Guayaquil ciudad inteligente
Una ciudadana intenta confirmar si la línea de bus urbano que lo llevará a su destino llega a la avenida San Jorge, en el norte de Guayaquil, tras esperar varios minutos por la unidad.Miguel Canales

¿Por qué Guayaquil no es una ciudad inteligente?

Guayaquil cuenta con conectividad y servicios en línea, pero sigue en transición hacia un modelo urbano basado en datos e IA

A inicios de cada enero, es común observar a decenas de adultos mayores haciendo fila en los exteriores del Palacio Municipal de Guayaquil para pagar sus impuestos prediales. Y ya se ha convertido en una actividad tan tradicional como la quema de años viejos.

Aunque desde hace tiempo existen alternativas para realizar estos pagos en línea, muchos ciudadanos todavía prefieren acudir a las ventanillas municipales para completar el trámite de manera presencial.

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Esta postal cotidiana de enero convive con otras realidades de la urbe porteña: un sistema de transporte urbano que sigue siendo deficiente y un tránsito que todavía no logra ser gestionado de forma sistemática y ordenada.

Ante una gestión urbana que todavía actúa más de forma reactiva que predictiva, surge la pregunta: ¿Es Guayaquil una ciudad moderna en plena era tecnológica? Para especialistas consultados por Diario EXPRESO, la ciudad no está rezagada, pero tampoco ha dado aún el salto hacia una verdadera inteligencia urbana.

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Guayaquil es una ciudad digital, pero no todavía una ciudad inteligente

Desde el ámbito académico y técnico, el consenso es claro: Guayaquil ya es una ciudad digital, pero todavía no una ciudad inteligente. El problema no es la ausencia de tecnología, sino la falta de integración, planificación y uso estratégico de los datos que ya se generan a diario.

Paúl García, miembro del directorio del clúster de Transformación Digital de Guayaquil, comenta que uno de los errores más frecuentes es poner la tecnología antes que los procesos.

“Lo primero es entender y mejorar los procesos físicos: transporte, cobros, permisos. Muchas veces se compra tecnología y luego se ve cómo adaptarse a ella”, señala.

Según el experto, automatizar no soluciona deficiencias estructurales. “La tecnología no arregla un servicio que ya está mal. Si el proceso de cobro es deficiente, automatizarlo no lo va a mejorar”, analiza.

Agrega que es imperativo realizar levantamientos de procesos y casos de uso con participación del sector público, el privado, la academia y los usuarios finales.

García insiste en que la modernización debe considerar la realidad social de la ciudad. “No se puede pensar en pagos automáticos o tarjetas únicas cuando hay sectores que no están bancarizados. Hay que identificar bien qué zonas y qué servicios pueden automatizarse”.

Guayaquil debe gestionar datos, sensores, internet de las cosas e inteligencia artificial

Desde una mirada conceptual, Nelson Vera, docente de Sistemas de la Información de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), pide diferenciar entre ciudad digital y ciudad inteligente. “Si hablamos de ciudad digital, enfocada en conectividad y servicios en línea, Guayaquil ya cumple con ese perfil”, indica, destacando la disponibilidad de wifi gratuito en espacios públicos y plataformas digitales.

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Sin embargo, aclara que una ciudad inteligente va más allá. “Implica gestión de datos, sensores, internet de las cosas e inteligencia artificial para optimizar los servicios. En ese sentido, Guayaquil está en una transición de lo digital hacia lo inteligente”, sostiene.

Vera reconoce avances en movilidad sostenible y planificación urbana, pero advierte que todavía falta consolidar estos esfuerzos con soluciones tecnológicas integradas, que permitan medir resultados y tomar decisiones basadas en datos en tiempo real.

El académico también nombró un elemento clave: el factor humano. “No es solo desarrollar tecnología. Hay que considerar que el ciudadano, de distintas edades y contextos, debe adaptarse a estas soluciones. Si no se educa y se informa, la brecha digital se amplía”.

Guayaquil ciudad inteligente
Según expertos, si no se educa y se informa, la brecha digital se amplía entre los ciudadanos.MIGUEL CANALES

En Guayaquil "hace falta la orquestación de los procesos digitalizados"

José Córdova, profesor e investigador de la Facultad de Ingeniería en Electricidad y Computación de la Espol, coincide en que Guayaquil ha avanzado en la digitalización de servicios y en el acceso a tecnología, como por ejemplo en los pagos en línea, pero considera que ese es apenas el primer nivel. “Eso no hace completamente a una ciudad inteligente. Hace falta la orquestación de esos procesos digitalizados”, explica.

Córdova ubica a Guayaquil en una fase intermedia, avanzando de ser ciudad digital a una interconectada, pero sin llegar a ser una ciudad inteligente. “Datos hay. Existen datos de seguridad, movilidad, servicios. El siguiente nivel es integrarlos para que sea posible tomar decisiones predictivas y no solo reactivas”.

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Para alcanzar ese nivel, el experto identifica tres elementos técnicos indispensables: infraestructura de datos abiertos, mayor recolección de datos físicos del entorno urbano y aplicaciones con características de inteligencia artificial. “La inteligencia se manifiesta cuando podemos reconocer patrones, aprender de los datos y anticiparnos”, argumenta.

El catedrático también considera que la baja bancarización no tiene que ser un freno absoluto, ya que “existen modelos adaptados a la realidad del usuario, como los pagos vía QR, que han funcionado en otros países de la región. Hay que adaptarse a las capacidades reales de los ciudadanos”.

Los expertos coinciden en que Guayaquil no parte de cero, pero enfrenta un reto clave: pasar de tener tecnología a usarla como sistema.

Más que incorporar nuevas herramientas, el reto está en integrar procesos, proteger los datos, educar al ciudadano y convertir la tecnología en un medio real para mejorar la vida en la urbe.

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