invita a ver cómo esta analogía describe de qué manera estos dos roles requieren una continua reinvención.</p><p  >Si bien nos podemos preparar para ser padres leyendo, preguntando y aprendiendo, no es hasta que lo eres que descubres lo que ese rol demanda. Ser padre requiere la ingrata tarea de enseñar todo lo que sabes para un día volverte innecesario. Ser padre requiere ponerse en segundo plano para que sean nuestros hijos quienes nos superen algún día.</p><p  >Reemplacemos en el párrafo anterior todas las palabras que dicen ‘padre’ por ‘líder’ y tiene el mismo efecto. Ser líderes, con o sin nombramiento, necesita que cambiemos esa idea anticuada que tenemos del <strong>liderazgo</strong>: ese liderazgo en el que todo depende de una persona, donde si no está nada funciona, y si no recuerda o motiva, las personas no se mueven. Por el contrario, un buen liderazgo requiere que demos luz como un faro para que los botes puedan navegar hacia sus distintos destinos, seguros y acompañados.</p><p  >El verdadero liderazgo también requiere una mágica combinación de <strong>humildad y narcisismo</strong>. Humildad entendida como el reconocimiento de que no siempre se tiene la razón ni todo el conocimiento, y de que se necesita de otros para llegar al objetivo. Y una pequeña dosis de narcisismo, porque no queremos líderes que no se crean capaces. Todos queremos ver a un líder que tiene la seguridad de haberse preparado y de contar con la experiencia para cumplirlo. Esa combinación es la que permite movilizar a todos hacia un sueño, y que sean sus seguidores quienes movilicen los recursos hacia el cambio. Un líder orquesta el sonido perfecto entre todos los instrumentos, dando la pauta de cuándo entra uno u otro, o cuándo suenan todos juntos.<strong> Igual que en la tarea de ser padre, un líder va conociendo a su equipo</strong>, va aprendiendo de los desafíos que cada etapa conlleva, y siempre habrá espacio para mejorar.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-04-02T19:14:51-05:00</dcterms:modified>    </item>    <item>      <title>Xavier Flores Aguirre | El proyecto centralizador</title>      <description><![CDATA[Este proyecto centralizador y perverso del Estado únicamente puede ser detenido por la Corte Constitucional]]></description>      <pubDate>Fri, 03 Apr 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/xavier-flores-aguirre-el-proyecto-centralizador-280316.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/xavier-flores-aguirre-el-proyecto-centralizador-280316.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>Xavier Flores</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  >Juan José Flores fue el primer presidente del Ecuador. En su tercer mandato presidencial, designado por una asamblea constitucional servil a él, debió gobernar entre 1843 y 1851. Aquella asamblea aprobó la Constitución de 1843 y sometió a los municipios a un órgano extraño (un “concejo provincial”), dependiente del Gobierno central.</p><p  >Eso duró poco. En marzo de 1845, una revolución originada en Guayaquil, capitaneada por José Joaquín Olmedo, logró la expulsión del presidente Flores y su camarilla. Se derogó la Constitución de 1843 y se acabó este sometimiento a los municipios.</p><p  >Mucha agua corrió desde entonces bajo el puente del subdesarrollo. Por décadas, el Gobierno central tuvo demasiada injerencia en la gestión de los municipios y en la aprobación de sus ordenanzas, pero eso cambió con la entrada en vigor del <strong>Código Orgánico de Ordenamiento Territorial, Autonomía y Descentralización (Cootad)</strong> el 2010. Desde entonces, los municipios obtuvieron la garantía de su autonomía política, administrativa y financiera para la gestión de su territorio y la aprobación de sus ordenanzas.</p><p  >Hasta ahora. Con el <strong>gobierno de Noboa</strong> regresó un proyecto centralizador del Estado. De manera similar a 1843, <strong>el Gobierno central somete a los municipios a controles exagerados</strong> y los coloca al servicio de los deseos y desvaríos de la Presidencia de la República.</p><p  >La ley reformatoria del Cootad, aprobada el 20 de febrero por la <strong>Asamblea Nacional</strong> y diseñada para restar recursos a los municipios, impone gravosos controles del Ministerio de Economía y Finanzas sobre su gasto. So pena de pérdida económica, ellos solo pueden gastar en ciertos ítems del Clasificador Presupuestario elaborado por ese ministerio, que se refiere a obras físicas e inversiones a largo plazo. Es la pérdida de la<strong> autonomía financiera</strong>.</p><p  >Este lunes se aprobaron las <strong>reformas a la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, Uso y Gestión del Suelo (Lootugs)</strong> para introducir la desnaturalización de un órgano de control (la Superintendencia de Ordenamiento Territorial) y la potestad de la Presidencia de la República para determinar el desarrollo urbano de los municipios vía la figura del Proyecto Estratégico Nacional de Construcción de Vivienda. Desde un escritorio en Quito se determinará el crecimiento de territorios que no se conoce. Es la pérdida de las autonomías política y administrativa.</p><p  >En la ley reformatoria a la Lootugs es claro que su enfoque principal es la preeminencia del interés particular por sobre el interés general (evidente por la eliminación del “carácter público” del derecho a edificar y por la redacción tan atropellada de los “derechos adquiridos”).</p><p  >Es fácil anticipar que la reforma no busca el desarrollo integral de los territorios del Ecuador. ‘Cui bono?’ (¿quién gana?), se preguntaba en los pasillos de Roma. La preeminencia del interés particular debería dar una respuesta elocuente a esta pregunta hasta para el más despistado.</p><p  >Este <strong>proyecto centralizador</strong> y perverso del Estado únicamente puede ser detenido por la Corte Constitucional, cuando conozca de esta colección de desvaríos y vulneraciones de derechos que son la esencia de las leyes aprobadas por una servil, rastrera Asamblea Nacional.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-04-02T19:15:30-05:00</dcterms:modified>    </item>    <item>      <title>Roberto Aguilar | El momento de la autocracia</title>      <description><![CDATA[Si Correa destrozó al periodismo convirtiéndolo en un oficio ilegítimo, Noboa lo destruyó tasándolo]]></description>      <pubDate>Thu, 02 Apr 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/roberto-aguilar-el-momento-de-la-autocracia-280246.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/roberto-aguilar-el-momento-de-la-autocracia-280246.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>Roberto Aguilar</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  >El <strong>noboísmo</strong> es la última lección del correísmo.