
Boom del oro en Ecuador: Fruta del Norte alcanzó récord de exportaciones en 2025
El alza en el precio del oro disparó los ingresos por la venta del metal. Lundin Gold invertirá $100 millones en exploración
La extracción de oro, uno de los minerales mejor cotizados en el mundo, es una actividad constante en Zamora Chinchipe, en el sur de Ecuador. En plena selva, en la parroquia Los Encuentros, del cantón Yantzaza, cientos de personas de la zona y de otras localidades, incluso del extranjero, trabajan en distintos frentes: la mina subterránea, la planta de procesos, las plataformas de exploración, los laboratorios y los centros de monitoreo. El fin es asegurar la obtención de un material fino y oscuro -similar al cemento para ojos inexpertos- que en realidad concentra alrededor de 10 gramos de este metal precioso por cada tonelada.
Este producto conocido como concentrado de oro es uno de los resultados de un proceso que se realiza en Fruta del Norte, la única mina de oro a gran escala que tiene Ecuador. En este espacio, con maquinaria que se opera mediante una especie de ‘joystick’, se perforan las zonas donde se ha identificado la presencia del mineral. Luego se realizan voladuras controladas para extraer rocas mineralizadas, que pueden alcanzar hasta medio metro de tamaño, y se las traslada a la planta de procesos.
En este sitio las rocas son reducidas a partículas diminutas, empleando varios métodos, para así extraer este metal en concentrado o en barras doré -que contienen oro y plata-, refiere Héctor Baeza, supervisor de la planta de procesos de Fruta del Norte.
Toda esta actividad es monitoreada desde centros de control llenos de monitores, que siguen minuto a minuto cada uno de estos procesos, que se ejecutan durante las 24 horas del día.
El trabajo en la mina de oro es continuo
El personal operativo ejecuta estas labores con agilidad, pese al peso adicional del equipo de protección. Visten overol rojo, botas con punta de acero y casco con linterna; además usan una mascarilla especial, gafas de seguridad, tapones para los oídos, un autorrescatador -que, según trabajadores de la firma canadiense Lundin Gold, nunca ha sido necesario activar- y un monitor de gases.
Con toda esta indumentaria, los mineros están listos para ingresar a la mina cada día antes de que salga el sol. Trabajan en tres turnos; el primero inicia a las 5:00. En una jornada, en promedio, se extraen alrededor de 5.500 toneladas de material mineralizado, un volumen con el que se podría llenar casi una piscina olímpica. Sin embargo, no todo es aprovechable, lo útil representa, en promedio, apenas el 5 %.
El resto se devuelve, en parte, a la propia mina, como material de relleno para estabilizar y ocupar las áreas ya explotadas, a medida que avanza el proceso. Otra porción se traslada a una relavera, ubicada en el extremo de la concesión y alejada del poblado más cercano, Los Encuentros, a unos 18 kilómetros de distancia.
Esta área es similar a una laguna vacía que se va llenando de manera progresiva con estos residuos. Al final la expectativa es que este sitio sea cubierto con vegetación.
En el área se han identificado nuevos yacimientos de cobre y oro

A la par de esta actividad, la firma canadiense Lundin Gold -que opera esta mina-, ha emprendido una campaña de exploración para identificar nuevos yacimientos de mineral en su área de concesión. Actualmente, Fruta del Norte que tiene una reserva de 5,54 millones de onzas de reserva de oro, pero tiene recursos adicionales, precisa Juan José Herrera, su director de Sostenibilidad de Negocios.
Herrera destaca que con los precios actuales del oro (la onza está cerca de los $5.000) identificar nuevos depósitos, para explotarlos más adelante, resulta más rentable. Aunque esta área no tiene solo este metal precioso, que en estado puro, tiene una forma similar a escamas o diminutos granos (parecidos al azúcar) dorados y muy brillantes, que son guardados bajo estrictas normas de seguridad.

A través de un estrecho sendero, rodeado de una densa vegetación, se puede llegar a una plataforma de exploración. En esta área, los técnicos extraen con maquinarias especiales (taladros) muestras de roca del subsuelo, similares a unos cilindros, conocidos como testigos. Estas muestras que son analizadas en los laboratorios permiten identificar el potencial de la zona para decidir en el mediano plazo si se expandirá la mina hacia esos lugares.
Hasta la fecha, se han identificado yacimientos de oro y de cobre, precisa Herrera. “Falta todavía mucho por descubrir, en los siguientes dos años, pero a futuro vemos que Fruta del Norte seguirá siendo una mina muy productiva”.
Para estas labores de exploración, se invertirán $100 millones. Se trata de la campaña más "ambiciosa" realizada por esta empresa, desde que inicio su etapa de producción en 2019, indica María Eugenia Rodríguez, gerente de Exploración.
Fruta del Norte logró ingresos récord en 2025
La concesión a cargo de Lundin Gold tiene aproximadamente 60.000 hectáreas, pero esto no significa que toda esta área se encuentra intervenida. La explotación se realiza en una duodécima parte, 5.000 hectáreas, aunque la huella -donde está la planta de procesos, la mina, los campamentos- representa 300 hectáreas.
La exploración permitirá incorporar nuevas reservas, extender la vida útil y continuar aportando recursos a la economía nacional. Solo por la actividad de 2025 se prevé cancelar $432 millones entre el Impuesto a la Renta, Regalías y Utilidades para el Estado. Se trata del monto más alto desde que está en operación la mina debido principalmente al aumento del costo del oro en el mercado internacional.
El pago de tributos está atado a los ingresos que generó esta actividad el año pasado. En 2025, Fruta del Norte exportó 498.315 onzas de oro, un volumen que equivale a alrededor de $1.800 millones, la cifra más alta desde que la mina está en operación. Solo frente a 2024, cuando las exportaciones sumaron $1.193 millones, estos ingresos crecieron 50,9 %.
Otros proyectos mineros de Ecuador requieren también impulso
A la par del desarrollo de Fruta del Norte es clave impulsar otros proyectos que están a la cola. Entre ellos la fase II de Mirador, ubicado también en Zamora Chinchipe; El Domo, en Bolívar; La Plata, en Cotopaxi; y Cangrejos, en El Oro, menciona René Ayala, consultor minero y gerente general de Ferlat Corporation. Si estos proyectos avanzan podrían estar operativos entre 2027 y 2030. “Pero si no todos pierden, la empresa porque no puede producir y el Estado porque no recibe nuevos ingresos”.
Para que estas minas entren en operación es clave el apoyo del Estado. Santiago Yépez, consultor minero, refiere que el Estado debe agilizar los procesos para garantizar el ingreso de nuevos recursos al fisco, más ahora que el petróleo dejó de ser el producto estrella de exportación de Ecuador y que es evidente el potencial minero que tiene el país.
Por esta razón, cree también que se debe concretar la apertura del catastro minero e incentivar la inversión en esta industria formal y moderar o eliminar la tasa minera.
Además, en el caso de minas operativas, es necesario facilitar los permisos para que las empresas que están explorando para identificar reservas, aumentar su producción o extender la vida útil de la mina, precisa Andrés Ycaza, vicepresidente del Directorio de la Cámara de Minería de Ecuador. Así, se puede asegurar también que se concreten nuevas inversiones en esta industria que desde 2015 busca despuntar en Ecuador, que tiene gran potencial de minerales que son clave en diferentes industrias.
El oro, por ejemplo, se emplea no solo para elaborar joyas, sino también para fabricar microchips, componentes de los celulares, de computadoras, en la industria aeroespacial, en tratamientos contra el cáncer y como reserva de bancos centrales.