
El legado del La Salle sigue vivo en Guayaquil
El histórico plantel lasallano vuelve a recibir estudiantes. Lo hace bajo el nombre de Unidad Educativa Santo Hermano Miguel
El 16 de diciembre de 2023, un grupo de exestudiantes protagonizó un momento cargado de simbolismo al dar el último campanazo en la antigua edificación del Colegio San José La Salle, ubicado en el centro de Guayaquil. Aquel acto preveía marcar un cierre definitivo de una etapa para esta comunidad educativa, que durante décadas ocupó ese espacio emblemático. No obstante, los planes cambiaron y el inmueble vuelve a sus orígenes.
Inicialmente se tenía previsto que ese inmueble albergara la futura universidad lasallana, pero el rumbo del proyecto cambió en agosto de 2025. Fue entonces cuando varios padres de familia entablaron conversaciones con las autoridades de la comunidad lasallana de Guayaquil con el objetivo de que las aulas volvieran a recibir a niños y adolescentes.
Las autoridades acogieron el pedido de la comunidad y el antiguo Colegio San José La Salle ha adoptado un nuevo nombre: Unidad Educativa Santo Hermano Miguel. Con esta decisión, el histórico plantel comienza una nueva etapa educativa, orientada nuevamente a la formación de niños y adolescentes.
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Mariela Flores
Voces de los exalumnos: orgullo y legado
José Argudo, exalumno del colegio, recuerda su paso por esos salones y expresa su satisfacción al saber que sus hijas podrán formarse bajo el paraguas de la educación lasallana. Él pertenece a la promoción 50 y considera que el regreso del proyecto educativo representa una oportunidad para mantener vivo el legado de la institución.
Argudo se muestra satisfecho de que sus cuatro hijas (de siete, nueve, doce y catorce años) puedan volver a estudiar en el plantel donde él se formó. En su momento, tuvo que inscribirlas en otro centro educativo, luego de que la Unidad Educativa San José La Salle se trasladó al norte de la ciudad, específicamente a la avenida Felipe Pezo Campuzano y Guillermo Cubillo.
La nueva ubicación del colegio queda demasiado lejos de su residencia, por lo que llegar hasta allá complicaría la rutina diaria familiar. Argudo vive en el sureste de Guayaquil.
Expectativa de nuevas familias
Mariela Flores, de 43 años, también comparte la alegría por la reapertura de este histórico plantel educativo. Su hija, de 12 años, está por concluir su etapa escolar en los próximos meses, y la noticia de que la antigua edificación de La Salle volverá a abrir sus puertas llenó de entusiasmo a la familia.
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José Argudo
Junto a su madre, Mariana Morán, de 68 años, acudió al colegio para informarse sobre el proceso de inscripciones. Para ambas, la apertura de la Unidad Educativa Santo Hermano Miguel genera grandes expectativas, ya que Flores buscaba un espacio donde, además de la formación académica, se impartan valores y se fortalezca la parte espiritual y religiosa.
“Son pilares fundamentales para los niños. Este colegio tiene trayectoria, aquí la formación académica no se discute. Además, de aquí salió un presidente de la República”, manifestó Flores, al destacar el legado histórico de la institución.
Inclusión educativa: un lugar para todos
Camila Moreira cuenta que su hermano, quien cursa octavo año, padece trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Explica que él suele ponerse nervioso ante los exámenes y que la familia temía que no lograra aprobar el proceso de ingreso a un colegio.
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Camila Moreira
Pero esa preocupación se transformó en tranquilidad tras conversar con la administración de la institución. “Me dijeron que no le van a cerrar las puertas, sino que podría ingresar a un curso de nivelación para reforzar los temas académicos que tenga pendientes”, indicó. Ante esa respuesta, Moreira llamó contenta a su madre para contarle que, finalmente, a su hermano le van a dar “una oportunidad para que salga adelante”.
Admisiones
Por este año, las admisiones serán desde primer grado (preparatoria) hasta décimo, cuenta su rectora Carolina Drouet. En 2027, la Unidad Educativa Santo Hermano Miguel abrirá primero de bachillerato y así sucesivamente, hasta que gradúe su primera promoción en tres años.
Hasta la semana pasada, 97 estudiantes habían sido admitidos en la institución como parte del proceso inicial de matrículas. Está previsto que las clases empiecen el 4 de mayo.
Drouet aclaró que el proyecto de la universidad lasallana continúa en proceso. La idea es que esta se desarrolle en los predios ubicados en el norte de la urbe.
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