
Sistema de salud en Ecuador: ¿la gestión provincial resolvería el colapso?
El modelo zonal debilitó la gestión local. El problema es más estructural y se debe apuntar a la política
El desabastecimiento de medicinas en hospitales de varias provincias y el suministro no constante en otras volvió a poner en debate el modelo de administración de la salud en Ecuador. Esta crisis impacta tanto al Ministerio de Salud Pública (MSP) como al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).
(Sigue leyendo: Médicos rurales denuncian precariedad pese a que MSP incorpora 5.313 profesionales)
En este contexto, el gremio médico retoma una vieja propuesta: abandonar el esquema zonal y volver a una gestión provincial. La iniciativa apunta a una administración más cercana al territorio. Sus impulsores sostienen que ello permitiría mejorar la atención a los ciudadanos, con decisiones más ágiles y respuestas acordes con cada realidad local.
Pese a ello, aunque la vicepresidenta María José Pinto lidera directamente el frente de salud, y el Gobierno impulsó reformas a la Ley del Sercop y procesos de compras centralizadas, los problemas persisten en el sistema sanitario.
Ante este escenario, EXPRESO consultó al MSP si evalúa cambios en la coordinación zonal o un eventual retorno a la administración provincial y qué beneficios traería esa medida. Sin embargo, hasta el cierre de esta nota no llegó la respuesta oficial. En paralelo, este Diario recogió criterios de expertos para analizar cómo funcionaría ese modelo en medio de la crisis sanitaria.

Malas decisiones que persisten en el presente
Para Marcelo Aguilar, exviceministro de Salud, la crisis actual es el resultado de años de decisiones erráticas y de una constante inestabilidad en la política pública. “Uno de los rasgos más importantes del sistema de salud del Ecuador ha sido la inestabilidad del enfoque y la fragmentación”, señala, al recordar que los distintos subsistemas nunca lograron una articulación real y sostenida.
(Te puede interesar: IESS promete abastecimiento de medicamentos durante todo 2026)
Desde su análisis, el modelo zonal profundizó las brechas territoriales y debilitó la gestión local. “Las zonas son estructuras inmanejables por su diversidad. No permiten comprender ni atender la realidad social y sanitaria de las provincias”. A su juicio, esta distancia administrativa dejó a las periferias sin capacidad de respuesta oportuna.
Como salida, Aguilar plantea una reestructuración basada en sistemas locales de salud fortalecidos a nivel provincial, lo que, según el exfuncionario, facilitaría una mejor asignación de recursos hacia las zonas de mayor riesgo. “Volver a sistemas locales modernizados, con financiamiento garantizado, control transparente y participación ciudadana, es una vía para empezar a enderezar el sistema”.
Por su parte, Daniel Simancas, médico investigador y experto en salud pública, considera que el dilema no es tan simple como elegir entre zonas o provincias. “No existe una única respuesta: ambos modelos tienen pros y contras”, sostiene, al reconocer que el enfoque zonal permitió en su momento compras masivas y cierta optimización de recursos.
Marcelo Aguilar
Sin embargo, también cuestiona las distorsiones del esquema vigente. “Hubo desconexiones geográficas absurdas, como gestionar Galápagos desde Milagro, que generaron ineficiencias logísticas”, asevera, al advertir retrasos en la entrega de medicinas, vacunas e insumos debido a decisiones tomadas lejos del territorio.
Para Simancas, el problema de fondo es estructural. “Si no se cambian las políticas, no se combate la corrupción y no se supera el enfoque hospitalario, un cambio de modelo tendrá poco impacto”, prevé.
Desde su punto de vista, sin fortalecer la atención primaria, el financiamiento y los mecanismos de control, lamentablemente la corrupción solo cambiaría de escala.
En la misma línea crítica, Joaury Terán, miembro de la Asociación de Médicos Rurales, dice que el modelo zonal del MSP provoca desabastecimiento por la excesiva centralización. “Las compras, contrataciones y la gestión de personal se deciden lejos de hospitales y centros de salud, lo que genera demoras en la atención”, analiza.
(Te invitamos a leer: MSP confirma stock de medicamentos hasta 2026, pese a denuncias de desabastecimiento)
Asimismo, el esquema diluye responsabilidades y debilita el control administrativo, advierte Terán. “Cuando hay fallas, no está claro si la responsabilidad recae en el hospital, el distrito o la zona, lo que favorece la inacción”. A esto se suma que las zonas abarcan territorios diversos, lo que dificulta una planificación eficiente. “Un mismo coordinador gestiona realidades epidemiológicas y logísticas completamente distintas”.
Como alternativa, Terán plantea el retorno de las direcciones provinciales de salud. Según explica, esto permitiría realizar compras más oportunas, reducir vacantes de personal y responder con mayor rapidez a emergencias sanitarias. Para los pacientes, significaría tener menos suspensiones de tratamientos y cirugías, así como una atención más continua y oportuna.
¿Quieres leer EXPRESO sin restricciones? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!