</p><p  >Diez años de resistencia al proyecto chavista, fidelista, profundamente antidemocrático de Rafael Correa, que arrasó con la independencia de funciones y persiguió toda disidencia, nos proporcionaron la ilusión -maravillosa mientras duró- de que había gente (grupos, partidos, movimientos, organizaciones…) que no tenía nada que ver con nosotros pero con la que podíamos contar de todos modos. Resistir crea lazos, promueve insospechadas solidaridades… Cynthia Viteri y Lourdes Tibán compartían trinchera en la Asamblea; la clase media quiteña y el movimiento indígena cerraban filas en El Arbolilto; la derecha y la izquierda anticorreísta abrazaban una misma causa y todos apoyaban al verdadero <strong>periodismo independiente</strong> que sobrevivía a los tumbos a los embates y persecuciones del poder… La <strong>democracia</strong> era una identidad que pasaba por encima de todas las diferencias.</p><p  >El primer baño de realidad vino en octubre de 2019. Durante aquellas jornadas de inusitada violencia que se produjeron con ocasión del intento de golpe de Estado contra Lenín Moreno (la historia se repetiría en junio de 2022 contra Guillermo Lasso), nos desayunamos los ecuatorianos, con una mezcla de espanto y frustración, que no había en el país una izquierda con vocación democrática. Que diez años de resistencia al correísmo no habían bastado para remozarla: siempre estaría dispuesta a embarcarse hasta en el más peregrino de los proyectos autoritarios que le pusieran por delante (el comunismo indoamericano de <strong>Leonidas Iza</strong>, por ejemplo), con el proyecto de echar abajo la democracia burguesa desde dentro con tal de que sus cuadros no quedaran fuera a la hora de la repartición de cargos. Porque de eso se trataba todo. Su resistencia anticorreísta no tenía nada que ver con la defensa de la democracia, en la que no creen.</p><p  >Este segundo año de presidencia de <strong>Daniel Noboa</strong> (si es que no ya el primero) ha sido portador de un idéntico desengaño. Especialmente en lo que respecta al periodismo. Tarde nos venimos a enterar de que tantísimas firmas, rostros de pantalla con décadas de autopromocionada independencia, empresas mediáticas que resistieron al <strong>correísmo</strong>… <strong>Nomás estaban esperando que llegara el autoritarismo de su signo que acertara con su precio.</strong> Si Correa destrozó al periodismo convirtiéndolo en un oficio ilegítimo, Noboa lo destruyó tasándolo. El resultado es abrumadoramente peor: durante el correísmo, el periodismo resistía al poder. Ahora, en su gran mayoría, ha sido comprado por él.</p><p  >El panorama es desalentador: tras el aprendizaje de los últimos 15 años (por redondear y por asumir la tesis orteguiana de que ese período de tiempo constituye una unidad histórica en el paso de las generaciones) hemos de llegar a la conclusión de que los ecuatorianos no podemos contar unos con otros, como habíamos creído ilusamente durante los años de <strong>resistencia</strong> al correísmo. Y esa tragedia, para seguir con Ortega, es el principio de la disolución de una nación. Hay empresarios, por ejemplo, que creen que su sobrevivencia no tiene nada que ver con la sobrevivencia del periodismo: no entienden nada. Cuando contar con el prójimo se vuelve imposible, no hay concepto de conciudadanía que nos calce. Ese es el momento de las <strong>autocracias</strong>.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-04-01T16:12:43-05:00</dcterms:modified>    </item>    <item>      <title>César Febres-Cordero Loyola | Ni Diana lo sabe</title>      <description><![CDATA[El informe vino de la Secretaría de Gestión de Riesgos, órgano técnico, sí, pero también político]]></description>      <pubDate>Thu, 02 Apr 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/cesar-febres-cordero-loyola-ni-diana-lo-sabe-280232.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/cesar-febres-cordero-loyola-ni-diana-lo-sabe-280232.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>César Febres-Cordero Loyola</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  >Sí, Sra. <strong>Atamaint</strong>, el<strong> adelanto de las votaciones</strong> y no de las elecciones. Esas no se están adelantado. Las están estirando, acomodando, ahormando, que es otra cosa. Y lo hacen, no hay que dudarlo, con las mejores intenciones. Pero permítannos dudar, señora Atamaint y compañeros de la mayoría prorrogada, de su fuente.</p><p  >La <strong>meteorología</strong>, todos lo sabemos bien, no es precisamente una ciencia exacta. Y entre más lejanos en el tiempo sus pronósticos, menos fiables son. Encima, ustedes se basan en un informe que ni siquiera viene de, llamémoslo así, el meteorólogo en jefe del Estado. De hecho, el hombre renunció el mismo día en el que ustedes anunciaron su decisión. El informe vino de la <strong>Secretaría de Gestión de Riesgos</strong>, órgano técnico, sí, pero también político, porque es parte del gabinete. Y en él se admite que no se “confirma aún la ocurrencia del fenómeno”, aunque sí procede a recomendar un enfoque preventivo. Y ahí viene otro problema.</p><p  >¿Qué clase de prevención es traer las elecciones a noviembre, cuando los expertos extranjeros advierten que el fenómeno climático iniciaría en el segundo semestre de este año y la experiencia nos confirma que sus efectos más duros se pueden empezar a sentir tan temprano como octubre, sino antes? No olvidemos que los grandes <strong>fenómenos de El Niño</strong>, de ingrata recordación, no fueron de 1998 y 1983, sino de 1997-1998 y de 1982-1983. Por tanto, no tiene mucho sentido adelantar las votaciones de 2027 a 2026. De hecho, eso les dejará menos tiempo a las autoridades para prepararse y tratar de proteger a los recintos electorales y sus áreas circundantes.</p><p  >Entonces, señora Atamaint y señores vocales, dígannos, ¿a quién beneficia esto? Si no es a la ciudadanía, ¿será a un partido? El Excelentísimo Señor dice que sí, aunque no se le entiende muy bien a cuál precisamente. ¿Sí ven, señores del <strong>Consejo Nacional Electoral</strong>? En este enredo hasta el presidente de las jugadas maestras está confundido.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-04-01T16:13:20-05:00</dcterms:modified>    </item>    <item>      <title>Rubén Montoya Vega | El suicidio de Ecuador</title>      <description><![CDATA[Una sociedad no muere de la noche a la mañana. Se envenena de a poquito]]></description>      <pubDate>Thu, 02 Apr 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/ruben-montoya-vega-el-suicidio-de-ecuador-280206.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/ruben-montoya-vega-el-suicidio-de-ecuador-280206.