
Tasa del 50 % a productos colombianos frena compras y golpea el bolsillo ecuatoriano
Las importaciones desde Colombia bajaron un 69 % tras la imposición de la tasa. El alza en el precio lo asume el consumidor
Los efectos de la tasa de seguridad, que aplica Ecuador desde el 1 de febrero de 2026 a las importaciones provenientes de Colombia, se empiezan a sentir ya en el precio y en una menor demanda de estas compras.
Solo entre el 1 y el 21 de febrero de 2026 las importaciones desde Colombia disminuyeron en un 69 % en valor y 61 % en número de operaciones, con más de 7.600 importadores afectados entre empresas y personas naturales, precisa Miguel Ángel González, presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil, quien alerta que encarecer el comercio formal abre las puertas al contrabando. “Cuando el comercio legal se encarece, el ilegal florece”.
Colombia es un proveedor clave para Ecuador. Desde este destino se importan medicinas, preparaciones para higiene, energía eléctrica, insecticidas, desinfectantes, maquillaje, cremas y más, según el Ministerio de Producción (ver gráfico).
En ciertos segmentos como insumos para diálisis, la dependencia supera el 50 %, enfatiza González. Por esta razón, advierte que será inevitable el traslado de la carga impositiva a los precios: un producto de $100 con una tasa del 50 % podría subir a unos $150.
¿Por qué aumenta el precio de los productos colombianos en Ecuador?
La tensión comercial entre Ecuador y Colombia se originó tras la imposición de una tasa de seguridad a las importaciones colombianas por parte del presidente Daniel Noboa, quien justificó la medida por una supuesta falta de cooperación en el control del crimen organizado en la frontera.
Colombia, que asegura trabajar en seguridad, denunció a Ecuador ante la Comunidad Andina (CAN) y luego aplicó una sobretasa similar. Actualmente Ecuador mantiene una tasa del 50 % y el país vecino evalúa adoptar una medida igual.
La tasa del 50 % para las importaciones colombianas tiene impacto en comercios y empresas de Ecuador
Mientras, la tensión entre ambas naciones continúa. Luis Carlos García, gerente comercial de Imfrisa, que importa desde Colombia el 40 % de repuestos para el sector automotor (como frenos, embragues, amortiguadores, líneas de suspensión), reconoce que la imposición de la tasa alteró la planificación de compras, realizada en septiembre de 2025.
“Paramos las compras de Colombia (en el volumen que se hacía regularmente). Ahora traemos estrictamente lo necesario y subimos los precios en un 10 %. Pero debemos hacer un nuevo ajuste de costos”, reconoce.
Imfrisa indica que si bien importa también de Brasil, Corea del Sur, China y Europa, es “difícil” suplir las compras colombianas que se hacían de manera mensual, porque son productos especializados, que dependen del modelo de cada automotor. “No es sencillo conseguirlos”.
Aparte de estos repuestos, David Molina, presidente ejecutivo de la Cámara de la Industria Automotriz Ecuatoriana (Cinae), informa que este sector adquiere también de Colombia textiles, pinturas que se usan en ensambladoras, mecanismo de fricción para el transporte público y comercial. “El 70 % del sistema de frenos viene desde Colombia”.
Esta realidad obliga a seguir realizando esas compras, con el riesgo de que se encarezca la cadena productiva.
¿La tasa del 50 % para Colombia afecta a productos de consumo masivo?
En los establecimientos que venden productos de consumo masivo, la situación es similar. William Morocho, distribuidor mayorista, comenta que están obligados a ajustar los precios porque al menos el 20 % de su oferta proviene de Colombia.
Desde ese destino se importa los siguientes productos:
- Café
- Galletas
- Caramelos
- Granos secos
- Azúcar
- Maicena
- Harinas preparadas
- Toallas higiénicas
- Detergentes
- Shampoo y otros.
Así, tras la aplicación de la tasa de seguridad a los productos provenientes del país vecino, ya se advierten cambios en los costos de artículos de alta demanda. Por ejemplo, “la tira de café instantáneo, que contiene 10 unidades, subió 50 centavos. Esto implica que el precio de venta al consumidor (PVP) pase de 40 centavos a 45 centavos en la presentación más económica”, señala Morocho.
En el resto de productos, menciona que aún no están definidos los nuevos valores, debido a que tiene ‘stock’ disponible hasta fines de este mes. En abril, que realizará nuevas compras, "se verá si aumentamos los precios, aunque esto es negativo para la economía de las familias. Ojalá las autoridades revean los aranceles”.
Este llamado se suma al planteado por empresarios de Ecuador y Colombia, e incluso por la CAN. Sin embargo, hasta el momento no se evidencian señales concretas de solución.
El Gobierno resalta los efectos "positivos de la tasa de seguridad"
De hecho, el presidente Noboa resaltó el 27 de febrero de 2026 en radio Centro que tras la aplicación de la tasa, la balanza comercial (diferencia entre exportaciones e importaciones) con Colombia registró en febrero un saldo positivo de $30 millones frente al mismo mes de 2025, que fue negativo (−$90 millones).
Además señaló que con la aplicación de la tasa, se han recaudado $13 millones, que el empleo subió dos puntos y que el transporte y almacenamiento registró un crecimiento del 18,4 % en febrero de 2026.
María Paz Jervis, presidenta ejecutiva de la Cámara de Industrias y Producción (CIP), tiene un lectura distinta. La CIP asegura que por cada $1 que se recauda se perderían $6 de importaciones formales, lo que podría desviar el comercio hacia la informalidad.
También indica que la afectación a exportaciones e importaciones impactaría al Producto Interno Bruto en al menos 1 %, debido al efecto en toda la cadena productiva. La medida alcanza a 2.000 empresas en Ecuador y compromete alrededor de 200.000 empleos relacionados.
El ministro de Producción, Luis Alberto Jaramillo, sin embargo, mencionó el 18 de febrero de 2026 en Teleamazonas que aunque "no es lo que desea" si la aplicación de esta imposición a Colombia se mantiene en el tiempo "Ecuador saldr´´a ganando" debido a que existe la "oportunidad" para que los "empresarios ecuatorianos se integren" y se fortalezca la producción nacional.
Suplir las importaciones de Colombia no es sencillo
La “oportunidad” de producir localmente, como sugiere el Gobierno, no resulta convincente. Desarrollar repuestos, por ejemplo, toma entre 120 y 180 días. Y no hay garantías de que la producción nacional sea competitiva y se sostenga en el tiempo si la tasa se levanta, en algún momento, dice Molina.
Mientras tanto, en las importaciones de otros destinos advierten desventajas. Las compras a países que son parte de la CAN están exentas de aranceles, lo que no ocurre con otros mercados. Por esta razón, García y Morocho tienen previsto seguir importando desde Colombia aunque esto signifique trasladar el sobrecosto por la tasa a los consumidores en Ecuador.