
“El malecón cambió a Guayaquil; obras así faltan en Quito”: Rómulo Moya
El arquitecto, que dirige la revista Trama, habló sobre cómo ve a la capital vallada, el transporte y lo que se podría hacer
En Bellavista Alta, detrás de la Capilla del Hombre, en Quito, el arquitecto Rómulo Moya parecía estar más cerca del cielo, en la mañana del 27 de enero del 2026, en la que, al inicio de la entrevista, la neblina no dejaba ver los árboles ni la vegetación que rodean su casa y su oficina de la revista Trama.
Desde su mirada de arquitecto, diseñador gráfico y fotógrafo, ¿Quito es la ciudad más linda del mundo, como repite el alcalde Pabel Muñoz? Rómulo Moya responde: "Es una ciudad hermosa, extraordinaria, merece el título de Patrimonio Cultural de la Humanidad. Su topografía es espectacular. Por estar en las montañas y entre las nubes, como en este momento (mira por la ventana), es única".
"Se está comenzando a construir una propuesta a ese patrimonio cultural, histórico, que en la parte contemporánea todavía no tiene el nivel, la homogeneidad, del Centro Histórico. Hay muy buenos ejemplos".
¿Hay zonas mejor conservadas que otras?, pregunta EXPRESO. "Igual que otras ciudades del mundo, tiene partes mejores y peores. Está emplazada en un lugar espectacular, a los pies de un volcán, en una meseta que mira hacia otros valles. En cuanto a la arquitectura contemporánea, tiene buenos ejemplos y otros más comunes. Pero está bien que digamos que Quito “es la más linda del mundo” porque es nuestra".
Hablamos de Quito como una madre que dice “mi hijo es el más lindo”.
Exactamente, es una pregunta compleja. Soy director de la revista de arquitectura más importante del Ecuador, Trama. Trabajo en valorar lo que se hace en el mundo de la arquitectura, soy objetivo. Quito, como otras ciudades, está a merced de proyectos inmobiliarios, desarrollos informales, falta de infraestructura y dificultades para encarar el crecimiento poblacional.
¿Cómo ve espacios de la ciudad abandonados, como el viejo Colegio Simón Bolívar?
La ciudad es un libro abierto, con inmensas posibilidades no exploradas. Se debate en contradicciones. Somos herederos de una fortuna con ese patrimonio y hay que saberla gestionar para que no se acabe. Quito es una ciudad sin un acuerdo social, para decidir que vamos a preservar esto; por ejemplo, están los vendedores ambulantes en el centro, que necesitan solventar su vida.
En el 2003 se ubicó a los vendedores en centros comerciales en El Tejar. ¿Eso dejó de funcionar?
La ciudad es un organismo vivo, se enfrenta a problemas que surgen y la mejor forma de solucionarlos es que los habitantes se apropian de lugares. En la Bienal de Arquitectura de Quito se plantea ‘prohibido no tocar’, para que nos apropiemos del lugar. Es absurdo que Carondelet esté vallado o que saquen a los vendedores de abajo de La Catedral.
¿Qué se debería hacer en la capital?
Promover una dinámica urbana que permita la apropiación. No solo pasa en el centro; cada vez la ciudad se amuralla más. No tiene sentido haber levantado un muro en el Colegio Benalcázar, va en contra de todas las normas del urbanismo moderno.
La ciudad debe ser permeable, debemos poder ver. También ponen rejas en las calles y garitas. En la Bienal se buscan iniciativas que motiven al ciudadano a ir a ciertos lugares.
No solo en el centro; en La Mariscal, por el Bicentenario, da miedo caminar también.
Por eso, Quito deja de ser nuestro. La ciudad es el espacio común, plazas, calles, es la posibilidad de tener esos lugares. Entre los pendientes para solucionarlo está promover obras que acercan la ciudad a sus habitantes. Hay un espacio urbano que es la madre de todos los fracasos: la av. 24 de Mayo, es terrible. Se han hecho mil cosas, desde que tengo memoria.
¿Por qué fracasaron esos planes para la 24 de Mayo en Quito?
No lograron que la gente ocupara ese lugar, con exposiciones, seguridad. En el caso de los parques, deben tener la misma infraestructura y facilidades para llegar que La Carolina, que está hacinada.
¿Servirá que la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) y la de Control (AMC) funcionen en el viejo Psiquiátrico San Lázaro?
Se llenará de gente hasta las 16:00 o 17:00. Luego se irán y no habrá nada. La solución pasa por el hecho de que haya comercio, vivienda, salud, etc.
En la av. Gaspar de Villarroel, una concesionaria de autos se había tomado la vereda y tuvo que derrocar gracias a ciudadanos que se quejaron en redes y en este Diario, más que por la acción de la AMC.
Me parece bien. No hace falta endurecer las leyes, sino hacerlas cumplir. Con lo que tenemos bastaría.
¿Se piensa en el peatón?
Hay planes urbanos desde hace 75 años y no se ha resuelto lo fundamental: el transporte público. Diré algo muy polémico: se incorporan ideas de otras ciudades, como ciclovías, que van bien en lugares planos. Por su topografía, Quito se presta para poner teleféricos en los barrios. En los últimos tiempos no hemos tenido obras realmente poderosas, potentes, que cambien, además del metro.
Rómulo Moya
¿El intercambiador de la av. Mariana de Jesús cuenta?
Son obras menores, cualquier cosa, ni lo considero realmente importante.
El alcalde Pabel Muñoz dice que no siempre se construyen metros.
El metro debería llegar hasta Carapungo. Quito necesita obras. Guayaquil de hace 25 años daba miedo, y el malecón la cambió: un proyecto arquitectónico de primera categoría, con pasamanos de acero inoxidable. Hoy tiene problemas de seguridad, pero es un excelente ejemplo de cómo la arquitectura y el urbanismo pueden hacer cambios.
Esas grandes intervenciones son necesarias siempre. No es que ya no se pueden hacer; hay que hacerlas, se necesitan. Si nos manejáramos con esa lógica, en la ciudad más espectacular del mundo, París, no se haría nada, pero está renovándose permanentemente.
Sobre las obras que necesita la capital de Ecuador
En la Revista Trama publican decenas de tesis, con extraordinarios proyectos de arquitectos para la ciudad, cuenta Moya. “Ideas no faltan, sino valentía y decisión”, dice Rómulo Moya y también que entiende que debe ser difícil trabajar en el sector público: “Luego terminan glosados los más inocentes”. Pero hay que hacer esas obras singulares.
¿Quién es Rómulo Moya Peralta?
Rómulo Moya es un arquitecto argentino, de 62 años; 50 de ellos viviendo en Quito. Se graduó en la Universidad Central. Dirige la Revista Trama, especializada en arquitectura, diseño y urbanismo. Integra el Comité Internacional de Críticos de Arquitectura, así como la Asociación de Diseñadores Gráficos Ecuatorianos. Es jurado del concurso del construcción de nueve pabellones en el espacio público, de la Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito 2026.
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