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Diario Expreso Ecuador

movilidad

Falta de mantenimiento en sistema clave le pasa factura al Metro de Quito, alertan concejales

Retrasos en la llegada de trenes provoca malestar entre usuarios. Concejales apuntan a la falta de mantenimiento de estructura y superestructura

El 13 de abril, la espera por un tren fue de ocho minutos. Pasadas las 10:30, el sistema funcionó con normalidad.

El 13 de abril, la espera por un tren fue de ocho minutos. Pasadas las 10:30, el sistema funcionó con normalidad.Foto: Karina Defas

SARA OÑATE
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Lo que debes saber 

  • Desde abril, usuarios del Metro han reportado demoras de los trenes en horas pico entre 8 y 10 minutos, provocando aglomeraciones en las estaciones
  • Se atribuye las variaciones en la frecuencia a trabajos de mantenimiento preventivo, como el perfilamiento de ruedas. No se ha precisado el tiempo que durarán las afectaciones
  • Concejales cuestionan la falta de un contrato integral de mantenimiento preventivo y correctivo para los sistemas de infraestructura, superestructura y electromecánicos

En los últimas semanas, los usuarios del Metro de Quito han reportado demoras inusuales en la llegada de los trenes, especialmente en horas pico. La espera, que habitualmente ronda los cinco minutos, ha superado los ocho e incluso diez minutos, provocando aglomeraciones en las estaciones.

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Pero en estos días el malestar se ha multiplicado. Christian Páez relató que durante dos días consecutivos se registraron problemas en el servicio, con estaciones llenas y trenes cada ocho minutos, lo que incluso obligaba a retener a usuarios en las boleterías. 

Luis Alberto Sánchez Salazar calificó la situación como “todo un caos en hora pico”.

El 13 de abril, Mariela Díaz llegó a las 08:30 a la estación El Labrador, en el norte. Dos minutos después arribó un tren, pero únicamente descendieron pasajeros y no se permitió el ingreso de quienes aguardaban en ese andén. 

Ocho minutos más tarde llegó otra unidad. Aunque asegura que usualmente no tiene problemas con el sistema, señala que en las últimas semanas estas situaciones se han vuelto frecuentes. Su principal reclamo apunta a la falta de información oportuna para los usuarios.

¿Qué dijo Metro sobre la demora?

Ante las constantes alertas, el 9 de abril la Empresa Metro de Quito emitió un comunicado oficial en el que explicó que se están ejecutando trabajos especializados como parte del mantenimiento preventivo programado, específicamente el perfilamiento de ruedas de los trenes, tras un reciente reperfilamiento de la vía.

La entidad reconoció que estas labores pueden generar variaciones temporales en la frecuencia del servicio, sobre todo en horarios de alta demanda.

Sin embargo, la empresa no detalló cuánto tiempo durarán estas afectaciones. Se limitó a señalar que obedece a una situación temporal y recomendó a los usuarios planificar sus desplazamientos con anticipación mientras concluyen los trabajos.

¿Menos trenes en operación?

A este panorama se suman otras interrogantes. Por ejemplo, el asambleísta oficialista Xavier Ordóñez (ADN) aseguró que siete trenes estarían fuera de operación, lo que explicaría las demoras. EXPRESO consultó a la Empresa Metro de Quito si dichas unidades se encuentran en mantenimiento, pero hasta el cierre de esta edición no hubo un pronunciamiento.

Cuestionamientos de concejales

Desde el Concejo Metropolitano también han surgido cuestionamientos. Tres ediles coinciden en que el problema está relacionado con la falta de un contrato integral de mantenimiento preventivo y correctivo para los sistemas de infraestructura, superestructura, electromecánicos y de telecomunicaciones de la primera línea.

El concejal Fidel Chamba recordó que es la cuarta ocasión en que la empresa publica el proceso de mantenimiento en el Sercop. Además, indicó que se ha iniciado un proceso de fiscalización sobre este contrato.

También enfatizó que, según la normativa, el Metro de Quito debe informar a los usuarios sobre las demoras y, en caso de retrasos superiores a 30 minutos, se debería reembolsar el pasaje. “¿Se ha hecho eso? ¿Se ha comunicado a los usuarios? ¿No es esto un maltrato?”, cuestionó.

Asimismo, Chamba puso sobre la mesa el alto costo del proyecto: más de $ 2.000 millones de inversión, sumados a contratos de operación y asignaciones municipales anuales. “¿Qué está pasando con un sistema de esta magnitud?”, insistió. Además, planteó dudas sobre la capacitación del personal de la empresa encargado de los mantenimientos y la relación entre las demoras y la ausencia de un contrato integral.

"Efectos visibles de la falta de mantenimiento"

El edil Andrés Campaña también sostiene que muchos de los problemas recientes responden a la falta de mantenimiento preventivo y correctivo en componentes fundamentales del sistema. Recordó que el proceso para adjudicar este servicio ha fracasado en tres ocasiones y que, aunque según el gerente del metro en marzo ya se contaría con el contrato, todavía no se concreta.

Campaña explicó que uno de los efectos visibles de la ausencia del mantenimiento preventivo y correctivo es el desgaste acelerado de las ruedas de los trenes, lo que obliga a reducir la velocidad de operación para evitar daños mayores. 

Esto, a su vez, impacta directamente en la frecuencia del servicio. Añadió que, si bien existen diez tipos de mantenimiento, el más importante, relacionado con la estructura, superestructura y electromecánicos, aún no está contratado. Este proceso supera los $ 73 millones más IVA.

Según indicó, ya existe una recomendación para adjudicar el contrato a un consorcio, pero aún deben cumplirse las etapas legales para concretar la asignación.

Debilidad en áreas de compras públicas

El concejal Wilson Merino, en cambio, apuntó a problemas de fondo en la gestión pública. Señaló que la caída reiterada de los procesos evidencia debilidades en las áreas de compras públicas y falta de personal técnico capacitado en las empresas municipales. “Se están apagando incendios”, afirmó y cuestionó la falta de transparencia y control.

Merino también criticó la inacción de entidades de control como Quito Honesto, que cuenta con un presupuesto cercano a los $ 2 millones, que no ha iniciado ningún proceso pese a las múltiples alertas que han realizado los ediles en su rol de fiscalizadores. “Los platos rotos los terminan pagando los usuarios”, concluyó.

De acuerdo con la entidad, en el actual concurso se recibieron cuatro propuestas dentro del plazo establecido: dos empresas mexicanas, una china y un consorcio francés-panameño. El contrato tiene un presupuesto referencial de $ 73,9 millones y una vigencia hasta 2031. Si se cumplen los plazos, se adjudicaría en estos días.

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