
Mantequilla y aceite de oliva: La evidencia frente a las tendencias alimentarias
Expertos en nutrición analizan la evidencia científica sobre mantequilla y aceite de oliva
La información nutricional en redes sociales y podcasts genera confusión constante. Una tendencia actual promueve a la mantequilla como un alimento saludable, incluso superior a aceites vegetales como el de oliva. Expertos en nutrición y medicina analizan estos conceptos con base en investigaciones científicas sólidas.
La base científica: Grasas saturadas vs. Insaturadas
La composición de ambos productos explica gran parte del debate. Una cucharada de mantequilla contiene más de 7 gramos de grasas saturadas. En contraste, una cucharada de aceite de oliva tiene menos de 2 gramos de grasas saturadas y es rico en grasas monoinsaturadas.
El Dr. Nate Wood, profesor de la Escuela de Medicina de Yale, afirma que la investigación es clara: "Todos los aceites vegetales son mejores para nosotros que la mantequilla". Esta posición se fundamenta en décadas de estudios epidemiológicos.
Estudios clave sobre el impacto en la salud
La evidencia vincula el consumo de grasas saturadas con efectos negativos para la salud cardiovascular. La investigación publicada en JAMA Internal Medicine (2025) analizó datos de sustitución dietética. Este estudio determinó que reemplazar 10 gramos diarios de mantequilla con 10 gramos de aceites vegetales se asocia con una reducción estimada del 17% en la mortalidad por cualquier causa y del 17% en la mortalidad por cáncer.
Según la dietista Dalia Beydoun, los hallazgos son consistentes: "Las dietas altas en grasa saturada se vinculan sistemáticamente con niveles más altos de colesterol LDL y mayor riesgo de enfermedad cardíaca". Estudios amplios también relacionan estas dietas con una mayor mortalidad por todas las causas.
Por otro lado, la evidencia sobre el aceite de oliva es robusta. Un estudio sobre patrones dietéticos mediterráneos sugiere que consumir aproximadamente media cucharada de aceite de oliva al día se asocia con un riesgo significativamente menor de enfermedad cardíaca.
El contexto de las guías dietéticas y el procesamiento
La investigadora Jacqueline Vernarelli de la Universidad Sacred Heart señala que la percepción de lo "natural" no equivale a salud cardiovascular. Aclara que "la mantequilla no es tóxica, pero tampoco es nutricionalmente equivalente a los aceites ricos en grasas insaturadas".
Las Guías Dietéticas para Estadounidenses 2025-2030 recomiendan limitar las grasas saturadas a menos del 10% de las calorías diarias. Sin embargo, también sugieren el uso de mantequilla para cocinar, lo que genera una posible contradicción para muchos consumidores.
Recomendaciones prácticas basadas en evidencia
Los especialistas no prohíben la mantequilla, pero sí recomiendan un uso limitado y consciente.
Para la salud cardiovascular: El aceite de oliva, el de canola o el de aguacate son opciones superiores para saltear, asar o preparar aderezos.
Para ocasiones específicas: La mantequilla puede tener sentido en recetas de repostería donde su textura y sabor son difíciles de sustituir.
Para poblaciones de riesgo: Personas con historial familiar de enfermedad cardíaca o colesterol LDL alto deben priorizar los aceites insaturados.
La nutrición trasciende los nutrientes e incluye el placer y la cultura alimentaria. Sin embargo, las decisiones diarias sobre las grasas para cocinar deben considerar la evidencia científica. Los estudios demuestran que la sustitución de grasas saturadas por insaturadas es una de las estrategias dietéticas con mayor respaldo para la salud a largo plazo.
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