
Alejandro Sanz enamoró a la capital en un multitudinario recital
Tres años después de su último concierto en el país, el cantante volvió a Quito con temas icónicos y nuevas canciones
Bajo un cielo despejado y ante cerca de 20.000 espectadores, Alejandro Sanz volvió a cantarle a sus seguidores de la Carita de Dios después de tres años de ausencia.
El reencuentro se produjo en medio de aplausos sostenidos y un murmullo que fue creciendo hasta convertirse en un coro colectivo cuando las luces del escenario se encendieron. El aforo completo confirmó el sold out total de la velada.
A las 20:40, sin preámbulos extensos, el artista apareció en escena y lanzó un grito que marcó el inicio del espectáculo: “¡Ecuador!”. De inmediato arrancó con Desde cuándo, uno de sus temas más reconocidos, y desató el primer canto multitudinario de la noche. El repertorio recorrió distintas etapas de su trayectoria: Bésame, A la primera persona y Mi soledad y yo, entre otras, fueron coreadas por un público de varias generaciones que ocupó cada espacio del estadio.
Durante el concierto, Sanz hizo referencia a la altitud de la capital ecuatoriana, ubicada a 2.800 metros sobre el nivel del mar. Comentó que, aunque varios artistas recurren a oxígeno suplementario para paliar los efectos de la altura, él decidió no hacerlo. “La energía del público es mi oxígeno”, afirmó, lo que generó una ovación prolongada.
La interacción fue constante, con pausas entre canción y canción para dialogar con la audiencia y pedir que acompañara con palmas y voces.
En uno de los momentos más extensos de la noche, compartió una reflexión sobre el papel de la música: “La música tiene el poder de llevarnos a un lugar donde no duele nada, donde todo está bien; y el día en que no estamos bien, pues no pasa nada”.
Luego de sus palabras, el estadio se iluminó con las pantallas de los teléfonos móviles y el coro colectivo continuó durante los siguientes temas. El recital incluyó también menciones a la importancia de la paz y del entendimiento entre comunidades, asuntos que el cantante abordó en sus intervenciones ante el público.
Entre el pasado y el presente
La gira que lo trae de vuelta a Ecuador está impulsada por su más reciente trabajo discográfico, ¿Y ahora qué +?, publicado en noviembre de 2025. El proyecto amplía el EP previo y reúne trece canciones grabadas entre Madrid y Miami. En esta producción, Alejandro Sanz suma colaboraciones con Shakira, Manuel Turizo, Grupo Frontera, Rels B, Carín León, Emilia y Elena Rose, en una combinación de voces y estilos que dialogan con distintas generaciones.
Sobre el sentido del título, el propio artista explicó: “Siempre que vas a empezar algo nuevo, siempre que ocurre algo, siempre que tienes que enfrentarte a un cambio, siempre te preguntas, ¿ahora qué?”. En entrevistas concedidas durante la promoción del álbum, también se refirió al momento personal en el que surgieron las canciones: “Este disco aparece a darle luz a mi vida y a mi falta de emoción, a ese espacio que se quedó vacío en algún momento, donde se fueron las ganas, la ilusión, el esfuerzo”.

En esa misma línea, habló de su vínculo con los escenarios y del lugar que ocupan los conciertos en su vida profesional: “Me he dado cuenta que al final todo pasa y todo llega, y realmente donde me gusta estar es en el escenario, disfruto mucho de hacer conciertos”. Esa relación directa con el público se evidenció en la presentación en Quito, donde el intercambio de palabras y canciones marcó el ritmo de la noche y sostuvo el diálogo constante con las cerca de 20.000 personas que asistieron.
Luego su paso por la capital, la gira continúa hoy, sábado 21 de febrero, en el Estadio Modelo Alberto Spencer, en Guayaquil
Innovación constante
Aunque Alejandro Sanz inició su carrera discográfica en 1989 y suma 24 Latin Grammy y cuatro premios Grammy, el músico ha señalado que la innovación continúa siendo una meta permanente en su trayectoria. A lo largo de más de tres décadas ha alternado estilos, colaboraciones y búsquedas sonoras que forman parte de su identidad artística.
Su nuevo álbum reúne canciones como Palmeras en el jardín, Las guapas, Bésame -interpretada junto a Shakira-, Cómo sería, con Manuel Turizo, y Hoy no me siento bien, con Grupo Frontera, entre otras.
El cantante describió el proceso creativo como un trabajo compartido con nuevos productores y compositores, y resumió así el espíritu del proyecto: “Le hemos dado tan duro con el corazón. Solo espero que les guste lo que encuentren ahí y que alguna de las canciones resulte ser un refugio”.
El recital en Quito funcionó como un cruce entre esos temas recientes y varias de sus canciones más difundidas. Sin embargo, uno de los momentos centrales llegó tras varias despedidas y regresos al escenario, cuando sonaron los primeros acordes de Corazón partío, la canción con la que cerró la noche.
Entre papelillos de colores y con los músicos reunidos sobre la tarima, el cantante se despidió con una frase dirigida al público: “¡Viva la vida, viva la música. Nos vemos la próxima!”.
Un reencuentro con los fans
El reencuentro de los seguidores con su ídolo comenzó desde el mediodía en los alrededores del estadio, donde comerciantes ofrecían camisetas, cintillos, gorras y hasta ponchos impermeables con el nombre del músico.
Las puertas se abrieron a las 17:00 y, a medida que avanzaba la tarde, el público fue ocupando cada localidad hasta completar el aforo. Muchos asistentes llegaron desde otras provincias de la Sierra con la intención de cantar junto al artista durante toda la noche.
Entre ellos estaba Camila Aellano quien, junto a su tía, ahorró durante meses para financiar sus entradas y la de su padre, seguidor declarado de Alejandro Sanz, a quien ubicaron en la primera fila. “Su sueño siempre ha sido cantar con él”, contó mientras esperaba el inicio del espectáculo.
Para otros, como David Córdova y Anita Muzio, el recital representó la posibilidad de revivir episodios personales vinculados a la música del cantautor. “Él se me declaró con Amiga mía, y siempre la escuchamos”, recordó ella, minutos antes de que las luces del escenario anunciaran la salida del músico.

Un desafío por superar
Para el artista, la gira también ha representado un reto personal. Desde hace varios años, como ha señalado en entrevistas internacionales, viene lidiando con crisis de ansiedad. Ha contado que, antes de regresar a los escenarios con esta nueva etapa, no sabía cómo iba a reaccionar ante estadios llenos.
Por ello decidió probarse primero en Madrid, durante la fecha inaugural del tour. “Dije: ‘Bueno, si este concierto me sale bien hago la gira y si no, no’. Y me sentí increíble ahí, así que seguí”, relató.
Luego de su última presentación en Ecuador, Alejandro Sanz continuará su recorrido por América Latina con fechas en Lima, Santiago de Chile, Rosario, Córdoba y Buenos Aires, antes de viajar a Estados Unidos para la siguiente etapa del tour.
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