
El Morro y sus lagunas de oxidación a punto de colapsar ponen en riesgo a moradores
Esta parroquia rural de Guayaquil aún espera que se concluyan obras como el parque lineal y el Hospital municipal del Día
La parroquia rural El Morro vuelve a levantar la voz. Sus habitantes denuncian abandono por parte del Municipio de Guayaquil y aseguran que, pese a las promesas de campaña, la actual administración no ha ejecutado obras estructurales en la zona.
“El Morro está totalmente olvidado de la Alcaldía de Guayaquil, al igual que otras parroquias rurales como Tenguel, Posorja, Progreso y Puná. Esta administración no ha hecho una sola obra aquí”, afirmó Germán Anastacio, presidente del Gobierno Autonómo Descentralizado (GAD) parroquial.
El dirigente aclaró que el GAD parroquial no tiene competencia para ejecutar obras como asfaltado de calles o infraestructura sanitaria, atribuciones que corresponden directamente a la Municipalidad.
“La ciudadanía reclama al GAD parroquial, pero estas competencias son municipales”, precisó.
Lagunas de oxidación amenazan a El Morro
Uno de los problemas más graves es la situación de las lagunas de oxidación ubicadas detrás del barrio Campo Alegre.
Según los moradores, los espacios no reciben mantenimiento preventivo y podrían colapsar ante el incremento de caudal en temporada invernal.
“Son cuatro piscinas que reciben las aguas del Puerto El Morro y El Morro. Si colapsan, las consecuencias sanitarias serían graves. Los más afectados seríamos quienes vivimos cerca”, advirtió el residente Enrique Chalen.
De acuerdo con los dirigentes, la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guayaquil (Emapag) y la concesionaria Interagua conocen la situación.
Interagua habría señalado que aún no puede intervenir porque la obra de alcantarillado aún no ha sido oficialmente entregada por la contratista Karunkar S.A.
“Estamos en zozobra. Si el invierno es fuerte, podrían rebosarse las lagunas y no existe un plan de contingencia. No tenemos aquí un sistema como Hidroclean (limpieza) que responda de inmediato”, alertó Anastacio.
El parque lineal nunca se concretó en El Morro
Entre los proyectos pendientes figura el parque lineal en el barrio Centenario, anunciado durante la administración de Cynthia Viteri.
Según Anastacio, la obra quedó en el olvido. “Hace tres años vino el concejal rural Manuel Romero Merchán, hizo un recorrido, se tomó fotos y no pasó nada más”, recordó.
En Puerto El Morro, recinto turístico de la parroquia, el sistema de alcantarillado sanitario fue ejecutado, pero aún no ha sido inaugurado.
Las calles que fueron intervenidas para la instalación de tuberías y cajas quedaron deterioradas.
“Las vías asfaltadas fueron destrozadas y las adoquinadas se están hundiendo. No han reparado los daños”, denunció el presidente del GAD.
Cristhian Anastacio Flores, presidente del Ecoclub Los Delfines, advirtió que el problema se agrava en invierno.
“Se acumulan residuos y aguas estancadas que generan malos olores y afectan al turismo. La calle junto a la iglesia y la que conduce al Ecoclub —centro gastronómico y punto de partida hacia el estuario de los delfines y la Isla de los Pájaros— está llena de baches y aguas negras”, lamentó.

Muelle de El Morro sigue sin repararse
El muelle también forma parte de los reclamos. En 2025, un atentado incendió cinco embarcaciones y afectó aproximadamente el 30 % de la estructura.
Desde entonces, según los pescadores, no se han ejecutado reparaciones integrales.
“Hemos pedido mantenimiento, pero no hay respuesta. El muelle sigue deteriorándose y eso golpea directamente a la actividad pesquera y turística”, señaló Robert Chalen, pescador artesanal.
Los moradores también esperan el cumplimiento de la promesa de construir un Hospital municipal del Día en la cabecera parroquial.
Para ese fin, la comunidad entregó un terreno. “Todo quedó en palabras, igual que la segunda etapa del malecón en Puerto El Morro. Fueron ofrecimientos de campaña del alcalde Aquiles Álvarez”, manifestó Cristina Zapata, habitante del sector.
Mientras el deterioro avanza, los habitantes de El Morro aseguran sentirse relegados frente a la inversión urbana. “Quedamos a la buena voluntad del Municipio”, concluyó el presidente del GAD parroquial.
En una zona que vive del turismo ecológico y la pesca artesanal, la ausencia de obras ya no es solo una queja administrativa: es una amenaza directa a su desarrollo económico y a la calidad de vida de quienes sostienen la ruralidad guayaquileña.
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