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>Rubén Montoya</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  >Hay algo en lo que la necedad humana muestra su peor cara, pues mixtura soberbia y estulticia: la convicción de que no es responsable de sus males, aunque lo es. O de que las catástrofes son espontáneas. No, no lo son. Avisan ellas, a gritos. Pero nosotros ni por enterados. Pasará así con los cataclismos que asolarán el planeta, como el del cambio climático, y pasa con las <strong>lacras sociales que destruyen países como el nuestro</strong>. Trataré de explicarlo con dos ejemplos: Ecuador es una sociedad que no acepta estar enferma. Por ahí empieza su delirio: creer que no pasa nada, que los buenos son más que los malos o que todo irá mejor. Por arte de magia.</p><p  >Primer ejemplo: ¿cómo podemos mejorar si seguimos haciendo lo mismo que no nos ha dado (y no podía darnos) buenos resultados? ¿Cómo hacerlo, si nos parece espantoso que nuestros adversarios mientan, roben, violen la ley, la ética, el sentido común, lo que sea, pero en cuanto lo hacen nuestros aliados el espanto se nos esfuma y la condena se nos atraganta? A algunos ni eso, pues han perdido tanto el norte que juegan el papel que mejor los define: el de porristas de la parodia. Hay muchos casos que ilustran mi teoría, pero suficiente con el sainete del <strong>adelanto de votaciones</strong> decretado por esa dependencia gubernamental llamada <strong>Consejo Nacional Electoral</strong>. “No tengo el artículo” (que faculta a adelantarlas), dijo uno de sus vocales. Y no importa: no hace falta cuando <strong>nos rige el descaro y no la ley</strong>. No somos <strong>democracia</strong> en construcción, más parecemos una monarquía medieval. Manda el rey, obedecen los lacayos.</p><p  >Segundo ejemplo: ¿desde cuándo una sociedad se define sólo por el Gobierno que la administra? Ecuador aparenta ser un complejo<strong> tejido social,</strong> pero es un amasijo de gobernantes y electores. Allí acaba todo. Y si no hay gremios, cámaras, sindicatos, medios, partidos, entidades que luchen contra la metástasis (quizás porque son parte de ella y no el remedio) menos esperemos que existan <strong>ciudadanos comprometidos</strong>. Han desaparecido. Casi todos.</p><p  >Una sociedad no muere de la noche a la mañana. Se envenena de a poquito, de a poquito se abandona. Y un día, de pronto, se suicida.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-04-01T16:13:44-05:00</dcterms:modified>    </item>    <item>      <title>Fernando Insua Romero | Carta de amor a la democracia</title>      <description><![CDATA[Votamos en un mes, contamos en otro y proclamamos después. Todo dentro de la norma,  aseguran. Y tal vez sea cierto]]></description>      <pubDate>Thu, 02 Apr 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/fernando-insua-romero-carta-de-amor-la-democracia-280181.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/fernando-insua-romero-carta-de-amor-la-democracia-280181.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>Fernando Insua Romero</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  >Querida <strong>democracia:</strong> te escribo en estos tiempos modernos, en los que -como toda relación que se reinventa- has aprendido a ser flexible. Ya no eres la estructura rígida, casi obstinada, que se aferraba a calendarios y reglas como si fueran promesas. Hoy entiendes mejor la realidad: si el clima cambia, los intereses cambian, y tú también. Porque <strong>nadie puede predecir a El Niño</strong>, y sería una imprudencia no anticiparse. También sería irresponsable no pensar en la participación ciudadana o en la vulnerabilidad de ciertas zonas. Y, por qué no decirlo, tampoco en el dinamismo del comercio. Después de todo, San Valentín -como señaló la presidenta de la Cámara de Comercio de Pichincha- también puede beneficiarse de estos ajustes. Por eso te envío esta carta de amor  en abril, aunque la leas en noviembre y la celebremos en febrero, al ritmo del <strong>CNE.</strong></p><p  >Es admirable tu capacidad de adaptación argumentativa. Cada explicación encuentra su lugar: clima, logística, participación, tiempos administrativos. Incluso el lenguaje ha evolucionado contigo. <strong>Ya no se adelantan elecciones, sino “votaciones”</strong>. Y uno aprende, como en toda relación duradera, que hay matices que es mejor no cuestionar demasiado porque después duermo en el sofá exiliado.</p><p  >Nos dicen que el proceso sigue intacto con sus etapas: convocatoria, campaña, votación, conteo. Solo que ahora el tiempo entre ellas parece estirarse, como si la certeza pudiera administrarse en plazos largos. Votamos en un mes, contamos en otro y proclamamos después. Todo dentro de la norma,  aseguran. Y tal vez sea cierto, y todo sea perfectamente legal. Pero no todo lo legal es necesariamente tranquilizador. El problema no es mover una fecha sino la sensación de que las reglas pueden moverse. Que lo que hoy se ajusta por prudencia, mañana puede ajustarse por conveniencia. Y en ese pequeño desplazamiento, casi imperceptible, se erosiona nuestra relación ya golpeada de tantos años, desde 1979; toda una vida.</p><p  >El amor, dicen, necesita certezas mínimas para sostenerse. No grandes promesas, <strong>reglas claras</strong>. Y tú, democracia, empiezas a parecer cada vez más una relación donde todo se puede explicar… pero ya no todo se puede creer. Con afecto, Fer.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-04-01T16:14:10-05:00</dcterms:modified>    </item>    <item>      <title>Florencio Compte Guerrero | ¡Nunca más!</title>      <description><![CDATA["Hemos tratado de buscar la paz por la vía de la violencia y el exterminio del adversario, y fracasamos"]]></description>      <pubDate>Thu, 02 Apr 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/florencio-compte-guerrero-nunca-mas-280180.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/florencio-compte-guerrero-nunca-mas-280180.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>Florencio Compte</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  >Hace unos días se conmemoró en Argentina un año más del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia,  que recordaba cuando, hace cincuenta años, el 24 de marzo de 1976, un golpe de Estado cívico-militar derrocó a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y arrestó a la presidenta peronista María Estela Martínez de Perón. Miles de argentinos salieron a las calles a recordar y exigir reparación por <strong>una de las dictaduras más sangrientas de nuestro continente</strong>, que dejó más de 30.000 muertos y desaparecidos. Paradójicamente, la misma semana, las Naciones Unidas aprobaba, con 123 votos a favor, una resolución que reconoce a la esclavitud de los africanos como “el crimen más grave contra la humanidad”. Solo hubo tres votos en contra, de los representantes de <strong>Estados Unidos</strong>,<strong> Israel</strong> y el de la <strong>Argentina</strong> de <strong>Javier Milei</strong>. Milei, el del discurso libertario, el que habla con su perro, el mismo que ha logrado que en su país ocho de cada diez ciudadanos no lleguen a fin de mes, el que junto con Agustín Laje, referente de la ‘inteligencia’ de la ultraderecha, trata de justificar los crímenes alegando que fueron simples excesos de una guerra interna. Ante ellos, los propios obispos argentinos se han plantado exigiendo “que no se mutile la historia”.