
Indonesia prohíbe redes sociales a menores: Claves de la nueva ley digital
Indonesia endurece el control digital: prohíbe redes sociales a menores y segmenta el acceso por niveles de riesgo
Indonesia, el gigante del Sudeste Asiático y la nación con la mayor población musulmana del mundo, se suma a la ofensiva global contra los riesgos del entorno digital. A partir de este mes de marzo, el archipiélago pondrá en vigor una estricta normativa que busca restringir el acceso de niños y adolescentes a las redes sociales, siguiendo los pasos de Australia y diversas potencias europeas. La medida no solo apunta al consumo de contenido, sino que establece un cerco de responsabilidad sobre las grandes tecnológicas y los tutores legales.
Un sistema de acceso por niveles y riesgos
La nueva estructura legal es específica en su segmentación. Los menores de 13 años quedan relegados exclusivamente a plataformas diseñadas para público infantil y con el consentimiento explícito de sus padres. Para el grupo comprendido entre los 13 y 16 años, la normativa permite el uso de redes sociales, pero bajo una condición estricta: deben ser plataformas clasificadas como de 'bajo riesgo' y contar con la autorización de un tutor.
Esta diferenciación busca equilibrar la necesidad de aprendizaje digital con la seguridad. De hecho, la ley —a la que tuvo acceso la agencia EFE— prohíbe a los menores de 13 años el uso de páginas de educación en línea que permitan la comunicación interna entre usuarios, eliminando cualquier posibilidad de interacción no supervisada.
El veto a los gigantes del 'streaming' y el ocio
Aunque inicialmente se habló de una apertura moderada, la ministra de Comunicación y Asuntos Digitales, Meutya Hafid, aclaró que el reglamento recientemente firmado establece un veto directo para menores de 16 años en plataformas consideradas de 'alto riesgo'. En este grupo figuran gigantes como YouTube, TikTok y Facebook.
El Gobierno definirá el nivel de peligrosidad de cada red basándose en variables críticas: la facilidad para contactar con desconocidos, la exposición a pornografía o violencia, la vulnerabilidad de los datos personales y el potencial de generar adicción o trastornos de salud mental. Las empresas que ignoren este esquema se enfrentan a sanciones severas, que van desde multas y suspensiones temporales hasta el cierre definitivo de sus operaciones en el país.
Sintonía con la tendencia regulatoria global
Con esta decisión, Indonesia se alinea con la corriente internacional de 'blindaje digital'. Mientras Australia ya implementó un veto total para menores de 16 años en diciembre pasado, países como España, Francia y el Reino Unido avanzan en legislaciones similares que exigen mayor responsabilidad a los directivos de las compañías tecnológicas.
En la región, Malasia también prepara una normativa espejo. El objetivo indonesio es claro: mitigar el impacto de contenidos dañinos en una población joven que, hasta hoy, formaba parte de los nichos de usuarios más activos en plataformas de entretenimiento global.
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