
El TCE incide en el tablero electoral: lo que está en juego en comicios 2027 Ecuador
Tres analistas políticos, una militante y una exasambleísta y fundadora de Alianza PAIS hablan sobre suspensión de la RC
El tablero electoral podría cambiar en las elecciones seccionales de febrero de 2027, si la Revolución Ciudadana pierde la posibilidad de participar con casillero propio. Los analistas consideran que sería un golpe al movimiento, que suele activarse con mayor intensidad en esos procesos. Tendrían que recurrir a alianzas en el marco de un Código de la Democracia reformado, que las desincentiva; y a un método de asignación de escaños que favorece a las organizaciones más grandes.
Para el analista y catedrático Franklin Ramírez, está claro: “Si hay una interdicción a la principal fuerza electoral y de oposición del país de los últimos 15 años, el escenario se moverá”. Esa afirmación se sustenta en que desde 2006, cuando Rafael Correa ganó su primera elección presidencial, hasta después del 2017, cuando dejó el poder, su movimiento ha sido protagonista en la política ecuatoriana.
Tras la ruptura con Lenín Moreno, no ha logrado regresar a Carondelet, pero ha mantenido un peso relevante: desde entonces ha sido parte del balotaje en todas las elecciones presidenciales realizadas; ha ganado alcaldías y prefecturas en Pichincha y Guayas; y ha obtenido un número importante de curules en la Asamblea, aunque sin consolidar alianzas estables.
En ese marco, reflexiona Ramírez, incluso si la Revolución Ciudadana logra obtener otro casillero, sella alianzas o lo que fuere, no tener el número 5 y sus colores implicará todo un esfuerzo de reingeniería simbólica y estética de la identidad del partido, para atraer votos. Eso, según dice, generará una distorsión en la competencia electoral. “Es parte de un ciclo autoritario, pero no es la primera vez que le sucede a la RC”.
Han golpeado al correísmo, pero no lo han desaparecido
Eso mismo opina el exdiputado y analista político Juan Manuel Fuertes. Recuerda que luego de que Lenín Moreno les dejó sin partido, legalmente hablando, los correístas quedaron “golpeados en lo político, porque como el poder atrae, buena parte de sus cuadros se fueron con el entonces presidente”. Pero en corto tiempo pudieron rearmarse, anota, y lograron posicionarse con otro número e imagen y así han tenido éxito electoral”.
Cuando se produjo el asesinato de Fernando Villavicencio, luego de la muerte cruzada, se generó una corriente que los acusó de ser autores intelectuales del crimen, rememora Fuertes. Y también que “se produjo un descenso de la candidata Luisa González en las encuestas, pero se recuperaron y disputaron la Presidencia (de la República), pese a que algunos anunciaban que la Revolución Ciudadana agonizaba. Si no sacaban a (Jan) Topic, probablemente ella ganaba en primera vuelta. Consiguieron más del 40 % de votos, pero no tuvieron la diferencia del 10 % sobre Daniel Noboa”.
Sacar a competidores del juego, antes de seccionales 2027
La politóloga Melania Carrión identifica una “clara persecución para sacar a la RC del tablero electoral, contrario a lo que debería ocurrir en un régimen pluralista y democrático, que busca garantizar que existan varios jugadores”.
Sin lugar a dudas, para Carrión el correísmo enfrenta un dilema. Sin embargo, apunta que no será una experiencia nueva. Otra vez buscarán aliados con una o más tiendas políticas que les permitan competir con sus casilleros electorales. “No podemos desconocer que hoy por hoy es la principal fuerza política en términos electorales y de estructura partidaria. En todos los territorios tiene un capital político indiscutible”.
Carrión, también académica, añade más allá de este hecho puntual hay un trasfondo: la acción de sacar de competencia a organizaciones políticas. No se trata, subraya, de evitar que la papeleta se llene de ‘chimbadores’ o reducir la fragmentación.
¿Partido único en Ecuador?
Melania Carrión considera que se está imponiendo la lógica de tener un partido preponderante. “Eso termina afectando, minando la democracia. Las democracias no funcionan bien sin pluralismo, sin la competencia entre diferentes visiones de Estado”. Y pide analizar si Ecuador, sin uno de sus pilares, que es tener una elección competitiva, se encamina a un sistema democrático.
¿Cuál es la posición de militantes de la RC frente a la suspensión?
Pese al contexto, militantes como Magdalena Robles, asambleísta nacional suplente, sostiene que “aunque nuestros candidatos de la RC5 vayan en una ‘lista patito’, por esa votaremos. Somos la mayor fuerza. La gente ya no tiene trabajo, no ha sumado un dólar. Toda esa clase media que se creía élite volverá a votar por el correísmo porque ahora se enfrenta a vacunadores”.
Sin embargo, admite que además de la suspensión lucharán contra otro obstáculo. “El régimen quiere quitarnos la posibilidad de tener a candidatas como Luisa González para la Prefectura de Manabí (si el TCE le quita derechos políticos por el caso Caja Chica). Trabajaremos doblemente en territorio, para llegar a quien no pasa en redes”, anuncia.
La eliminación de partidos es una oportunidad para formar un frente amplio
Betty Amores, exasambleísta que fundó Alianza PAIS y dejó el movimiento en 2011, cree que es una oportunidad para que el expresidente Rafael Correa no solo busque un vehículo electoral para estar en las seccionales.
“Debe meditar y ver la necesidad de ampliar el diálogo con fuerzas políticas, lo que permita articular la tendencia y a los sectores que quieren preservar la democracia. Un frente ante el afán del Ejecutivo de controlar todo”.
¿Qué le pasa a la RC?
El correísmo fue sancionado con una suspensión de nueve meses por el TCE, tras un pedido de la Fiscalía General del Estado, que los investiga en el caso Caja Chica.
El búmeran de la reforma a la ley electoral en Ecuador
Los líderes del Partido Social Cristiano (PSC) y Democracia Sí coinciden en algo: la Revolución Ciudadana le dio los votos al oficialista Acción Democrática Nacional (ADN) para reformar el Código de la Democracia, que sí cambia las reglas de juego para los competidores más chicos.
- Alfredo Serrano, del PSC, resalta que el método D’Hondt golpeará seriamente a las organizaciones políticas. Ya en junio del 2025, en el debate sobre la reforma a la Ley Electoral, advirtió que si ese método de repartición de escaños hubiera estado vigente, ni socialcristianos ni los integrantes de Pachakutik habrían conseguido curules, pues favorece a las mayorías.
- Además recuerda que con esa reforma, en las seccionales de 2027 no habrá incentivos para hacer alianzas, más allá del 20 % adicional de franja publicitaria. Hasta antes de esos cambios, si varios movimientos aliados ganaban una alcaldía, todos se beneficiaban para el cálculo del porcentaje de votos obtenidos. Asimismo, si luego de una elección una organización no saca el 5 % de votos, desaparece, sin la tarjeta amarilla que había antes.
- Gustavo Larrea, de Democracia Sí, lamenta que el porcentaje que saque la alianza se divida entre todos, con lo que se pierde el estímulo para sumar fuerzas. También le parece que se buscó eliminar la participación de organizaciones pequeñas, al sacar una tarjeta roja directa si no se alcanza el 5 % de votos en una elección.
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