
UDLA impulsa tutor con IA que transforma el aprendizaje de matemáticas
Un tutor con inteligencia artificial acompaña a estudiantes universitarios en matemáticas con apoyo personalizado
En un contexto donde la educación superior enfrenta altos índices de reprobación en asignaturas matemáticas y una creciente ansiedad académica entre los estudiantes, la Universidad de Las Américas (UDLA) apuesta por una transformación profunda del aprendizaje mediante el desarrollo de un Tutor de Matemáticas con Inteligencia Artificial, una herramienta diseñada no solo para resolver ejercicios, sino para enseñar a pensar.
El proyecto surge como respuesta a una necesidad concreta: ofrecer apoyo académico personalizado, continuo y disponible las 24 horas del día, superando las limitaciones del aula tradicional. Según explica el William Villegas-Ch., Ph.D. en Informática y líder del grupo de investigación SI2LAB de la UDLA, muchos estudiantes enfrentan ritmos de aprendizaje distintos, brechas en conocimientos previos y, en no pocos casos, temor a preguntar en clase por miedo a equivocarse. “Identificamos que el problema no es solo de contenidos, sino de cómo se vive el error en el proceso educativo”, señala.
A diferencia de plataformas digitales que se limitan a mostrar resultados o videos pregrabados, el tutor está alineado con su propio currículo y con una metodología pedagógica institucional. No entrega respuestas finales de forma inmediata, sino que guía el razonamiento paso a paso, recuperando contenidos adecuados al nivel del estudiante y verificando los resultados mediante distintos métodos de resolución. “Tomamos una decisión pedagógica radical: programamos el sistema para que nunca dé solo la respuesta final. Sería más rápido, pero no sería educación”, enfatiza Villegas.
Esta visión conecta directamente con la apuesta institucional por la innovación con propósito. En palabras del investigador, el tutor materializa la evolución de los modelos educativos al transformar la relación con el error —que deja de ser motivo de vergüenza para convertirse en información valiosa—, redefinir el rol del docente y democratizar el acceso al aprendizaje de calidad. “No reemplazamos profesores; los liberamos de la repetición para que puedan profundizar, mentorizar e inspirar”, explica.
Equidad académica y aprendizaje sin barreras
Uno de los aportes más significativos del proyecto es su impacto en la equidad académica. El tutor ofrece acompañamiento permanente sin restricciones de horario, beneficiando especialmente a estudiantes que trabajan o tienen responsabilidades familiares. Además, elimina el juicio social, permitiendo que tanto estudiantes tímidos como participativos accedan a explicaciones ilimitadas y personalizadas.
El sistema también reconoce la diversidad cognitiva, ofreciendo múltiples representaciones de un mismo concepto —visual, algebraica o práctica— y permitiendo reforzar lagunas de conocimiento previo sin estigmatización. “No estamos dando ventajas injustas, estamos removiendo desventajas injustas que nunca debieron existir”, sostiene Villegas, al subrayar que el talento matemático está distribuido equitativamente, pero no así las oportunidades.
La tecnología detrás del tutor
Desde el punto de vista técnico, el funcionamiento del sistema se apoya en una arquitectura avanzada de Recuperación Aumentada de Generación (RAG) y aprendizaje continuo. El Rommel Gutiérrez, técnico de investigación de la UDLA y doctorando en Informática, explica que el sistema identifica errores mediante análisis semántico, recupera conocimiento contextual relevante —incluyendo taxonomías de errores comunes documentados por docentes— y genera explicaciones adaptativas que evolucionan con cada interacción estudiantil.
“El sistema no solo sabe qué concepto explicar, sino qué malentendido específico debe corregir”, detalla Gutiérrez. Cada interacción retroalimenta el modelo, permitiendo que el tutor se vuelva progresivamente más preciso desde el punto de vista pedagógico. Así, la experiencia acumulada de cientos de estudiantes se traduce en mejoras continuas en la calidad de las explicaciones.
El uso de procesamiento de lenguaje natural permite, además, un diálogo genuino entre el estudiante y el sistema. Las preguntas pueden formularse en lenguaje coloquial, expresar frustración o pedir explicaciones alternativas, sin perder el contexto de la conversación. “El estudiante no aprende a hablarle a un software; el software se adapta a cómo el estudiante piensa y pregunta”, afirma Gutiérrez.
Impacto académico y transformación del aula
A mediano plazo, la UDLA espera mejoras sostenidas en las tasas de aprobación de cursos con alto componente matemático y una reducción significativa de la ansiedad matemática, medida mediante encuestas antes y después de la implementación. Sin embargo, los cambios más profundos son cualitativos: estudiantes con mayor autonomía académica, dudas más elaboradas y una transición clara de la mentalidad de “no puedo” a “estoy en proceso de aprender”.