</p><p  >Vale la pena recordar el alegato final del fiscal <strong>Julio César Strassera</strong>, en abril de 1985, en el juicio civil contra los miembros de las juntas militares argentinas por sus <strong>crímenes de lesa humanidad</strong>: “Hemos tratado de buscar la paz por la vía de la violencia y el exterminio del adversario, y fracasamos: me remito al período que acabamos de describir. A partir de este juicio y de la condena que propugno, nos cabe la responsabilidad de fundar una paz basada no en el olvido sino en la memoria; no en la violencia sino en la justicia. Esta es nuestra oportunidad: quizá sea la última. […] Señores jueces: quiero renunciar expresamente a toda pretensión de originalidad para cerrar esta requisitoria. Quiero utilizar una frase que no me pertenece, porque pertenece ya a todo el pueblo argentino. Señores jueces: ‘Nunca más’”.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-04-01T16:14:32-05:00</dcterms:modified>    </item>    <item>      <title>Andrés Isch | ¿Quién eres?</title>      <description><![CDATA[El abandono es una de las formas de maltrato más graves. La carencia afectiva provoca un daño físico real]]></description>      <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/andres-isch-quien-eres-280089.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/andres-isch-quien-eres-280089.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>Andrés Isch</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  >Cualquier persona debería poder responder a esta pregunta. Todos tienen el derecho de saber de dónde vienen, a qué pertenecen, y ese derecho tiene una obligación consecuente en los padres, que deben ser quienes ayuden a construir identidad, desde el elemental reconocimiento de filiación hasta conceptos más profundos y abstractos que se moldean con el paso de los años. Lamentablemente, los indicadores demuestran que <strong>hay una enorme cantidad de hombres que por irresponsabilidad, egoísmo o crueldad abandonan a sus hijos</strong> y hieren, a veces de forma permanente, su espíritu.</p><p  >A partir de las investigaciones de Boris Cyrulink, neurólogo francés y quien concibió las terapias de <strong>resiliencia</strong> como una herramienta para tratar a niños traumatizados, se ha comprobado que el abandono es una de las formas de <strong>maltrato</strong> más graves. La carencia afectiva provoca un daño físico real, afectando actividades cerebrales, segregando permanentemente cortisona, haciendo incluso que mueran sus neuronas. Sin contención y apego seguro, un niño percibirá el mundo como una gran amenaza. En su psiquis será continuamente agredido por la vida.</p><p  >El abandono no es sólo físico, sino sobre todo emocional. Es la falta de presencia en aquellas cuestiones esenciales para el bienestar de los niños; la <strong>carencia de afectos</strong>, la privación de respuesta, la omisión en el deber de actuar para atender sus necesidades. La ausencia de aquellos que escapan del entorno doméstico, ensimismados con sus egos e inseguridades; aquellos obsesionados con el reconocimiento público; los que se sienten con más derecho a la individualidad que el resto de su núcleo familiar; de los que esconden su patrimonio para no pagar pensiones; de los que usan la arrogancia para tapar su cobardía.</p><p  >Mientras las leyes declaran a los cuatro vientos que defiende la supremacía de los<strong> derechos del niño</strong>, su sociedad tolera a hombres que practican esta forma de abuso y que se vuelven figuras inexistentes en las etapas de desarrollo en las que más se los necesita. Si queremos priorizar a los niños, debemos repudiar estas conductas. Que ser mal padre se convierta en una fuente de vergüenza infinita.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-03-31T16:46:58-05:00</dcterms:modified>    </item>    <item>      <title>Priscilla Falconi Avellán | El peso de los gobiernos en el destino de un país</title>      <description><![CDATA[El deterioro de un país rara vez ocurre de golpe. Casi siempre es acumulativo. Se posterga lo importante]]></description>      <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/priscilla-falconi-avellan-el-peso-de-los-gobiernos-en-el-destino-de-un-pais-280086.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/priscilla-falconi-avellan-el-peso-de-los-gobiernos-en-el-destino-de-un-pais-280086.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>Priscilla Falconi Avellán</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  >Leí recientemente un artículo de El País sobre Cuba y me quedó dando vueltas la idea de cuánto pesa un gobierno -y, en rigor, una sucesión de gobiernos- en el destino de un país. La nota retrata una sociedad atrapada entre la presión externa y las fallas acumuladas de su propio modelo, en medio de una <strong>crisis energética </strong>y económica insoportable.</p><p  >A veces se habla del destino de los países como si dependiera de su geografía, sus recursos naturales o la preparación de su gente. Pero las naciones no son solo lo que tienen, son también el reflejo de las decisiones de sus dirigentes a lo largo del tiempo. Los<strong> gobiernos</strong> fijan prioridades, crean o destruyen confianza, ordenan incentivos, fortalecen o erosionan instituciones y, con ello, amplían o reducen el campo de lo posible.</p><p  >Por eso el deterioro de un país rara vez ocurre de golpe. Casi siempre es acumulativo. Se posterga lo importante, se administra la urgencia como rutina y se normalizan las distorsiones. También la recuperación es acumulativa, exige visión, consistencia, reglas confiables y una idea de futuro.</p><p  >Ecuador ofrece hoy un recordatorio inquietante. Aun en medio de un invierno intenso, reaparecen dudas sobre la estabilidad energética. <strong>El embalse de Mazar y los caudales de Paute han bajado fuertemente en marzo.</strong> <strong>Coca Codo Sinclair</strong> genera al 27 % de su capacidad y se ha requerido autogeneración privada para sostener el sistema.