
Howard Taikeff expone 'Struggle', esculturas sobre la lucha humana en Cumbayá
El artista norteamericano explora, a través del cuerpo, tensiones emocionales, sociales y políticas de la experiencia humana
En The Art of the Deal: Homage to Donald Trump, dos manos atadas a dos vigas se unen en un apretón. Sin embargo, una, más fuerte que la otra, es la que lleva el peso y jala a la de su “compañero” hasta empezar a despegar la viga que lo sostiene.
“Tradicionalmente entendido como símbolo del cierre de un acuerdo mutuo -explica el artista Howard Taikeff-, aquí utilizo las tensiones que la gravedad ejerce en el ensamblaje de la escultura para producir un desbalance: uno es favorecido más que el otro y, sin embargo, ya está atrapado; no puede salir del ‘deal’, del trato”, afirma.
La obra, con su doble lectura entre lo político y lo formal, refleja la manera en que el artista norteamericano, residente en la capital desde hace más de 30 años, combina materiales, fuerza física y narrativa simbólica para generar una experiencia visual y conceptual que cautiva y provoca reflexión.
Esta escultura forma parte de STRUGGLE, exposición que reúne una serie de esculturas en metal trabajadas en las últimas dos décadas por el artista y que se presenta en Q Galería de la Universidad San Francisco de Quito. La muestra es especial: constituye una despedida formal y un homenaje que la carrera de Artes Visuales le dedica a Taikeff, quien ha formado a generaciones de jóvenes artistas a lo largo de su trayectoria.
La lucha de lo cotidiano
En STRUGGLE, las tensiones, los pesos y gestos de cada escultura generan narrativas, metáforas y comentarios sobre la condición humana.
Teo Monsalve, curador de la exposición, explica que en Introspection, escultura donde una figura esconde su cabeza dentro de un hueco, “se manifiesta a través del cuerpo una condición vinculada a la psique”, mientras que en otras, como Heavy Lifting, las dinámicas de poder se evidencian no como una especificidad histórica, sino como condición humana.

Una de las piezas más poderosas es The Prodigal Son (El hijo pródigo). En ella, Taikeff toma la historia del hijo pródigo que regresa a casa en busca de la salvación de sus padres, pero termina convirtiéndose en un peso inmensurable para todos quienes lo rodean, como el peso mismo de la materialidad de la pieza, que muestra una mano firme en vertical que rescata, y al mismo tiempo es jalada por la otra.
Sobre esta obra, el artista comenta: “Cada escultura tiene su propio peso, no solo físico, sino emocional y simbólico. Intento que el espectador sienta esa carga, que entienda que la experiencia humana es siempre compleja y múltiple”.
Una extensa trayectoria
Howard Taikeff nació el 7 de abril de 1960 en Nueva York. Se graduó de la Universidad de California en Santa Cruz con una licenciatura en Artes Visuales en 1982 y obtuvo una maestría en Bellas Artes en Escultura en la Academy of Art University en 2018. Se radicó en Ecuador en los años noventa.
Desde 1979, el artista ha desarrollado un enfoque que oscila entre distintas tendencias, del realismo al cubismo, con una constante en sus retratos y en la representación de las manos. “Siempre he estado hacia la izquierda del arte tradicional… mis temas son sociales y políticos, porque todo es político”, comenta.

Sus obras, que también abarcan la arcilla y la pintura, exploran el poder, la violencia, la etnia, la religión y el sexo, siempre con la intención de mostrar lo que está oculto detrás de la retórica visual.
Además de su larga trayectoria como docente universitario, su carrera artística ha dejado huella en Ecuador, con monumentos como los de San Agustín y Sixto Durán-Ballén en Quito, un busto de Aníbal Arroyo en Manta y la escultura de Santiago Gangotena en la Universidad San Francisco de Quito. “He desarrollado toda mi carrera profesional en Ecuador; es un país que amo”, señaló.
Un cierre y un comienzo
Con STRUGGLE, Taikeff cierra una etapa de 30 años como docente, aunque asegura que continuará produciendo y generando nuevas obras.
“Siento que, ahora que ya me jubilé, es hora de enfocar mis energías en lo clave, que es mi trabajo como artista. y en construir mi taller”, dice.
Indica que su próximo paso será una exposición de paisajes que tienen a las antiguas casas del valle de Tumbaco como protagonistas. “No es una despedida, sino la bienvenida a una nueva etapa”.
El sábado 7 de marzo, el artista hará una visita guiada de la exposición, en la que hablará con el público sobre las distintas obras que forman parte de la sala. Esta se llevará a cabo a las 11:00 en Q Galería. El ingreso es libre.
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