
Traspaso de Coca Codo Sinclair a PowerChina impone tres condiciones para Ecuador
Antes de entregar CCS, Ecuador debe desistir de reclamos, recibir formalmente la obra y liberar las garantías de Sinohydro
El acuerdo para entregar la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair (CCS), la más grande de Ecuador, a PowerChina incluye “letras pequeñas” que aún no se han discutido. Además de desistir del arbitraje contra Sinohydro -que es parte de PowerChina- Ecuador deberá renunciar a futuros reclamos vinculados a la central, recibir formalmente la obra y liberar las garantías entregadas por la firma asiática que construyó la planta.
Estas cláusulas son partes del acuerdo pactado en junio de 2025 en Beijing, entre el presidente Daniel Noboa y su homólogo chino, Xi Jinping, durante una visita oficial.
En este documento, al que accedió Diario EXPRESO, se detallan los pasos a seguir, desde el retiro del arbitraje contra Sinohydro hasta la firma del contrato de operación y mantenimiento de esta planta con PowerChina.
Así, una vez que el directorio de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), presidido por el presidente Noboa, dio el primer paso al autorizar el 31 de diciembre de 2025 la baja del arbitraje -iniciado en mayo de 2021- contra Sinohydro, encargada de la construcción y puesta en marcha de esta hidroeléctrica, la Procuraduría General del Estado (PGE) deberá formalizar el pedido ante la Cámara de Comercio de Santiago de Chile.
Más de 17.000 fisuras se identificaron en los distribuidores de Coca Codo Sinclair
En esta instancia Ecuador reclama $580 millones como remediación por las más de 17.000 fisuras identificadas en los distribuidores (considerados el corazón de CCS), los defectos en los rodetes, en los desarenadores de esta central y otros.
Pese a esta realidad, “al firmar el Acuerdo de Liquidación de Arbitraje, Celec y Sinohydro renuncian irrevocablemente a cualquier reclamación, demanda y/o alegaciones existentes y futuras, conocidas o desconocidas”, refiere este insumo, que traza la hoja de ruta que se seguirá en este proceso de delegación de CCS a PowerChina.
Además, si bien CCS está operativa desde noviembre de 2016, esta hidroeléctrica no ha sido recibida a conformidad por el Estado ecuatoriano por las fallas identificadas en esta infraestructura. Sin embargo, al aceptar dejar sin efecto el arbitraje el Gobierno deberá recibir formalmente esta obra, que cuenta con un certificado de aceptación provisional desde hace casi 10 años.
Este proceso, según especialistas consultados, representa una espada de Damocles debido a que un examen especial la Contraloría General del Estado estableció en 2019 que CCS causó un perjuicio para el Estado de $165 millones, asociado a incumplimientos y fallas estructurales.
“Para seguir con este acuerdo, alguien (de la Celec) deberá arriesgarse a firmar eso, con las posibles implicaciones futuras”, menciona Gabriel Secaira, especialista en temas eléctricos.
La Celec debe liberar las garantías entregadas por Sinohydro
Al llegar a esta etapa, Celec también deberá liberar todas las garantías vinculadas al contrato de construcción y puesta en marcha de esta hidroeléctrica, que por diseño tiene capacidad para generar 1.500 MW. Entre estos respaldos constan la garantía de fiel cumplimiento, la ambiental, la de funcionamiento correcto y la de ausencia de defectos en los distribuidores y otras
EXPRESO conoció que en promedio estos respaldos bancarios representan alrededor de $200 millones. Se trata de un monto similar al que prevé recibir el Gobierno como compensación de parte de PowerChina por el retiro del arbitraje.
El Ministerio de Ambiente y Energía informó meses atrás que con la entrega de CCS a PowerChina, Ecuador obtendrá también otros $200 millones para la construcción de un proyecto eléctrico. En total, serán $400 millones.
Pero antes de recibir estos valores, el Gobierno deberá definir las condiciones en las que PowerChina se hará cargo de esta planta, precisa Secaira. “En la negociación se debe evaluar si esos $200 millones (de compensación) cubrirían los defectos identificados en Coca Codo Sinclair”.
Coca Codo Sinclair aporta con el 25 % de electricidad que requiere Ecuador
Los detalles sobre la entrega de esta hidroeléctrica a PowerChina, para que se haga cargo de la operación y mantenimiento, se manejan con reserva.
Ante esta situación, Ricardo Buitrón, consultor en proyectos hidroeléctricos, advierte que el Gobierno debe informar en qué condiciones y mediante qué modalidad se hará esta entrega debido a que CCS es clave para la generación, pese a “todos los problemas que tiene”. Esta hidroeléctrica aporta con el 25 % de electricidad que requiere el país para cubrir la demanda.
Por esta razón, Buitrón considera que “es fundamental conocer el análisis técnico, económico y legal que hizo el Gobierno para determinar si este traspaso es favorable para Ecuador”.
A esto suma la interrogante sobre cuánto cancelará el Gobierno a PowerChina por la operación y mantenimiento de esta planta. En el sector se conoce que este rubro oscilará entre $50 millones y $60 millones. “Se debe comparar si el costo anual que se cancelará a PowerChina será menor de lo que le cuesta al Estado. Y definir si se corregirán las fisuras, porque si después de 20 años nos entregan una chatarra, más que un beneficio para el país, será un daño”, subraya Buitrón.
El costo de producción de energía en Coca Codo Sinclair
Actualmente, el costo de producción de cada kilovatio hora (kWh) en CCS es de alrededor 1,74 centavos. Este rubro incluye los costos de administración, operación y mantenimiento, explica Secaira. Por esta razón, se aspira que de concretarse el traspaso a la firma asiática se mantengan esos valores, “caso contrario el costo promedio de generación de energía subiría también para la tarifa”, advierte.
Aparte de estos detalles, en el sector existe preocupación respecto al avance de la erosión regresiva del río Coca que amenaza con destruir las obras de captación de esta central. El frente de este fenómeno está actualmente a 3,6 kilómetros de distancia de este sitio, según datos de la Celec.
Sobre este punto, el Ministerio de Ambiente y Energía informó en noviembre de 2025 que el contrato con PowerChina no cubre este fenómeno. “Nadie cubre erosión regresiva”, mencionó la titular Inés Manzano.
Diario EXPRESO consultó a la Celec y al Ministerio de Ambiente y Energía detalles sobre el estado actual de los distribuidores de CCS, el monto total de las garantías que existen para este proyecto, las implicaciones que tiene recibir una obra observada por Contraloría y otros, y está a la espera de su respuesta.