
Cinco apps que te ayudan a mantener una dieta saludable
Comer mejor es una de las metas más comunes en enero, pero la mayoría no las cumple; la tecnología puede ser un aliado
Con la llegada de enero, las resoluciones de Año Nuevo se repiten casi como un ritual: bajar de peso, comer más sano, hacer ejercicio con regularidad. Sin embargo, distintas investigaciones coinciden en que la mayoría de estos propósitos se abandona antes de terminar el primer trimestre del año. El problema no suele ser la motivación inicial, sino la forma en que se plantean los objetivos y la dificultad para integrarlos en la rutina diaria.
“La gente suele proponerse metas muy generales y ambiciosas, sin un plan concreto que las respalde”, explica Diana Robinson, directora de un programa de medicina integrativa enfocada en nutrición. Según señala, cuando los objetivos no son realistas o no están acompañados de acciones claras, cualquier contratiempo puede generar frustración. “El cerebro tiende a evitar el cambio y a volver a lo conocido cuando aparece el miedo o la incomodidad”, añade.
Uno de los principales obstáculos para comer de forma saludable es la falta de conciencia sobre lo que se consume. Diversos estudios muestran que las personas suelen subestimar la cantidad de calorías ingeridas y sobrestimar su nivel de actividad física.
La tecnología al rescate
En ese contexto, las aplicaciones surgen como una herramienta útil para llevar a cabo un control del consumo de calorías y sugerir opciones sanas para cada tipo de cuerpo. Una de ellas es MyFitnessPal. La plataforma cuenta con una base de datos amplia que permite ingresar comidas caseras o procesadas, escanear códigos de barras de productos y obtener un desglose de calorías y macronutrientes.
El usuario puede revisar resúmenes diarios y semanales, lo que facilita identificar excesos o desequilibrios en la alimentación.
Cronometer, en cambio, ofrece un enfoque más detallado al incluir información sobre vitaminas y minerales. Además de calorías, permite analizar micronutrientes como hierro, calcio o vitamina B12.
Esta función resulta útil para personas que buscan mejorar la calidad nutricional de su dieta y no solo reducir la ingesta calórica. “No se trata únicamente de comer menos, sino de comer mejor”, explican desde la aplicación.
Lose It! propone planes personalizados a partir de datos básicos como peso, edad y nivel de actividad física. La app calcula un objetivo diario y muestra el progreso mediante gráficos sencillos. Incluye recordatorios y alertas que ayudan a mantener la constancia, especialmente en las primeras semanas, cuando el abandono suele ser más frecuente.
Noom combina el registro de alimentos con contenidos educativos basados en psicología conductual. A través de lecturas breves y ejercicios, la aplicación invita a reflexionar sobre la relación con la comida.
MyPlate integra el seguimiento de comidas con el registro de actividad física. Permite anotar entrenamientos, establecer metas diarias y acceder a rutinas básicas. También incluye una comunidad virtual, donde los usuarios comparten avances. Pero más allá del uso de aplicaciones, los especialistas coinciden en que ciertos hábitos facilitan la continuidad de una alimentación saludable. Planificar las comidas con antelación es uno de ellos.
Otro aspecto es la flexibilidad. Evitar clasificar los alimentos como “permitidos” o “prohibidos” ayuda a reducir la sensación de restricción.
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