
“La agresión reemplazó al debate político”: Juan Manuel Fuertes
El exdiputado y expresidente de la DP recordó a Jaime Roldós y la frase: "insolente recadero de la oligarquía"
El debate político en Ecuador parece enfocado en lograr visibilidad para estar en las redes sociales. Y de este modo, el tono se ha vuelto más agresivo y se ha dejado de lado el contraste de ideas o tesis, opina el exdiputado Juan Manuel Fuertes.
¿Qué explica que la discusión pública haya derivado en insultos y descalificaciones personales? Fuertes responde: "En general estructuralmente, en el mundo y en Latinoamérica, ya no hace falta el debate ideológico. Cuando estaba de por medio la Guerra Fría había posiciones filosóficas confrontadas, que obligaban a protagonistas a debatir incorporando contenidos a la controversia. Pero cuando eso terminó, la política fue despojándose de contenidos".
¿Por eso ahora todo lo reducen a ser virales en redes? "La imagen reemplazó a la palabra, a partir de esta suerte de imperio omnipresente de las redes. Quienes forman parte del espectáculo tratan de aprovechar para generar el mayor impacto emocional".
"El razonamiento no tiene cabida y es reemplazado por la agresión, el insulto, el sarcasmo sobre condiciones particulares. La política ecuatoriana está desprovista de esencia. El debate político es ramplón", contesta.
¿Qué le parece que legisladores en X se digan por lo bajo ‘cola en funda’ o que en los debates se amenace con allanamientos?
Hay parlamentarios que están involucrados permanentemente en este tipo de sainetes o comedias. Y al revisar el recorrido académico de esos personajes casi siempre encuentra que tienen cuarto nivel educativo.
¿Qué dirá el ciudadano?
Son escenas cercanas al circo. Habrá quienes están conformes y disfrutan.
Rafael Correa y el actual presidente se insultan en X. Daniel Noboa dijo en radio que tiene un “burro que se cree unicornio y que se llama Aquiles”.
Son obras bufas. Muchos ciudadanos están satisfechos porque estos personajes con un perfil farandulero, sin contenido, se presentan en elecciones y terminan como alcaldes. Es el caso de (Jorge) Yunda, quien está en franca campaña.
También en el pasado hubo insultos entre diputados, en lo que fue el Congreso.
Siempre han existido exabruptos en el Parlamento. A medida que la política tiene que ver con el conflicto social, y el Legislativo es el escenario o la arena, la cancha, el ring o como lo denominen, refleja el conflicto social. La discusión adquiere temperaturas elevadas, pero antes el ambiente político estaba impregnado de contenidos ideológicos, hasta filosóficos.
Los insultos eran ‘oligarca’, ‘vendepatria’, ‘neoliberal’...
Recuerdo que el expresidente Jaime Roldós, frente a la mayoría que se formó en contra de su Gobierno, calificó a León Febres-Cordero como un “insolente recadero de la oligarquía”. Ese fue un insulto monumental, con gran contenido. No se refiere a características físicas del adversario. Hoy es grotesco, hay alusiones de carácter personal, hasta sobre la orientación sexual.
En 2024, el expresidente Oswaldo Hurtado, en una entrevista, me dijo que algunos de los actuales asambleístas no deberían ni pasar cafés... ¿Qué siente al oírlos?
Repugnancia, indignación y también siento decepción, frustración y sentido de culpa. Me digo: ¿en qué fallamos?
¿Los políticos deberían ser referentes de niños, de estudiantes?
El drama del Parlamento: ser el reflejo de lo que la sociedad es culturalmente. Obvio, los legisladores, alcaldes o presidentes elegidos no aterrizan en una nave espacial desde otro planeta. Son el fruto de la sociedad ecuatoriana.
Manuel Fuertes
En la Asamblea, como en la sociedad ecuatoriana, hay ‘muñecas de la mafia’, procesados por la justicia, etc. ¿Ese es el nivel?
Por supuesto, la política es la recreación de lo que constituye el ecosistema social. Son producto de los hogares, del sistema educativo ecuatoriano...
Cuando yo era diputado, un medio publicaba el ranking de quienes asistían a sesiones, intervenían. Estaban León Roldós, Sixto Durán-Ballén, Heinz Moller, etc. Yo siempre estaba en el ‘top ten’. Entre los peor evaluados aparecía Polo Baquerizo. Pero cuando Informe Confidencial hizo una encuesta, él resultó ser el mejor evaluado por el pueblo.
No hay altura, se perdió la compostura, no hay respeto. Es el Pleno de la Asamblea no el Pleno de una fonda. Todo lo mal que pasa a diario en el país es culpa de esto, de que las instituciones se degradan a diario. Una pena. https://t.co/ZYS7ZyLrze
— Gonzalo Albán Molestina (@GonzaloAlbanM) December 18, 2025
¿Cuál es la responsabilidad de las organizaciones políticas?
Hay una responsabilidad, pero no se podrá hacer nada sin un sistema de organizaciones políticas que cumplan con ciertos parámetros y características, que impidan esa proliferación demencial. Tendrían que cumplir con indicadores, entre otros procesos de formación auditados. Necesitamos un acuerdo con universidades, para que formen en y para la democracia. Así vamos a limitar, al menos, el riesgo de tener autoridades elegidas que digan disparates.
Contexto sobre insultos en la política ecuatoriana
Cada vez es más común encontrarse con ofensas proferidas por legisladores, en el Pleno y en redes sociales. Algunos se burlan de la edad, hablan sobre la orientación sexual y hasta el físico de otros asambleístas e incluso cibernautas. Rafael Correa y el actual presidente Daniel Noboa también tienen ese ‘tono’.
¿Quién es Juan Manuel Fuertes?
Abogado. Diplomado en Gerencia de Marketing y en Teoría Política y Gestión Pública. Especialista en Proyectos. Magíster en Dirección de Gestión Pública. Diputado en dos períodos. Presidente de la Comisión de Fiscalización del Congreso. Presidente de la Democracia Popular. Presidente de la Unión Demócrata Cristiana.
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