Jorge Luis Jalil | La alfombra roja de la hipocresía
La moral ajena es un espectáculo y motivo de indignación; la propia, mucho más flexible
La moral ajena es un espectáculo y motivo de indignación; la propia, mucho más flexible
Esta sociedad tiene una necesidad de convertir a las escuelas en un espejo donde puedan reflejarse sus estudiantes
El fraude digital escala mucho más rápido que la capacidad del Estado para regularlo
La inseguridad no puede ser combatida a través de campañas publicitarias
Cumplir la ley no significa hacerlo con brutalidad, ni con métodos de intimidación colectiva
Cada local que baja sus puertas es un empleo menos, una familia más empujada a la precariedad
Debe ser una posición respetada y preparada para actuar como barrera frente al lavado de activos
Tolerancia cero es no dejar pasar nada: si se es permisivo con lo poco, al rato se lo es con lo mucho
Sepan que hay ojos afuera vigilando lo que pueda hacerse delictivamente, y la justicia les llegará
Fernando Villavicencio alertó sobre la vinculación del narcotráfico en la obra municipal
Las opiniones vertidas en los artículos de opinión y cartas de los lectores recogen el punto de vista de sus autores y no necesariamente la posición de este diario. EXPRESO se hace únicamente responsable de las opiniones expresadas en su nota editorial.