</p><p  >El caso peruano obliga, además, a matizar. Su caos político -ocho presidentes en ocho años- no ha producido un derrumbe económico equivalente. Eso no significa que los gobiernos no importen, sino que el destino de un país no depende solo del gobernante de turno, sino también de la fortaleza de sus instituciones, de la <strong>credibilidad </strong>de su tecnocracia económica y de la <strong>estabilidad </strong>acumulada.</p><p  >El destino de un país no se juega solo en una elección ni en un gobierno. Se define en la calidad y suma de decisiones públicas que dejan tras de sí instituciones fuertes o fragilidad normalizada, pero también en una ciudadanía que elige, exige y defiende esas instituciones.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-03-31T16:47:44-05:00</dcterms:modified>    </item>    <item>      <title>Medardo Mora Solórzano | Inundaciones y corporaciones de desarrollo</title>      <description><![CDATA[CEDEGE, suministró con su gran embalse agua a toda la cuenca del Guayas, abasteció a la península  de Santa Elena]]></description>      <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/medardo-mora-solorzano-inundaciones-y-corporaciones-de-desarrollo-280077.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/medardo-mora-solorzano-inundaciones-y-corporaciones-de-desarrollo-280077.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>Medardo Mora</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  >El país sigue sufriendo <strong>severas inundaciones</strong>. Si algo influye en esa situación que afecta a muchos lugares del país, es la equivocada decisión del<strong> gobierno del Ec. Correa</strong>, que en su afán de controlar todos los organismos del Estado, <strong>optó por centralizar el manejo de los recursos hídricos</strong>, despojando a las distintas provincias, especialmente de la Costa y Austro, de organismos que realizaron una gran obra, sobre todo en el control de aguas.</p><p  >Esos organismos fueron producto de luchas históricas de las provincias que lograron su creación, como el caso de <strong>CEDEGE</strong> en Guayas y Los Ríos, CRM en Manabí, CREA en el Austro, PREDESUR en Loja y El Oro,  que <strong>construyeron presas para provisión de agua potable y canales para controlar flujos de aguas</strong>. Había cuestionamientos por negociados que se daban en estos organismos, pero los inmensos derroches y negociados que se hicieron durante el gobierno de la Revolución Ciudadana los opacan. Todo ello pudo ser corregido; así, en el balance final eliminarlos fue perjudicial por la labor que realizaban.</p><p  >A las provincias que tuvieron estos organismos les resulta inolvidable la obra realizaron. En el caso de CEDEGE, suministró con su gran embalse agua a toda la cuenca del Guayas, abasteció a <strong>la península  de Santa Elena, que dejó de ser un desierto para convertirse en un polo de desarrollo agropecuario</strong>. Igualmente abastece a Manabí cuando la presa La Esperanza no capta suficiente caudal de agua. El CRM en Manabí construyó las presas de Poza Honda, La Esperanza y el trasvase de aguas de una presa a otra, que abastecen de agua potable a las distintas ciudades de la provincia, además de canales de riego que favorecen la producción  agropecuaria. Igual sucede con la gran obra que realizaron el CREA y PREDESUR en el Austro y el sur  de la Amazonía. El recuerdo de estos organismos sigue palpitando en los ciudadanos  que conocieron sus ejecutorias</p><p  >La centralización del manejo del agua afectó mucho a las provincias sede de estas corporaciones de desarrollo. Nada más absurdo que controlar las necesidades y flujos de agua centralizadamente.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-03-31T16:48:55-05:00</dcterms:modified>    </item>    <item>      <title>Jorge Luis Jalil | Bienvenido a nosotros</title>      <description><![CDATA[La paternidad no llega con manual ni con la ilusión tranquilizadora de que uno ya lo tiene resuelto]]></description>      <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/jorge-jalil-jorge-luis-jalil-bienvenido-nosotros-280069.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/jorge-jalil-jorge-luis-jalil-bienvenido-nosotros-280069.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>Jorge Jalil</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  >En diez días llegas. Y aunque ya sé lo que viene -el agotamiento, la madrugada sin nombre, ese amor que aparece de golpe y no pide permiso ni da explicaciones- no estoy listo del todo. Lo viví con tu hermano y aprendí que nadie lo está nunca del todo. La <strong>paternidad</strong> no llega con manual ni con la ilusión tranquilizadora de que uno ya lo tiene resuelto. Llega como llega: desordenada, enorme, y bastante más real que cualquier otra cosa que uno haya vivido hasta entonces.</p><p  >Lo que más me impresiona en todo esto es tu madre. Verla ser mamá no tiene explicación fácil ni corta. Hay una entrega en ella que admiro profundamente y que me exige ser mejor persona sin que ella lo pida ni lo mencione jamás. No lo hace para que la vean ni para que se lo reconozcan. Lo hace porque es quien es, porque así está hecha por dentro. Llegas a un hogar donde ella es el centro de todo, y eso, aunque hoy no puedas saberlo todavía, lo vas a agradecer toda la vida.</p><p  >Los dos queremos lo mismo para ti y para tu hermano: que sepan que son <strong>amados sin condiciones</strong>. No por las notas ni por lo que logren afuera. Que esa certeza sea el piso desde el cual construyan todo lo demás, porque el mundo que les espera va a exigirles más de lo que hoy imaginamos. Menos <strong>certezas</strong>, más ruido, más velocidad. Frente a eso, un hijo que sabe quién es y de dónde viene tiene una ventaja que ningún título puede otorgar.</p><p  >Por eso <strong>lo más importante que podemos darles no son oportunidades sino carácter.</strong> Enseñarles a valorar lo que tienen, no con sermones sino con el ejemplo. Que vean a sus padres agradecer lo cotidiano, celebrar lo que cuesta, construir en lugar de solo consumir. La <strong>gratitud </strong>no se explica. Se contagia. Y una generación que valora y construye es exactamente lo que este país y este continente necesitan.</p><p  >Voy a equivocarme contigo. Lo hice con tu hermano y lo haré contigo también. Pero hay una sola cosa en la que no estoy dispuesto a fallar: que nunca dudes de que te quiero. Que eso no lo tengas que adivinar ni salir a buscarlo en otro lado.</p><p  >En diez días. Ya casi, hijo.