
Tasa del 30 % a importaciones desde Colombia presiona el sistema eléctrico de Ecuador
El Ministerio de Energía de Colombia frenó la iniciativa para habilitar a privados en ventas de electricidad a Ecuador
El sistema eléctrico de Ecuador enfrenta un nuevo riesgo tras el anuncio realizado este 21 de enero de 2026 por el presidente Daniel Noboa de aplicar desde el 1 de febrero de 2026 una tasa de seguridad del 30 % a las importaciones provenientes desde Colombia.
La medida tomada por Noboa ante la “falta de reciprocidad” del país vecino en el control de la frontera y la actuación de grupos ilegales podría “aumentar el riesgo”, entre otros, del suministro de electricidad de Ecuador que depende -entre otros factores- de la importación de este recurso desde Colombia, advierte Ricardo Buitrón, consultor en proyectos eléctricos.
Solo entre el 1 y 20 de enero de 2026 se importaron en promedio 230 megavatios (MW) de energía desde Colombia, según información del Operador Nacional de Electricidad (Cenace). Esta potencia representa el 51 % del total que puede recibir el país desde la nación vecina (450 MW). Sin embargo, este aporte podría estar en riesgo.
Colombia frena la iniciativa para habilitar a privados en ventas de electricidad
Tras conocer la medida del presidente ecuatoriano, considerada como una “agresión económica”, según Edwin Palma Egea, ministro de Energía de Colombia, el funcionario informó que ordenó “desmontar” la resolución que iba a permitir que el sector privado venda electricidad a los países.
El ministro detalló que, ante la posibilidad de niveles bajos en los embalses ecuatorianos como Mazar y Coca Codo Sinclar, el ministerio publicó recientemente una resolución para habilitar que las iniciativas privadas pudieran participar de las ventas de energía entre países, ampliando la cooperación energética binacional ante posibles déficits. Sin embargo, tras conocer la medida del gobierno de Ecuado indicó que ordenó desmontarla.
Esto implicará que desde ahora esa decisión sea tomada solo por el Gobierno del presidente Gustavo Petro, precisa Fernando Santos, exministro de Energía y Minas. “En las condiciones actuales este cambio podría representar que Colombia decida dejar de vender energía para Ecuador o que nos vendan sola energía térmica, que es hasta cuatro veces más cara”.
Este suministro es clave para Ecuador ante el aumento de la demanda, la falta de nuevos proyectos de generación eléctrica, las fallidas centrales de Progen y Austral y la escasez de lluvias. “Es una medida absolutamente descabellada la que acaba de imponer el presidente Noboa. Si Colombia nos corta las importaciones, Ecuador deberá ir a racionamientos”, advierte Santos.
Buitrón añade que en el caso de no contar con el suministro de Colombia podría aumentar el déficit que tiene Ecuador para cubrir la demanda de este servicio público. “Ecuador no es autosuficiente para generar energía en periodos de estiaje”.
El aporte de Colombia para la generación eléctrica de Ecuador
Palma recordó que Colombia mantuvo la venta de energía a Ecuador cuando su sistema “más lo necesitó”, con exportaciones que en varias ocasiones superaron los 450 MW de manera sostenida, lo que equivale al 90 % de la capacidad de la infraestructura de exportación.
Además, recalcó que Colombia ha mantenido la exportación de energía para Ecuador, pese a la sequía hidrológica “crítica” que atravesó ese país en 2024. E incluso tras el atentado que sufrió en diciembre su infraestructura eléctrica.
El funcionario colombiano detalló que la demanda diaria de energía en Ecuador oscila entre 92 y 100 gigavatios-hora (GWh-día) y que, según registros de exportación de XM, incluso después del atentado se han sostenido exportaciones cercanas a 8,0 Gwh-día (333 MW). En esa línea, señaló que, por acuerdos de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y la infraestructura eléctrica disponible, Colombia provee entre el 8 % y el 10 % de la energía que consume Ecuador.
Palma cerró con un llamado a evitar medidas unilaterales y priorizar el diálogo entre naciones, al considerar que decisiones de este tipo afectan a las poblaciones de ambos países.
La tasa del 30 % no aplicará para la venta de energía desde Colombia
Después de que el Ministerio de Energía de Colombia hiciera pública su postura, la Secretaría General de Comunicación de la Presidencia de Ecuador informó que la tasa del 30 % a importaciones desde Colombia contempla excepciones puntuales. Entre ellas constan donaciones, efectos personales y ayudas técnicas, así como la venta de energía eléctrica y el servicio de logística de hidrocarburos, que quedan fuera del cobro. La aplicación de la medida estará a cargo del Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae), conforme a la normativa vigente.
La entidad señaló además que Ecuador y Colombia "mantienen históricos lazos de hermandad y cooperación". Sin embargo, indicó que, pese a los diálogos sostenidos y a la insistencia del Ecuador, los mecanismos de control en la frontera colombiana no han sido efectivos ni suficientes para coordinar una acción frontal y conjunta contra el crimen organizado transnacional, el narcotráfico y la minería ilegal.
Para María Fernanda Cabal, senadora de Colombia, la decisión adoptada por Ecuador es compleja y termina golpeando directamente a los productores colombianos, "quienes no son responsables del fracaso del gobierno de Gustavo Petro" en el manejo de la seguridad. A su criterio, se trata de una medida que traslada las consecuencias de una política estatal fallida a ciudadanos que trabajan y producen dentro de la legalidad.
Cabal cuestiona además la falta de acciones reales y contundentes contra los grupos ilegales que operan en la frontera común. Mientras, "Ecuador combate con decisión al crimen organizado, en Colombia reina la permisividad".