
Correa arremete contra Marcela Aguiñaga por su postura ante el caso ‘Caja Chica’
El exmandatario cuestionó la “madurez política” de la prefecta del Guayas y la acusó de priorizar cálculos personales
Las diferencias internas en la Revolución Ciudadana volvieron a quedar expuestas. Este 29 de enero de 2026, el expresidente Rafael Correa lanzó una serie de críticas directas contra la prefecta del Guayas, Marcela Aguiñaga, luego de que ella se pronunciara sobre las declaraciones de Luisa González y el avance de las investigaciones de la Fiscalía General del Estado en el denominado caso ‘Caja Chica’.
El exmandatario utilizó su cuenta personal de X para cuestionar el enfoque político de Aguiñaga y marcar distancia con su postura frente a los allanamientos realizados en el marco de la investigación fiscal.
Un mensaje cargado de reproches
En un extenso pronunciamiento, Rafael Correa expresó su decepción con la actuación de la prefecta y criticó lo que consideró una minimización de hechos graves. “Qué pena ver en lo que se ha convertido Marcela Aguiñaga”, escribió al inicio de su mensaje, marcando un tono severo.
El exjefe de Estado rechazó que se califique como simples debates políticos lo que, a su criterio, son procedimientos cuestionables. En su publicación señaló que, para Aguiñaga, “discusiones" son los brutales allanamientos por denuncias anónimas”, una afirmación que apuntó directamente a la actuación de las autoridades judiciales.
Cuestionamientos al concepto de “madurez política”
Uno de los ejes centrales del pronunciamiento fue la crítica a la noción de “madurez política” expuesta por la prefecta del Guayas. Correa sostuvo que esa postura ignora problemas estructurales del país y de la provincia.
Según el exmandatario, el verdadero trasfondo de la crisis nacional radica en “el poder en manos de una oligarquía brutal y la ausencia de un Estado de derecho”, una frase que refuerza su discurso histórico contra las élites económicas y políticas.
Comparaciones dentro del correísmo
El mensaje también incluyó comparaciones directas con otros líderes afines a la Revolución Ciudadana. Correa invitó a contrastar la reacción de Aguiñaga con la de autoridades como Aquiles Álvarez, alcalde de Guayaquil, y Paola Pabón, prefecta de Pichincha, sugiriendo que sus respuestas ante la coyuntura fueron más firmes.
“Comparen la reacción de Aguiñaga con la de Aquiles Álvarez o la de Paola Pabón: eso lo dice todo”, escribió el exmandatario, dejando entrever fracturas internas en el movimiento político.
¡Qué pena ver en lo que se ha convertido Marcela Aguiñaga!
— Rafael Correa (@MashiRafael) January 29, 2026
Le «entristece» ver cómo, mientras «el país se desangra», algunos «se enfrascan en esta discusiones».
Para ella «discusiones» son los brutales allanamientos por denuncias anónimas y sin que las víctimas sepan ni de qué… https://t.co/LqX5DG859u pic.twitter.com/MH7aiVwKwS
Acusaciones de cálculo político
En la parte más dura del pronunciamiento, Correa acusó a la prefecta de priorizar intereses personales por encima de principios. Afirmó que existe una “falta de estatura histórica y moral” y que su postura responde a “cálculos políticos”.
Incluso ironizó sobre la salida de Aguiñaga del entorno cercano del correísmo, al señalar: “¡Qué bien que se fue, porque NUNCA debió estar!”, una frase que intensificó el tono confrontacional del mensaje.
Un cierre con respaldo político
El expresidente cerró su publicación reiterando su apoyo a los militantes afines a su línea política. “La historia será categórica en su veredicto”, afirmó, antes de expresar su respaldo a quienes considera víctimas de persecución política.
Con este pronunciamiento, Rafael Correa vuelve a marcar distancia con figuras que formaron parte de su proyecto político, en un contexto donde el avance del caso ‘Caja Chica’ sigue generando reacciones, tensiones y reposicionamientos dentro del correísmo y del escenario político nacional.
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