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-03-31T16:56:16-05:00</dcterms:modified>    </item>    <item>      <title>Carlos Alberto Reyes Salvador | Blindarse</title>      <description><![CDATA[Si la economía norteamericana se enfría, Ecuador puede recibir menos remesas, vender menos productos no petroleros]]></description>      <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/carlos-alberto-reyes-salvador-blindarse-280066.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/carlos-alberto-reyes-salvador-blindarse-280066.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>Carlos Alberto Reyes Salvador</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  >La <strong>guerra</strong> vuelve a recordarle al mundo una verdad incómoda. La geopolítica no se queda en los mapas ni en los discursos. Termina afectando a todos a través de <strong>la inflación, el crédito y el empleo</strong>. El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ya ha provocado una fuerte volatilidad en los mercados energéticos. El petróleo Brent llegó a superar los 112 dólares por barril, luego de oscilaciones extremas ante el riesgo de que una interrupción prolongada en el estrecho de Ormuz podría retirar del mercado entre 13 y 14 millones de barriles diarios; un shock de magnitud sistémica.</p><p  >Ese encarecimiento del petróleo no es un problema sectorial. Es un impuesto global no legislado. Cuando sube el crudo, suben el transporte, la electricidad, los fertilizantes, los costos logísticos y la inflación. <strong>Un petróleo que bordee los 150 dólares podría precipitar una recesión global.</strong> Las previsiones actuales contemplan escenarios de un Brent en 110 dólares, pero los riesgos alcistas son todavía mayores si persisten las interrupciones.</p><p  >Este shock energético llega cuando la economía norteamericana empieza a mostrar fatiga, con una desaceleración en servicios, aumento de precios y contracción del empleo privado. Está combinación podría traducirse en una estanflación, crecimiento negativo más inflación. Si la Reserva Federal enfrenta ese dilema, el resto del mundo enfrenta uno todavía peor, porque una desaceleración de Estados Unidos tiende a enfriar el comercio, endurecer las condiciones financieras y reducir la demanda externa de decenas de economías.</p><p  >Para la economía mundial, el canal de contagio es claro. Menor consumo en Estados Unidos implica menos importaciones, menor actividad industrial en socios comerciales, menor inversión y mayor aversión al riesgo. A ello se suma un petróleo caro que drena ingreso disponible de hogares y empresas. El resultado es un crecimiento global más débil que el ya modesto escenario que el FMI había previsto para 2026, alrededor de 3,1 por ciento.</p><p  >Ecuador no está exento, mucho menos blindado, frente esta recesión sistémica. Mas allá del impacto en la balanza petrolera, positivo y negativo -como viéramos en el artículo anterior-, Ecuador no vive solo del petróleo. En el cuarto trimestre de 2025 las exportaciones no petroleras marcaron un récord histórico, y Estados Unidos fue el principal destino del superávit comercial no petrolero. Además, las remesas alcanzaron niveles récord y se consolidaron como una de las principales fuentes de divisas del país. Si la economía norteamericana se enfría, Ecuador puede recibir menos remesas, vender menos productos no petroleros y enfrentar un entorno financiero más duro.</p><p  >Ahí está la paradoja. Un barril más caro puede dar oxígeno de corto plazo al fisco, pero<strong> una desaceleración de Estados Unidos puede recortar exportaciones, consumo, empleo y flujo de divisas.</strong> En una economía dolarizada, donde no existe el alivio artificial de una devaluación, esos choques impactan de forma más directa.</p><p  >El país no debe leer un repunte del crudo como una bendición estructural. Sería un alivio transitorio en medio de un escenario global más frágil. Debemos fortalecer la competitividad, ampliar mercados, consolidar las cuentas fiscales y blindar al sector exportador no petrolero.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-03-31T16:57:05-05:00</dcterms:modified>    </item>    <item>      <title>Rosa Torres Gorostiza | Elecciones trastocadas</title>      <description><![CDATA[A lo largo de la historia reciente, los ecuatorianos han acudido a las urnas en medio de lluvias, crisis y emergencias]]></description>      <pubDate>Tue, 31 Mar 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/rosa-torres-gorostiza-elecciones-trastocadas-279956.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/rosa-torres-gorostiza-elecciones-trastocadas-279956.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>Rosa Torres Gorostiza</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  >El apuro del Consejo Nacional Electoral (<strong>CNE)</strong> por <strong>adelantar las elecciones</strong> resulta, por decir lo menos, inquietante. En un país donde ni los organismos especializados en meteorología -ni el instituto ecuatoriano, ni sus pares en Estados Unidos o Europa- han logrado confirmar con certeza la llegada de un <strong>fenómeno de El Niño,</strong> mucho menos su intensidad, sorprende que una entidad administrativa actúe como si dispusiera de una bola de cristal.</p><p  >Los datos son claros: incluso la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (<strong>NOAA</strong>) apenas se atreve a hablar de probabilidades de inicio de un evento entre junio y agosto de 2026 que no superan el 62 %. Más aún, <strong>cualquier estimación sobre la fuerza del fenómeno, que podría desarrollarse entre octubre y diciembre, sigue siendo prematura</strong>. La ciencia, con toda su tecnología y rigurosidad, se muestra cauta. El CNE, en cambio, actúa con una certeza que raya en la temeridad.</p><p  >¿En qué se basa entonces esta decisión? Porque no parece responder a criterios técnicos ni a una legítima preocupación por los posibles efectos climáticos. A lo largo de la historia reciente, los ecuatorianos han acudido a las urnas en medio de lluvias, crisis y emergencias, sin que ello haya justificado alterar el calendario electoral de forma tan abrupta. Lo que hoy ocurre, más bien, tiene el inquietante aroma de una jugada política.</p><p  >El adelanto de tres meses no solo altera el orden institucional, sino que obliga a los actores políticos a improvisar candidaturas a contrarreloj, debilitando la calidad de la oferta electoral. Partidos y movimientos han sido empujados a una carrera desordenada, donde la urgencia sustituye al debate y la planificación. ¿Esa es la<strong> democracia</strong> que se pretende fortalecer?</p><p  >Y si el temor al fenómeno de El Niño es tan grande como se sugiere, la pregunta es inevitable: ¿dónde están los planes de prevención? ¿Dónde las acciones concretas para proteger la infraestructura vial ya deteriorada, garantizar el suministro de agua potable o evitar cortes de energía? La verdadera previsión no debería centrarse en cálculos electorales, sino en salvaguardar a la población, especialmente a los sectores más vulnerables.