
La gente teme que Guayaquil pierda el rumbo tras la detención de Aquiles Álvarez
Aunque el Concejo Municipal dice que la gestión continúa, ciudadanos y analistas advierten riesgos de paralización de obras
La detención del alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, en el marco del Caso Goleada, ha vuelto a colocar a la ciudad en un escenario de incertidumbre. Aunque el Municipio aseguró que la gestión continuará con normalidad y los concejales reiteraron que los proyectos y servicios no se detendrán, el pronunciamiento oficial —realizado al mediodía de este 10 de febrero en el Salón de la Ciudad sin la convocatoria a los ediles de oposición— no ha disipado las dudas ciudadanas sobre la estabilidad de la administración ni sobre la continuidad de las obras.
El Caso Goleada y las detenciones
La detención de Álvarez se produjo dentro del Caso Goleada, una investigación que apunta a una presunta red dedicada a delitos financieros, entre ellos irregularidades tributarias y movimientos económicos que podrían configurar lavado de activos. Durante el operativo se realizaron allanamientos simultáneos en distintos puntos de la provincia del Guayas y fueron detenidas 11 personas.
Entre los aprehendidos constan los hermanos del alcalde, Antonio y Xavier Álvarez, así como Pablo Pita Rendón y Carlos Asanza, gerentes generales de la Autoridad Aeroportuaria de Guayaquil y de la Fundación Terminal Terrestre, respectivamente. Hasta el cierre de esta edición, la Fiscalía no había precisado los roles específicos de cada uno dentro de la supuesta estructura investigada.
(Lo invitamos a leer: Aquiles Álvarez detenido: ¿De qué acusan exactamente al alcalde de Guayaquil?)
Según informó la propia Fiscalía, al momento de su retención el alcalde no portaba el grillete electrónico impuesto como medida cautelar en el Caso Triple A, relacionado con una presunta comercialización ilegal de combustibles.
Una ciudad atrapada en la confrontación política
El nuevo frente judicial se suma a una relación ya tensa entre el Municipio de Guayaquil y el Gobierno central, marcada por una confrontación política constante, como lo ha documentado EXPRESO. Para distintos sectores ciudadanos, esta disputa ha terminado trasladándose a la gestión urbana.
“Todos estos líos que ha habido entre Aquiles Álvarez y el Gobierno, directamente con el presidente Daniel Noboa, han afectado una serie de obras y siento que ahora será peor. Temo que Guayaquil pierda su norte”, señaló Carla Delgado, residente y líder barrial de La Alborada.
- Analistas advierten que la crisis no es únicamente legal, sino institucional, y que cualquier debilitamiento de la Alcaldía impacta directamente en la ejecución de proyectos urbanos.

“Es una lástima que los guayaquileños tengamos que pagar los platos rotos de una pelea que no buscamos. Ya suficiente tenemos con la inseguridad”, añadió. La ciudadana reconoció sentir desconfianza tanto por la forma en que se ejecutó la detención como por el futuro de la gestión municipal. “Creo que habrá vacíos”, advirtió.
El temor a la paralización de obras
La inquietud se repite en otros sectores de la ciudad, donde el foco no está puesto en el proceso judicial en sí, sino en sus posibles consecuencias urbanas. Freddy Bejarano, residente de Sauces 4, señaló que el principal temor es la paralización de obras y la falta de claridad en la conducción del Municipio.
“A mí me preocupa que las obras se detengan. No sé si hay o no delito; eso ya lo dirán las leyes, las investigaciones y la conciencia de cada autoridad. Lo que sí creo es que Guayaquil está en medio de un problema, posiblemente de egos, y que no se está priorizando a la ciudad”, afirmó.
(Le puede interesar leer: Concejalas del PSC cuestionan reunión municipal tras detención de Aquiles Álvarez)
Bejarano cuestionó además la reacción del Concejo Cantonal ante la coyuntura. “Hoy el Concejo debió explicar qué pasará. Hicieron un pronunciamiento en el que excluyeron a algunos concejales, a los opositores, como ellos mismos denunciaron. Eso ya muestra un quiebre, y no es lo que necesita ni merece Guayaquil”, sostuvo.
