
Banco Mundial espera bajo crecimiento de economía de Ecuador por estas razones
El organismo redujo su proyección a 2% para 2026, ubicando al país entre los de menor crecimiento regional
El Banco Mundial (BM) ajustó a la baja su pronóstico de crecimiento económico para Ecuador en 2026, reduciendo la proyección de 2,5% a 2%, según su más reciente informe de Perspectivas Económicas Mundiales publicado en enero. La cifra representa una desaceleración significativa respecto al 3,2% estimado para 2025 y coloca al país entre las economías de menor expansión en América Latina y el Caribe.
La proyección contrasta con Colombia, que mantiene una trayectoria de 2,6% a 2,8% respaldada en la inversión privada, y Perú que sostiene un 2,5% impulsado por inversión en cobre e infraestructura. Ecuador cae por debajo del promedio regional estimado en 2,3%.
Aunque el documento no dedica un párrafo específico a Ecuador, sí especifica factores que afectan a la región. Pablo Hidalgo, economista de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), señala que existen factores internos como la construcción, que registró en el segundo trimestre de 2025 una variación intertrimestral de -6,2%. El consumo de los hogares también se contrajo entre 2023 y 2024, y aunque repuntó en 2025, resultó menor al esperado.
El retiro del subsidio al diésel ejerció presión sobre el poder adquisitivo, aunque los bonos al transporte amortiguaron el shock, el efecto inflacionario fue gradual. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), rubros como alojamiento y servicios básicos acumularon un incremento de 1,11% en 2025.
El BM advierte que un crecimiento mundial débil
Paradójicamente, algunos indicadores muestran deflación que refleja debilidad económica, ya que en diciembre de 2025, alimentos y bebidas no alcohólicas cayeron -0,12%, señal de que los consumidores compran menos. Hidalgo advierte que esto no responde a una economía saludable, sino a una contracción del consumo donde las familias priorizan gastos básicos como salud.
El contexto externo agrega presión. El BM advierte que un crecimiento mundial débil podría reducir precios de productos básicos, afectando ingresos fiscales de países exportadores como Ecuador. Los principales socios comerciales, China y Estados Unidos, proyectan crecimientos moderados que reducen la demanda.
La política arancelaria de Estados Unidos representa una amenaza. Aunque en noviembre de 2025 se eliminó el arancel del 15% para productos como banano y cacao, durante gran parte del año las exportaciones enfrentaron sobrecostos del 10% al 15%. Hidalgo explica que Ecuador, al ser una economía dolarizada, pierde competitividad frente a competidores que ajustan tipos de cambio. La menor entrada de dólares reduce la capacidad del Gobierno para aplicar políticas económicas y afecta el empleo.
La dependencia de productos primarios
La dependencia de productos primarios, como el petróleo, agrava la vulnerabilidad, ya que no existen perspectivas de que en 2026 los precios por barril aumenten. Banano, cacao, flores y camarón completan la canasta exportadora, todos con valores determinados por mercados internacionales sobre los que Ecuador no tiene control.
El acceso al financiamiento externo es costoso y Ecuador todavía depende de los recursos que pueda obtener del Fondo Monetario Internacional (FMI), del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Andina de Fomento (CAF), pero el pago de intereses de la deuda se duplicó en 2026. Hidalgo advierte que estos préstamos se enfocan en indicadores macroeconómicos más que en política social.
La consolidación fiscal impone recortes que impactan desigualmente, ya que cuando el Estado reduce servicios públicos, los más afectados son quienes dependen de ellos y deben reasignar su presupuesto para cubrir salud y educación, amplificando la desigualdad.
El BM proyecta que en 2027 Ecuador alcanzaría 2,4%, una leve mejora. Sin embargo, dependerá de factores externos: precios del petróleo, demanda internacional y políticas comerciales. Hidalgo resume: Ecuador está demasiado expuesto a variables que escapan a su control, con margen reducido para impulsar el crecimiento mediante política económica interna.