
Sin acuerdos terminó la reunión entre gremios del Carchi y el Gobierno
Mañana el ministro de Producción, Luis Jaramillo, se reunirá con los sectores afectados en Tulcán
Tras la marcha motorizada de más de siete horas que movilizó a cerca de 500 camiones y tráilers por 60 kilómetros entre el cantón Bolívar y Tulcán, los gremios del Carchi se reunieron este lunes 2 de marzo en la Gobernación de la provincia con autoridades del Gobierno nacional. La cita se extendió por cerca de tres horas, entre las 17:00 y las 19:00, y terminó sin acuerdos.
Carlos Bastidas, presidente de la Asociación de Transporte Pesado del Carchi, resumió la frustración del sector ante EXPRESO: "Esa reunión fue una más. Ese discurso ya lo he escuchado cuatro veces y no tenemos la alternativa que buscamos, que es la derogatoria de la tasa de seguridad". Bastidas insistió en que el Gobierno tomó la decisión de imponer la sobretasa "sin ningún estudio técnico, sin ningún análisis de cómo afecta a la ciudadanía".
Nelson Cano, presidente de la Cámara de Comercio de Tulcán, confirmó que las autoridades se limitaron a justificar la medida arancelaria. La petición de los gremios fue clara: que tanto el Gobierno de Ecuador como el de Colombia eliminen la tasa y vuelvan a las mesas de diálogo.
Compensaciones que no convencen
Como compensación, el Gobierno planteó la creación de un polo de desarrollo —un centro de maquilado y reexportación— que generaría empleo y movilización de mercaderías. Pero los gremios lo ven inviable en el corto plazo. "Un polo de desarrollo no es como ir a la tienda a comprar pan, tiene que ver todos los procesos, todos los permisos. Eso demora mucho tiempo", señaló Bastidas.
También se mencionaron líneas de crédito como el Crédito Violeta, el programa Miti-Miti para vivienda y el crédito 7-7 que se canalizaría a través de BanEcuador. Sin embargo, Cano cuestionó que esos productos ya existen en el mercado. Lo que el sector comercial necesita, dijo, es que la banca pública absorba las deudas que los comerciantes mantienen con la banca privada, con tasas más bajas y plazos más largos.
Una provincia sin industria que vive de la logística
Cano subrayó que el Carchi no tiene industrias y que su economía gira en torno a la cadena logística: unas 2.000 tractomulas, ocho depósitos de almacenamiento temporal, operadores de comercio exterior y agentes de aduana. "Como se afectan estos negocios, la inyección de recursos a la provincia se va a ir disminuyendo. Muchas empresas ya están analizando la posibilidad de reducir empleos", advirtió.
Bastidas, por su parte, recordó que la afectación no se limita al transporte. "El que vende café, la señora que vende almuerzos, los dulces... todos son parte de la cadena. Si nosotros no trabajamos, ellos tampoco", dijo. El dirigente no descartó que se convoque a una asamblea ampliada con otros gremios para definir nuevas medidas de presión si no hay respuestas concretas.
La próxima cita será este martes, cuando el ministro de Producción, Comercio Exterior e Inversiones, Luis Jaramillo, se reúna con los gremios en Tulcán. Los sectores prevén entregar sus peticiones por escrito.
La guerra arancelaria que escala en dos frentes
La guerra arancelaria que escala en dos frentes En paralelo a la protesta en Carchi, el sector empresarial de Ecuador y Colombia se reunió este lunes en Quito para alertar sobre los efectos de la escalada. Xavier Rosero, presidente ejecutivo de Fedexpor, advirtió que la tensión arancelaria representa un riesgo inmediato de al menos $ 25 millones mensuales para las exportaciones ecuatorianas, cifra que podría ascender a $ 75 millones si Colombia concreta su arancel recíproco del 50 %.
Según Fedexpor, cerca de 40.000 empleos directos que dependen de la cadena exportadora están en riesgo. El gremio anunció la creación de una mesa nacional de seguridad junto al Bloque de Seguridad del Gobierno, con el argumento de que la inseguridad debe enfrentarse en ese ámbito y no mediante barreras comerciales que "asfixian al comercio formal y abren la ventana al contrabando". Juan Carlos Navarro, presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, fue más directo: "Aquí no hay ganadores, aquí todos perdemos". Advirtió que las cifras actuales de comercio deben leerse con cautela, ya que algunas importaciones se adelantaron antes de que entraran en vigor las restricciones y el impacto estructural podría evidenciarse en los próximos meses.
Desde el Ejecutivo, el presidente Noboa ha defendido la medida asegurando que las muertes violentas en Carchi, Esmeraldas y Sucumbíos se redujeron 33,3 % y que el déficit comercial mensual con Colombia pasó de $ 90 millones negativos a un superávit de $ 30 millones.
Colombia, por su parte, ya tiene listo un decreto para elevar su arancel al 50 % y mantiene la prohibición de ingreso por vía terrestre de productos ecuatorianos como arroz, banano, fréjol y aguacate.
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