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Complicaos
Complicaos, formado José Emilio Granda, Nathaly Echeverría y José Granda (papá de José Emilio), se ha posicionado como una de las mejores agrupaciones para eventos y fiestas en Guayaquil.Complicaos

¿Tocar covers es fácil? Músicos ecuatorianos defienden el valor de las bandas tributo

EXPRESIONES reivindica a las bandas que tocan versiones de otros artistas,  labor que tiene sus dificultades y recompensas

Las bandas que se dedican a los covers suelen ser mal vistas por un sector de la escena del país. Se dice que, al tocar solamente versiones de canciones de otros artistas, no contribuyen al desarrollo de la industria musical local, sino más bien a su estancamiento.

Además, se las acusa de que generan públicos demasiado ‘cómodos’ que se acostumbran a escuchar ‘los mismos hits de siempre’, en lugar de proponer música nueva y desafiante.

Es verdad que la fortaleza musical de un país se mide por la producción propia de sus artistas, pero la existencia de grupos de covers no tiene que ser necesariamente un síntoma de debilidad.

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Incluso en ciudades con industrias consolidadas, como Londres, Nueva York, Madrid o Buenos Aires, abundan los músicos que hacen covers de The Rolling Stones, The Beatles, Michael Jackson, Adele y otras estrellas capaces de mover masas. Lo que demuestra que las canciones tienen un poder intrínseco, más allá de quién las interprete.

EXPRESIONES, con este artículo, se ha propuesto dos objetivos. Primero, refutar la idea de que versionar canciones es una especie de ‘arte menor’, evidenciando la complejidad que implica, dado el enorme repertorio que es necesario memorizar (de cientos o hasta miles de canciones) y la diversidad de estilos, técnicas y escuelas musicales que se abordan.

Y, segundo, demostrar que tocar covers no es incompatible con la creación de música inédita, pues muchos artistas exploran y se nutren perfectamente de ambos mundos.

Para ello conversamos con músicos que se dedican a esta actividad en Guayaquil y Quito, quienes nos contaron su experiencia en este rubro tocando en fiestas como bodas, cumpleaños o reuniones empresariales y también en grandes shows tributos.

Complicaos: “El mayor reto es conectar con el público”

“Hay quienes ningunean los covers, pero a todos los que critican los invito no solo a que intenten tocar versiones iguales a las originales durante cuatro horas, sino a conectar con el público. Verán que no es fácil”, sostiene el guayaquileño José Granda, bajista, tecladista y corista de Complicaos, trío que se ha ganado su lugar en el nicho de las fiestas y eventos corporativos, en gran medida por la fuerza que transmiten en vivo.

Porque no basta con tocar un tema de forma competente, sino también tener la suficiente sensibilidad para emocionar a la audiencia. Para ello “es necesario preocuparse por aspectos como la interpretación escénica y la vestimenta. Me toca animar al público, entregar mi energía y también recibir la energía del público, sea buena o mala. Es un juego de sinergia”, analiza Nathaly Echeverría, cantante y esposa de Granda.

Otro factor por destacar es la versatilidad de voces que necesita una propuesta de este tipo. “Muchos de estos grupos tienen hasta cuatro o cinco vocalistas, para cubrir la variedad de géneros que implica el repertorio. En nuestro caso, mi esposa es capaz de tocar en el mismo ‘chivo’ (evento) desde Rocío Dúrcal hasta Becky G, o voces de cantantes masculinos tan distintos como José José o Cristian Castro. Por eso la admiro”, dice Granda, con experiencia en la escena subterránea guayaca, tras haber sido tecladista de nombres como Mortuorium y Misterio (metal) o Ganjah Roots (reggae).

“Puedes versionar la canción más simple del mundo, como Te quiero de Hombres G, pero no es fácil lograr que el público grite, llore o cante contigo. La empatía y el ‘pegue’ del músico son fundamentales”.

Miguel Patiño: “Tocar covers tiene su ritual”

El bajista guayaquileño Miguel Patiño, radicado en la capital, considera que tocar covers tiene su ritual. “Yo estudio e investigo a los bajistas y bandas que voy a versionar. No se trata solo de replicar notas y acordes, es importante asimilar el tipo de golpe y la intención que le da el instrumentista original”, reflexiona.

Miguel Patiño
El bajista guayaco Miguel Patiño, radicado en Quito desde hace más de 20 años, ha tocado en muchas bandas de diversos géneros y también participa continuamente en grandes shows tributos.Miguel Patiño

“Para eso escucho la canción en estudio y en concierto, busco videos. Hay que meterse en su mundo, tratar de pensar como él o ella, interpretar lo que hizo. Es decir, el cover lo hago mío”, añade Patiño, quien tiene un vasto recorrido en la escena nacional tocando en vivo y grabando con bandas de distintos géneros, como Abismo Eterno o Incarnatus, de Guayaquil; o Killme, Esto Es Eso, Anima Inside o Crossfire, de Quito. Además de participar continuamente en especiales tributos a gigantes como Pink Floyd, Metallica, Iron Maiden, Gustavo Cerati, Queen, AC/DC o Toto.

Otro aspecto que resalta es que tocar covers le ha ayudado a incrementar su versatilidad como músico. Para él, que se inició en el mundo del metal y el rock, interpretar otros estilos le ha permitido desarrollar su oído y después aprender a leer música. “Me dio esa facilidad de tomar elementos de distintas vertientes para crear mi propio estilo”.

Juan Molina: “Cada estilo es un mundo distinto”

El también bajista guayaquileño Juan Molina, con 15 años de experiencia tocando en eventos, recalca que así como existen géneros sencillos de versionar (como el reguetón), existen otros como salsa, merenguecumbia o vallenato, que tienen una complejidad mucho mayor, no solo por el factor armónico, sino por el swing que cada género pide.

Juan Molina El Mago
Juan Molina viene de una familia de músicos, desde sus bisabuelos. Su padre incluso fue guitarrista de Daniel Santos durante años.Juan Molina El Mago

Agrega que cada músico tiene su propia metodología para aprenderse el set que debe interpretar. “A mí me resulta dormir escuchando los temas en mis audífonos. No sé cómo funciona mi cerebro, pero al día siguiente tengo ‘clara la película’ dentro de mi cabeza. Aparte de eso y obviamente de ensayarlas, las escribo (musicalmente), aunque no vaya a leerlas durante el show, como una forma de ayudar a la retentiva de mi memoria”, precisa Molina, actual integrante de Primate y con pasado en Odisea, Excalibur, Last Calling, Cabaré y otros proyectos.

A pesar de amar el metal y el rock, Molina no tiene problemas en tocar otros estilos, “porque soy músico. Tocar metal me dio rapidez, pero cada estilo es un mundo distinto y necesita ser estudiado a fondo”, concluye.

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