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Willie Colón
En su momento, Willie Colón fue considerado el rey Midas de Fania Record, el sello con el que publicó la mayoría de sus discos más importantes, dado el apabullante éxito comercial que tuvieron.Willie Colón

5 grandes discos de Willie Colón, para decirle adiós bailando

EXPRESIONES reseña cinco álbumes del recientemente fallecido salsero neoyorquino y su importancia para la música tropical

Apenas unos días después de los rumores sobre un quebranto en su salud, este sábado 21 de febrero de 2026 se regó la noticia de que Willie Colón había fallecido en su Nueva York natal. 

Extraoficialmente se había conocido que estuvo internado en un hospital de esa ciudad desde el pasado miércoles 18 de febrero, se asume por una complicación de sus problemas respiratorios de larga data.

De espíritu inquieto, Colón se ganó un lugar entre los grandes referentes de la salsa porque se atrevió a llevarla a otros terrenos, por lo cual nos atrevemos a decir que forma, junto a Eddie Palmieri (fallecido en agosto del año pasado) y Ray Barretto, la 'santísima trinidad' de este género.

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Si bien se lo reconoce por hits como El gran varón, Talento de televisión, La murga o Calle luna, calle sol, Colón es mucho más que solo éxitos radiales, pues llegó a grabar junto a otros importantes referentes como Héctor Lavoe, Rubén Blades, Celia Cruz, Mon Rivera o Ismael Miranda; además de toda su extenso catálogo en solitario.

Mientras las notas de pesar se multiplican en las redes y medios de comunicación, EXPRESIONES lo invita a repasar parte de la enorme discografía de este artista nacido en el Bronx pero de ascendencia puertorriqueña, cuyo sonido marcó gran parte del rumbo que tomó la salsa durante los setenta y ochenta.

Le dejamos cinco recomendaciones, cinco álbumes, para que este fin de semana rinda tributo a uno de los grandes referentes de la música tropical mundial como se debe: bailando con los parlantes a tope.

Su debut, ‘El malo’ (1967)

Como reseña el periodista venezolano César Miguel Rondón en su obra El libro de la salsa: crónica de la música del Caribe urbano, a Willie Colón lo apodaban el Malo en el circuito de orquestas rumberas de la época, debido a que se lo acusaba de no ser muy diestro con el trombón, su principal instrumento. 

En lugar de sentirse afectado, Colón aprovechó el apodo para explorar la imagen ‘malandrinesca’ que adoptarían con Héctor Lavoe durante prácticamente toda su etapa juntos

Su ópera prima, El malo, fue lanzado en 1967, momento en el que aún el término salsa no se había establecido como el nombre comercial de esta música mestiza que fusionó distintos sonidos caribeños con el jazz.

Por eso, en la contratapa aparecen los nombres de las canciones acompañados del género al que pertenece cada una. Ahí podemos leer descripciones como mambo jazz, boogaloo, guagancó, son montuno o mozanco, lo que permite entender la génesis de este estilo.

Modernidad + tradicion: ‘Asalto navideño’ (1971)

A pesar de nacer en Nueva York, Willie Colón tenía muy presente su herencia latina, gracias a la influencia de su abuelita Antonia, quien siempre le enseñó a respetar todo lo puertorriqueño. Además, en su barrio creció escuchando a los mayores cantar décimas y aguinaldos, expresiones poéticas y musicales propias de Puerto Rico. 

En 1971, tras haber cosechado junto a Héctor Lavoe varios éxitos en sus primeros seis discos, Colón se da cuenta de que puede aprovechar la esencia boricua de su cantante para proponerle un experimento loco a Jerry Masucci, presidente y dueño de la Fania: un disco navideño jíbaro, palabra usada para referirse a la figura icónica del campesino puertorriqueño.

Con el visto bueno de Masucci, Colón se pone manos a la obra junto a músicos como Yomo Toro, Willie CampbellRoberto García, Louie Romero, Polito Vega, entre otros. 

"El asalto es una tradición puertorriqueña en la que los cantantes de villancicos van de visita a las casas. Si el dueño no tiene nada para ofrecerles, los asaltantes le cantan insultos por ser tan tacaño", explicó Colón en la edición especial de este álbum, de 2011, que vino junto con Asalto navideño 2.

Asalto Navideño se convirtió en uno de los discos más vendidos en su género, permitiendo que Colón reconcilie al jíbaro y al rumbero que vivieron siempre dentro de él.

Salsa sinfónica: ‘El baquiné de angelitos negros’ (1977)

Willie Colón tuve la valentía de lanzar en 1977 un disco instrumental, algo que podría haber sido visto como un suicidio comercial, pero que con el tiempo se posicionó como uno de los primeros trabajos que ayudaron a consolidar lo que se conoce como salsa sinfónica.

Al igual que otros grandes compositiores, Colón decidió romper con su propio pasado de  éxitos y construir los nuevos caminos que recorrería la salsa a partir de ese momento.

El baquiné es una tradición afrocaribeña muy arraigada en Puerto Rico y otras naciones como República Dominicana, Haití y Cuba. Se realiza como una forma de despedir a los niños menores de siete años que fallecen, para simbolizar y celebrar su paso al cielo, en forma de angelitos.

El primero con Rubén Blades, ‘Metiendo mano!’ (1977)

De todos los álbumes de estudio que Colón publicó con Blades, cualquier podría ser elegido en esta selección. Pero esta vez le recomendamos Metiendo mano! por ser el primer disco juntos, después de haber colaborado con el tema El cazanguero en el también genial álbum The Good, The Bad, The Ugly (1975). 

Los dos mayores logros de Metiendo mano! fueron hacer que el público se dé cuenta de que Colón podía sobrevivir sin Lavoe (de quien se había separado por sus excesos) y ayudar a posicionar a Blades como un gran vocalista y compositor, con letras punzantes y muy críticas, dentro de lo que se conoce como salsa consciente, es decir, con líricas de corte social, que narran la siempre compleja realidad latinoamericana.

En solitario, ‘Fantasmas’ (1981)

De su discografía en solitario recomendamos Fantasmas por una sencilla y poderosa razón: la canción Oh, ¿qué será?, original del músico brasileño Chico Buarque, que Colón versiona con una sensibilidad única, evidenciando que aunque no tenía una voz tan dulce o carismática como Lavoe o Blades, podía cantar con emotividad y versatilidad.

Pero este disco es mucho más, por supuesto, con otros grandes títulos como Amor verdaderoVolar a Puerto RicoToma mis manos o Sueño de papelote, de autoría de Eladia Blázquez, quien fue una cantante y compositora argentina de tango. 

El ingeniero de sonido de este álbum fue Jon Fausty, quien trabajó con artistas como Ray Barretto, Johnny Pacheco, La Sonora Ponceña, Roberto Roena, Cheo Feliciano, Hermanos Lebrón, Ismael Miranda, Larry Harlow, Típica 73. A pesar del cambio de década, Willie Colón seguía siendo un referente ineludible.

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