
Ecuador depende de alquiler e importación de energía para evitar apagones en 2026
El Gobierno prevé sumar 620 MW en este año, según el Cenace. El 82 % será alquiler de térmica. El resto será energía eólica
Mantener alejados los cortes de energía eléctrica durante 2026 es por ahora una aspiración común. Si bien la ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, afirmó este 8 de enero de 2026 que “no hay ningún riesgo de apagones”, Ecuador depende del alquiler de generación térmica y de las importaciones de Colombia para cubrir la demanda de este servicio público.
Actualmente, estas fuentes representan un total de 784 megavatios (MW), que provienen de barcazas (300 MW), El Descanso (20 MW), Vesubio (14 MW) y hasta 450 MW de importaciones desde Colombia. Este aporte significa el 14,5 % del pico de la demanda de electricidad que se prevé para 2026 (5.270 megavatios), según el Operador Nacional de Electricidad (Cenace).
Este suministro rentado e importado se ha vuelto clave para poder abastecer la demanda nacional de este recurso ante los atrasos en la entrada en operación de nuevos proyectos de generación, como las fallidas centrales de Austral y Progen (241 MW). Así como las prórrogas en los mantenimientos o en la recuperación de unidades térmicas existentes.
Estas condiciones, “han reducido los niveles de reserva de potencia (capacidad para generar energía) en condiciones de operación autónoma (sin importación)”, precisa el Cenace, en el Plan de Operación del Sistema Nacional Interconectado (SNI), octubre 2025 - septiembre 2027, al que accedió Diario EXPRESO.
Alquiler, importaciones y nueva generación es clave para el sistema eléctrico de Ecuador
Por esta razón, el Cenace recomienda, entre otros, mantener la generación de alquiler, gestionar “oportunamente” los recursos económicos para garantizar la importación de hasta 450 MW de Colombia, especialmente durante los períodos de estiaje y en las salidas programadas por mantenimiento de grandes bloques de generación.
La entidad reitera a la vez la necesidad de incorporar soluciones que aseguren “energía firme y permitan reducir la brecha de falta de generación”.
Para 2026 ante el crecimiento sostenido de la demanda -estimado en un promedio anual de 315 MW- y la capacidad de generación de energía que aún no ha sido incorporada, se estima que el déficit de energía del país se elevará a 1.439,8 MW.
Este escenario trazado por el Cenace, que es parte del sector eléctrico, difiere de los anuncios realizados este 8 de enero de 2026 por el Ministerio de Ambiente y Energía, en radio Centro. En este espacio, la ministra Manzano afirmó que “no hay ningún riesgo de apagones”. Precisó que a diferencia de 2024, cuando no había lluvias ni energía almacenada, actualmente se cuenta con las reservas para generar este suministro pese a la escasez de precipitaciones.
Además, indicó que las garantías para cubrir la demanda del servicio de energía eléctrica en el país responde a que durante 2025 el Gobierno mantuvo el embalse de Mazar, que es clave para generar este recurso, por sobre su nivel máximo que es 2.153 metros sobre el nivel del mar (msnm).
Inés Manzano
Esta acción permitió que ante la reducción de lluvias, que se inició en diciembre de 2025, se utilice la reserva de Mazar para generar energía. Además, de otras plantas hidroeléctricas, centrales térmicas e importación desde Colombia.
Sin embargo, ante la caída de los caudales por el estiaje y el mayor consumo de agua almacenada en Mazar, la cota bajó ya 15,98 metros. Hasta las 15:00 de este 8 de enero de 2026 estaba a 2.137,58 msnm, según la Corporación Eléctrica de Ecuador (Celec) Sur.
“Tenemos asegurada la entrega de energía para todos”, afirmó la ministra Inés Manzano
Pese a la caída en la cota de Mazar, la ministra Manzano afirmó que no existe riesgo de apagones para el sector industrial ni otros segmentos. “Tenemos asegurada la entrega de energía para todos”.
El Ministerio de Ambiente y Energía señaló que la potencia disponible para generar y cubrir la demanda es 5.518 MW . Mientras tanto, la potencia instalada (incluidas plantas en mantenimiento) asciende a 6.428 MW. Además, agregó que el sector privado cuenta con 500 MW en autogeneración.
Para garantizar este suministro en 2026 es necesario que se concrete también la incorporación de 620 MW de generación proyectada por el ente rector, Elecaustro y Celec. De este monto, el 82,2 % provendrá del alquiler de 260 MW en Pascuales, una nueva barcaza (230 MW) y El Descanso (20 MW). Mientras tanto, el 17,8 % será del proyecto eólico Villonaco III (110 MW), detalla el Cenace.
Por la falta de nuevos proyectos de generación propia, Gabriel Secaira, especialista en temas eléctricos, advirtió que ante el estiaje -que es recurrente cada año entre octubre y marzo- el país estará obligado durante los próximos años a seguir prorrogando los contratos de renta de energía térmica y dependiendo de la importación desde Colombia, que se ha vuelto ya frecuente. “Dependemos de San Pedro y de San Petro de Colombia, para cubrir la demanda de electricidad”.
Gabriel Secaira
José Alvear Campodónico, consultor energético, coincidió en que la dependencia de las barcazas se mantendrá ante la falta de nueva generación.
Los planes del Ministerio de Ambiente y Energía
El Ministerio de Ambiente y Energía anunció que en este año está planificado que ingresen 300 MW nuevos de térmica. Pero no detalló este proceso.
Adicionalmente, se prevé sumar energía solar y realizar en enero de 2026 un concurso y una contratación relacionado con ciclo combinado (generación con gas y vapor). Los dos representan 740 MW, de estos 340 MW serán instalados por una “empresa del Gobierno italiano, muy buena”. Y el resto, 400 MW, que saldrá a licitación una vez que se cuente con el dictamen de riesgo fiscal del Ministerio de Economía y Finanzas. “Esto lo hacemos este año”, indicó y precisó que debido a que se tratan de procesos largos. Se estima contar con esta generación en 24 meses.
Campodónico estimó que este último plazo referido por la ministra Manzano se podría extender debido a que por la demanda “excesiva” de turbinas, las fábricas “serias” ofrecen los equipos en dos años y a estos se debe sumar la elaboración de pliegos, más el proceso contractual, que podrían tardar cerca de dos años más. “Esto significa que estaría listo en 2030. Hay que decirle la verdad a la gente”.