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-03-30T15:17:17-05:00</dcterms:modified>    </item>    <item>      <title>Juan Carlos Holguín | ¿Prohibir TikTok a menores en Ecuador?</title>      <description><![CDATA[Las redes sociales son el epicentro del reclutamiento de jóvenes en Ecuador]]></description>      <pubDate>Tue, 31 Mar 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/juan-carlos-holguin-prohibir-tiktok-menores-en-ecuador-279942.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/juan-carlos-holguin-prohibir-tiktok-menores-en-ecuador-279942.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>Juan Carlos Holguín</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  >Sí. Y debe ser una medida temporal pero así de drástica. No por argumentos pedagógicos como en los países más desarrollados: en nuestro caso se lo debe hacer de forma urgente como parte de la política pública de seguridad.</p><p  >Mientras en Europa la medida está relacionada a los efectos del uso excesivo de pantallas en la infancia, pues la dependencia tecnológica está vinculada con un deterioro en el desarrollo de habilidades físicas y cognitivas básicas, <strong>en Ecuador la prohibición debe ser establecida para proteger a nuestros niños y adolescentes de la operación de las bandas criminales</strong>.</p><p  >Un reportaje del medio independiente de verificación de datos Ecuador Chequea, titulado “El mercado negro de <strong>Tiktok</strong>”, revela cómo cuentas relacionadas a las estructuras y economías ilegales tienen un impacto sobre más de 630.000 seguidores en Ecuador, a través de contenidos estratégicamente diseñados para ser replicados.</p><p  ><strong>En más del 80 % de los videos se utilizan “narcocorridos” como fondo</strong>, lo cual es parte de la cultura que glorifica el estilo de vida y los crímenes de los narcotraficantes. “Las imágenes son consistentes: fajos de efectivo, camionetas de alta gama, ganado, relojes, viajes, aviones”, agrega el artículo.</p><p  >En un mundo tan confundido, las redes sociales trastocan muchas teorías filosóficas de la fuerza del ejemplo, pues la llegada especialmente de redes como TikTok, han traído referencias en las que se pone la imagen, lo estético o lo material como un ejemplo. Y esto es grave.</p><p  >Cuando inició el conflicto de Rusia contra Ucrania, Ecuador era el país latinoamericano con más ciudadanos en tierras ucranianas, especialmente estudiantes que habían migrado desde el año 2018. Tuvimos que organizar un plan de rescate emergente para sacarlos de la guerra.</p><p  >Conocí a varios chicos que regresaron en los vuelos humanitarios, en su mayoría médicos, físicos y matemáticos.</p><p  >Pero algo me sorprendió: habían decenas de ellos que querían ser pilotos. Me pareció un fenómeno extraño, dado que en Ecuador la industria aeronáutica civil es muy pequeña.</p><p  >Conversé con uno de ellos y al preguntarle por qué había elegido esa carrera, me enseñó una foto de Instagram de un <strong>piloto privado</strong> lleno de lujos, mientras me explicaba que “a los pilotos les va bien”. Me dio mucha pena pues era evidentemente la fotografía de un narcopiloto, fenómeno que se ha expandido desde el aparecimiento de las bandas mexicanas en la región.</p><p  >Hace pocas semanas, el exministro de Defensa de Colombia, Diego Molano, presentó las conclusiones de un estudio sobre vinculación de niños, niñas y adolescentes a<strong> organizaciones criminales</strong> en Ecuador, desarrollado por el Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado y la PADF, en el que se determina que las redes sociales son el epicentro del reclutamiento de jóvenes en Ecuador.</p><p  >Por estas razones, aunque sea válido discutir sobre las libertades, se requiere una medida drástica para detener el reclutamiento y la proyección de falsos valores en nuestros ciudadanos más vulnerables.</p><p  >La discusión sobre la prohibición temporal de TikTok en menores de 18 años, debe iniciar pronto.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-03-30T15:17:46-05:00</dcterms:modified>    </item>    <item>      <title>Rafael Oyarte | Visas y reciprocidad</title>      <description><![CDATA[Lo que su país les cobra a mis ciudadanos para tramitar una visa, yo se lo cobro a los suyos como requisito de ingreso al mío]]></description>      <pubDate>Tue, 31 Mar 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/rafael-oyarte-visas-y-reciprocidad-279938.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/rafael-oyarte-visas-y-reciprocidad-279938.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>RAFAEL OYARTE</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  >Uno de los trámites que menos gustan, y que llegan a ser penosos, es la petición de <strong>visa</strong> a otras naciones que nos la imponen para visitar sus territorios o transitar por ellos. Bien está, nosotros también lo hacemos, salvo en ese breve período de imprevisión e improvisación en que, por la constitucionalmente cacareada ‘ciudadanía universal’, la eliminamos para todo el mundo, sin distinción, con todas las consecuencias perniciosas que generó, empezando por el <strong>tráfico de personas</strong>. Que nos pidan visas, entonces, es una cuestión soberana que se basa en muchas razones, que son, principalmente, migratorias (un buen número de personas ingresan como ‘turistas’ y se quedan irregularmente) y de seguridad (por el ingreso de elementos con fines delincuenciales o de similar naturaleza). Uno de los principios del Derecho Internacional es el de reciprocidad: tu buen o mal trato, te lo replico.</p><p  >Ahora bien, eso no quiere decir que, al mejor estilo Evo Morales, impongamos visa a todos aquellos que la exigen para nuestros ciudadanos pues, naturalmente, los flujos migratorios no son equivalentes: muchos ecuatorianos quieren <strong>emigrar </strong>a Estados Unidos y a Europa, y no lo contrario. Lo dicho tampoco quiere decir que todos los visitantes europeos o estadounidenses sean una maravilla: muchos vienen por acá a ‘mochilear’ o, incluso, a aprovechar el consumo de ciertos productos nada santos, generando un<strong> turismo de bajísima calidad</strong> que poco y nada deja. A un ‘<strong>mochilero’</strong> nuestro no se le dejaría poner un pie en esas naciones, pero por acá hay que recibirles nomás. Para evitar eso no es necesario imponerles visa sino una tarifa o ‘tasa de reciprocidad’: lo que su país les cobra a mis ciudadanos para tramitar una visa, yo se lo cobro a los suyos como <strong>requisito de ingreso</strong> al mío. Nótese que ese cobro de dinero, mucho o poco, no es por extender la visa pedida sino para procesar la solicitud, por lo que, como se sabe, si la visa es denegada, el peticionario pierde ese dinero. Por eso, si su país les cobra a mis nacionales equis cantidad, esa misma suma deben satisfacer sus súbditos como requisito de ingreso al mío, tarifa a cancelarse en el puerto de entrada, lo que tiene la utilidad de disuadir ese turismo improductivo que usted mismo quiere evitar para su país.