
Caso Goleada vs Caso Triple A: similitudes y diferencias jurídicas
El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, es procesado en ambos casos, por diferentes delitos
Los casos Goleada y Triple A forman parte de las investigaciones penales más relevantes que enfrenta actualmente el alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, y comparten algunos puntos de conexión, pero también presentan diferencias claras en cuanto a su naturaleza jurídica y etapa procesal.
El caso Goleada se remonta al 8 de octubre de 2025, cuando la Fiscalía, en coordinación con la Policía Nacional, ejecutó allanamientos en varios inmuebles vinculados al alcalde de Guayaquil, como parte de una investigación por presunto lavado de activos.
Meses después, en la madrugada del 10 de febrero de 2026, se realizaron allanamientos en Guayaquil y Samborondón, que culminaron con la detención de Aquiles Álvarez y otras personas, entre ellas sus hermanos. En este proceso, la Fiscalía formuló cargos por estos delitos y se dictó prisión preventiva para varios de los implicados.
En contraste, el caso Triple A es un proceso penal más antiguo que investiga la presunta comercialización y distribución ilegal de combustibles en Ecuador. Esta causa, que también involucra a Aquiles Álvarez y a otras 21 personas naturales y jurídicas, ha avanzado hacia la fase de juicio.
El expediente ha enfrentado varias postergaciones y la separación de jueces que integraban el tribunal encargado del caso
¿Qué similitudes tienen los casos Triple A y Goleada?
Una similitud entre ambos procesos es que la Fiscalía los ha vinculado a presuntas irregularidades relacionadas con la comercialización de combustibles y estructuras societarias complejas, aunque con enfoques distintos: Goleada agrupa delitos asociados a lavado de activos y delincuencia organizada, mientras que Triple A se concentra en delitos de mercado ilícito de hidrocarburos.
Otra diferencia importante radica en la situación cautelar de Álvarez. En el caso Goleada, la prisión preventiva dictada en febrero de 2026 mantiene al alcalde recluido en la cárcel de Latacunga, y su defensa ha presentado recursos de apelación para intentar revocar esa medida.
Por su parte, en el caso Triple A el alcalde llevaba medidas sustitutivas, como grillete electrónico y presentación periódica ante la autoridad judicial, aunque las diligencias siguen avanzando hacia el juicio.
En términos de etapas procesales, Triple A se encuentra más próximo a la fase de juicio oral y público, con audiencias fijadas para principios de marzo, mientras que Goleada aún se debate en torno a la validez y revisión de medidas cautelares, con apelaciones en curso.
¿Qué alega la defensa de Aquiles Álvarez?
La defensa de Aquiles Álvarez sostiene que el caso Goleada constituye una tercera investigación basada en los mismos hechos que ya fueron analizados en el proceso Triple A. Su abogado, Ramiro García Falconí, señaló que solicitarán la nulidad del expediente al considerar que la causa se inició sin la debida notificación y que existirían vicios procesales desde su origen.
(Lee también: Tribunal fija nueva fecha para la audiencia de apelación de Aquiles Álvarez)
Según la estrategia jurídica, ambas investigaciones parten de una misma conducta relacionada con la comercialización de combustibles entre 2021 y 2022, antes de que Álvarez asumiera la Alcaldía.
Para la defensa, la diferencia entre los procesos radica únicamente en la tipificación penal aplicada a los hechos. “Que a una misma conducta le den distintas valoraciones penales no deja de ser el mismo hecho”, dijo García, al señalar que en un caso se habla de comercialización ilícita y en otro de lavado de activos o defraudación tributaria.
El pronunciamiento se produjo luego de que el fiscal general subrogante, Leonardo Alarcón, asegurara que ambos expedientes investigan conductas distintas. Según la Fiscalía, el caso Triple A se centra en una presunta comercialización irregular de combustibles, mientras que Goleada aborda supuestos delitos de delincuencia organizada, lavado de activos y defraudación tributaria.

¿De qué se acusa a Aquiles Álvarez en el caso Triple A?
En el expediente de Triple A, Álvarez fue vinculado en calidad de representante legal de una empresa comercializadora que intermediaba entre Petroecuador y estaciones de servicio. Según García, la compañía no vendía combustible al consumidor final y todas las operaciones contaban con respaldo documental, tributario y bancario.
El abogado de Álvarez explicó que posteriormente se abrió una investigación por lavado de activos basada, dijo, en los mismos hechos, y que en diciembre se habría iniciado una nueva indagación sin notificación previa, la cual derivó en el caso Goleada.
Uno de los principales cuestionamientos de la defensa es, precisamente, la falta de notificación del inicio de la investigación previa en Goleada.
“Nos enteramos cuando se produjo la detención. Tenían la obligación de notificar. Sin notificación, todo lo actuado es nulo”, aseguró el abogado, quien añadió que existirían otros elementos que podrían generar nulidades procesales, aunque evitó detallarlos.
Desde la Fiscalía, en cambio, se mantiene la postura de que se trata de procesos independientes y que cada uno responde a hechos y tipos penales distintos.
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