
Estos son los colores 2026 en tendencia que deben estar en tu clóset
La paleta estacional de este año apuesta por matices intensos y combinaciones que marcan presencia sin excesos
Los primeros meses del año llegan con un giro frente a los tradicionales tonos pasteles y tierra que suelen dominar esta época. La nueva paleta apuesta por colores más vibrantes y con mayor presencia visual, aunque sin llegar a extremos brillantes o fluorescentes. Se trata de matices que conservan equilibrio, pero que elevan la intensidad respecto a temporadas anteriores.
La experta en modas Estela Zea de Furlato explica que “los colores pasan del pastel a un tono un poco más vibrante sin llegar a ser tan brillante”. Ese matiz intermedio es el que define la tendencia: tonos que destacan, pero mantienen sofisticación.
Uno de los protagonistas es el celeste que evoluciona hacia un tono “piscina”. Zea de Furlato lo describe como un color que combina azul con un toque de verde, generando una pausa visual dentro del conjunto. Es un matiz fresco, contemporáneo y versátil. Puede utilizarse en vestidos completos, trajes sastre livianos o conjuntos coordinados. También funciona en accesorios estructurados que aporten contraste a estilismos neutros.

El naranja, por su parte, llega en una versión vibrante y vitamínica. Es un color que proyecta energía y decisión. Según la especialista, estos tonos requieren seguridad al vestirlos, ya que se convierten en el foco inmediato del atuendo. El naranja puede llevarse en prendas principales para el día, como vestidos rectos o blazers, o en piezas más arriesgadas para la noche. Combinado con beige, gris claro o tonos arena, logra equilibrio sin perder protagonismo.
El rosa también se transforma. Esta temporada adopta la versión “peonia”, que incorpora un ligero matiz azulado. El resultado es un tono más sofisticado y actual. Deja atrás la estética excesivamente dulce y se posiciona como una opción moderna para blusas, faldas midi y conjuntos monocromáticos. En tejidos ligeros aporta movimiento; en telas más estructuradas transmite firmeza.
Zea de Furlato insiste en que la clave no está solo en el color, sino en la actitud. “Hay que usarlos con seguridad, porque con ellos es imposible pasar desapercibida”, señala. La recomendación es evitar sobrecargar el look y permitir que uno de estos tonos sea el eje principal del vestuario.
Los tonos protagonistas
- Metálicos: Llévalos en prendas protagonistas como faldas, blazers o incluso jeans para elevar un look de día o reforzar un conjunto nocturno.
- Celeste (tono piscina): Úsalo en vestidos o trajes coordinados para lograr una imagen fresca y actual, o en accesorios si buscas un acento de color.
- Borgoña: Incorpóralo en vestidos, conjuntos estructurados o abrigos ligeros y combínalo con neutros para un resultado elegante.
- Rosa peonia: Aplícalo en blusas, faldas midi o looks monocromáticos para proyectar una estética moderna con un matiz sofisticado.
- Blanco almendrado (Cloud Dancer): Úsalo en conjuntos monocromáticos, vestidos estructurados o trajes ligeros para lograr una imagen luminosa y sofisticada sin recurrir al blanco óptico.
- Naranja vibrante: Incorpóralo en vestidos, blazers o accesorios llamativos para aportar energía al atuendo y convertirlo en el centro de atención.
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