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-03-30T15:18:21-05:00</dcterms:modified>    </item>    <item>      <title>Diana Acosta-Feldman | Hezbolá en Ecuador</title>      <description><![CDATA[Parece que este grupo lleva años operando en silencio. ¿Cuántas células durmientes o activas hay en nuestro territorio?]]></description>      <pubDate>Tue, 31 Mar 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/diana-acosta-feldman-hezbola-en-ecuador-279934.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/diana-acosta-feldman-hezbola-en-ecuador-279934.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>Diana Acosta</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  >Todos los días hay tanto que decir en Ecuador sobre temas tan variados como controvertidos, que provocan una vorágine que se lo traga todo. Pero hoy quiero detenerme en algo particularmente peligroso, a lo que pocos le han dado la importancia que se merece.</p><p  >La semana pasada, el <strong>ministro del Interior </strong>confirmó la aprehensión de un sirio, presunto integrante de <strong>Hezbolá</strong>, y yo no me detengo en eufemismos: Hezbolá es una organización terrorista, fanática y antisemita, calificada como tal por los Estados Unidos, la Unión Europea y otros organismos internacionales.</p><p  >En medio del ruido cotidiano del<strong> toque de queda</strong> y de los <strong>allanamientos</strong>, esta noticia pasó desapercibida, pero no es un hecho menor: es una alarma geopolítica que no podemos ignorar.</p><p  >Estas células se riegan por el mundo para activarse en el momento en que lo necesiten, mediante ataques contra lo que consideren su objetivo. La erradicación de este tipo de grupos, así como de sus aliados, debe ejecutarse sin contemplaciones.  Hezbolá no es una facción política; es una maquinaria criminal de ideología fanática cuyo odio al pueblo judío es fundacional.  Y estos fanáticos, con presupuesto multimillonario, agenda criminal y una <strong>red global de terroristas</strong>, tienen sus ojos puestos en el mundo. Ecuador no escapa a ellos.</p><p  >Las autoridades confirmaron que en el 2005 el aprehendido fue detenido por liderar una <strong>red de narcotráfico</strong> que movilizó millones de dólares para financiar a Hezbolá y que fue liberado en el 2012 bajo medidas cautelares.  Parece que este grupo lleva años operando en silencio y la pregunta es: ¿cuántas células durmientes o activas hay en nuestro territorio?  Mientras tanto, una mujer es detenida en un centro comercial de Guayaquil con 40 explosivos.</p><p  >Aplaudo las declaraciones del ministro del Interior al afirmar que: “No toleraremos terroristas en el país”, pues<strong> los tentáculos del fanatismo y del terrorismo organizado deben ser aniquilados en nuestra nación</strong>; no podemos permitir que estos criminales encuentren aquí un lugar propicio para expandir el odio y el terror que su ideología profesa y practica.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-03-30T15:18:45-05:00</dcterms:modified>    </item>    <item>      <title>Paul E. Palacios | 1822</title>      <description><![CDATA[Cada bando de la contienda representaba un ideal, un concepto de lealtad, un principio de honor por lo que se creía]]></description>      <pubDate>Tue, 31 Mar 2026 05:15:00 +0000</pubDate>      <link>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/paul-palacios-paul-e-palacios-1822-279931.html</link>      <guid>https://www.expreso.ec/opinion/columnas/paul-palacios-paul-e-palacios-1822-279931.html</guid>      <category>Columnas</category>      <dc:creator>Paúl Palacios</dc:creator>      <content:encoded><![CDATA[                                                                                                                                                                                                                                                                                        <p  >Hace pocas semanas don<strong> Íñigo Salvador</strong> tuvo la bondad de hacerme llegar su última novela titulada 1822. En su interior, bajo una cálida dedicatoria a su padre, el doctor Jorge Salvador Lara, encontré unas amables palabras manuscritas dirigidas a mí, por mi vínculo familiar con uno de los protagonistas de su novela.</p><p  >Leer 1822 ha sido un deleite, pues está decorada con una prosa riquísima, ya ausente en mucha de la literatura contemporánea nuestra. La novela está ambientada en los vaivenes de la<strong> independencia</strong> <strong>ecuatoriana, desde Guayaquil a las faldas del Pichincha</strong>, generando para el lector una extraordinaria inmersión en los lugares, modismos, personajes y entretelones que muestran los pañales de nuestra vida republicana. El escritor traslada a quien lo lee, convirtiéndolo en un testigo de hechos históricos, casi permitiéndole tocar con las manos la manigua que por entonces bordeaba Guayaquil, las costumbres de las comunidades de la Sierra, pero también buscando separar a los personajes de las personas; a los primeros marcados por la historia ya escrita, y a los segundos, desvestidos por los propios intereses con los que se pretendía siempre arroparse con una bandera.</p><p  >Posiblemente el toque de pensamiento más profundo del que yo me apropio de la novela, que como repito es una lección de<strong> historia </strong>en cada página, es la efímera línea que separa al realista del independentista. Pocas personas lo mencionan o lo saben, que en las faldas del Pichincha pelearon muy pocos españoles de nacimiento en la Península, como mestizos y blancos americanos, en el lado realista. Esa es quizá, para este lector, la lección más profunda de la novela, reconocer que cada bando de la contienda representaba un ideal, un concepto de lealtad, un principio de honor por lo que se creía, y que la posteridad nos hizo creer que era una pelea entre los buenos y los malos, entre <strong>los explotadores y los redentores.</strong></p><p  >El doctor Íñigo Salvador ha tenido la habilidad, con su pluma en 1822, de llevarnos a la grupa por matorrales, planicies, páramos y montañas, describiendo lo que somos, aún doscientos años después.</p>]]></content:encoded>      <dcterms:modified>2026-03-30T15:19:13-05:00</dcterms:modified>    </item>  </channel></rss>