
Conducir enfermo en Ecuador: riesgos legales y de seguridad vial
Lesiones, enfermedades o medicamentos pueden afectar la conducción. Expertos advierten riesgos y posibles sanciones
Conducir un vehículo implica una responsabilidad que va más allá de mantener el automotor en buenas condiciones. El conductor también debe estar descansado y en pleno estado de salud para evitar poner en riesgo su vida, la de sus acompañantes y la de otros usuarios de la vía.
En Ecuador no existe la obligación de informar a la Autoridad de Tránsito si un conductor estará inactivo por motivos de salud. Sin embargo, un agente de tránsito puede sancionar a una persona que conduzca en condiciones físicas o médicas que afecten su capacidad de manejar, según lo establece la Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial.
Si ocurre un siniestro y se determina que el conductor tenía limitaciones de salud al momento de conducir, el caso puede derivar en un proceso judicial bajo el Código Orgánico Integral Penal (COIP).
Problemas de salud que afectan la conducción
Diego Naranjo, experto en seguridad vial, advierte que cualquier afectación física o médica puede comprometer la capacidad de conducir.
“Las personas con discapacidades temporales deberían abstenerse de manejar, porque una lesión en el brazo o en la pierna impide realizar una conducción efectiva”, explica el especialista.
El experto añade que también existen órganos fundamentales para la conducción que pueden verse afectados por enfermedades o lesiones.
“La visión representa cerca del 90 % de la información que recibe el conductor durante la conducción, mientras que la audición aporta aproximadamente un 10 %”, detalla Naranjo.
Por ello, una persona con problemas en estos sentidos tiene mayores probabilidades de provocar o verse involucrada en un siniestro de tránsito.
Además, si un conductor en mal estado de salud causa un accidente con heridos o fallecidos, la afectación médica puede convertirse en un agravante durante el proceso legal.
Incluso en casos donde el siniestro no implique detención, la autoridad puede aplicar una contravención de tránsito.
Medicamentos y enfermedades también afectan al volante
No solo las lesiones o enfermedades graves limitan la conducción. Algunos medicamentos también pueden provocar efectos secundarios que reducen la capacidad de reacción.
La somnolencia causada por ciertos fármacos es uno de los principales riesgos para quienes conducen.
Por esa razón, los especialistas recomiendan que, ante cualquier problema de salud —desde una cirugía reciente hasta un cuadro febril o una gripe fuerte—, se evite conducir.
Esto aplica no solo para vehículos motorizados, sino también para bicicletas u otros medios de transporte.
Ante estas situaciones, lo más recomendable es pedir ayuda a un familiar o utilizar un servicio de transporte.
“Aceptar y reconocer cuando estamos mal de salud es clave para evitar siniestros”, enfatiza Naranjo.
Por ejemplo, explica que una persona recién operada de la vista o con problemas de audición debería abstenerse de conducir hasta recuperarse completamente, ya que estas condiciones dificultan la conducción segura.
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