- El pronunciamiento del Concejo Municipal se realizó sin la presencia del pleno y sin responder preguntas de la prensa, lo que profundizó la percepción de quiebre político interno.
“La ciudad no debería resentirse de inmediato”
Desde una mirada técnica y ciudadana, César Cárdenas, director del Observatorio Ciudadano de Servicios Públicos, considera que la ciudad no debería resentirse de forma inmediata, aunque advierte que la situación deja al descubierto problemas estructurales en la gestión municipal.
“Yo no creo que le pase gran cosa a la ciudad porque hemos tenido un alcalde ausente desde el inicio de la elección. Si llegara a pasar lo peor y el alcalde fuera encarcelado, el Municipio tendría que reunirse y, de carácter legal, seguir con la planificación que tenga y, de paso, mejorarla”, señaló.
Cárdenas subrayó que, más allá del escenario judicial, la presión por la continuidad de la gestión también recae en la ciudadanía. “A los ciudadanos nos toca seguir gestionando, seguir luchando y exigiendo obras, que siguen siendo una deuda con la ciudad”, afirmó.
Asimismo, descartó que el proceso deba interpretarse automáticamente como persecución política, como lo han planteado algunos ediles y el asambleísta nacional y presidente de RETO, Raúl Chávez. “Si hay algo que investigar, el alcalde debe responder por sus actos. No evadir ni sentirse por encima del resto. Aquí lo que toca es investigar y que la justicia actúe de forma clara, como dicta la ley”, enfatizó.
(Le puede interesar leer: Raúl Chávez sobre detención de Álvarez: "Es una cortina de humo del gobierno")
Un Concejo dividido y sin preguntas
El pronunciamiento del Concejo Municipal se produjo al mediodía, horas después de que se conocieran los detalles del operativo. Sin la presencia del pleno de concejales y sin responder preguntas de la prensa, los ediles presentes expresaron su respaldo al alcalde detenido.
La vicealcaldesa Tatiana Coronel denunció persecución política y aseguró que el organismo no aceptará presiones externas. “Guayaquil no puede gobernar desde el miedo, y este Concejo no va a aceptar la persecución política”, afirmó.

En la misma línea, la concejala Emily Vera sostuvo que la ciudad seguirá funcionando pese a los escándalos. “Como lo hizo hoy en la mañana y a lo largo del día, con obras, servicios y atención a la ciudadanía, seguiremos. Los escándalos públicos los está haciendo el Gobierno central. No nos van a intimidar. Nuestro objetivo es claro: trabajar”, dijo.
Blanca López,
Advertencias sobre la autonomía municipal
Por su parte, la concejala Blanca López, quien fue reemplazada en la reunión por su alterno, aseguró a EXPRESO que la prioridad sigue siendo la gestión municipal, aunque advirtió sobre factores externos que podrían afectar la ejecución de proyectos.
“El trabajo en la Alcaldía no debe detenerse. Esa es la prioridad de esta administración y del Concejo Municipal. Sin embargo, paralizar procesos, retrasar asignaciones y proponer reformas al COOTAD que vulneran la autonomía de los GAD puede afectar la ejecución de proyectos sociales”, afirmó, al referirse a iniciativas como escuelas sociodeportivas y centros de desarrollo infantil.
Para el consultor político Fernando Alburquerque, el principal riesgo no está únicamente en la detención del alcalde, sino en el precedente institucional que se configura.
(Lo invitamos a leer: Detenidos por caso Goleada llegan en bus de la Policía a Unidad judicial de Quito)
“La incertidumbre sobre la continuidad de la gestión municipal y la estabilidad institucional no es abstracta: los ciudadanos son los primeros en sentir las consecuencias de cualquier crisis en la Alcaldía, desde la ejecución de proyectos hasta la prestación de servicios básicos”, señaló.
“Cuando la Alcaldía de Guayaquil entra en crisis, quienes primero sienten el impacto son los ciudadanos”, concluyó.
Para leer más información de este tipo, ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!