Sistema del Metro bajo críticas, tras las fallas técnicas y nuevos informes
Un informe de la empresa CAF advierte sobre un nuevo problema que amenaza a los trenes. Ediles señalan errores por no tener contrato de mantenimiento

El metro de Quito opera desde diciembre de 2023, con cuestionamientos por fallas persistentes.
Nueve días después de la interrupción que dejó sin servicio el Metro de Quito por siete horas, el sistema vuelve al centro del debate público. Lo que en un inicio fue presentado como un hecho aislado, hoy se conecta con una cadena de advertencias técnicas, cuestionamientos políticos y denuncias sobre la falta de mantenimiento integral.
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La situación se agrava tras la adjudicación, el pasado 16 de abril, del contrato de mantenimiento al Consorcio Ferroviario Metro de Quito, apenas cuatro días antes de la falla.
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Alerta por el sistema de ventilación
Un informe técnico emitido por la empresa fabricante de los trenes, CAF, encendió las alarmas sobre el sistema de ventilación. El documento recomienda, con carácter de urgente, una limpieza integral de los túneles debido a la acumulación de contaminación.
Según el análisis, la alta concentración de polvo y partículas en el ambiente subterráneo está provocando una saturación prematura de los filtros de aire, diseñados para operar en condiciones menos exigentes.
En condiciones normales, estos filtros deben reemplazarse cada 90 días. Sin embargo, las revisiones evidencian obstrucciones recurrentes antes de ese plazo. Este fenómeno reduce la circulación de aire dentro de los trenes, obliga a los ventiladores a operar con mayor esfuerzo y genera sobrecargas que pueden activar sistemas de protección eléctrica, afectando la continuidad del servicio.
Menos trenes en operación
Para veedores y concejales, el problema no es aislado. Guido Páez, quien participó en los procesos de vigilancia ciudadana del sistema, sostiene que la raíz de las fallas es estructural. A su criterio, la ausencia prolongada de un contrato de mantenimiento desde el inicio de operaciones generó un desgaste acelerado.

Usuarios que llegaron a la estación El Ejido se encontraron con las puertas cerradas el 20 de abril.
“Ningún sistema en el mundo funciona sin mantenimiento desde el primer día. Con menos trenes operativos, los que quedan recorren más kilómetros y adelantan su desgaste”, explicó.
Esta situación coincide con reportes que indican que solo 11 de los 18 trenes estaban en funcionamiento en días recientes. La reducción de la flota operativa no solo incrementa la carga sobre las unidades activas, sino que también altera la frecuencia del servicio y aumenta los tiempos de espera para los usuarios.
Sin auditoría internacional
Desde el Concejo Metropolitano, las críticas apuntan a la gestión institucional. El concejal Wilson Merino considera que las fallas responden a una falta de planificación y control. “Esto no es casualidad. Es el resultado de la ineficiencia y de no contar con soporte técnico ni vigencia tecnológica durante meses”, afirmó. Además, cuestionó la ausencia de una auditoría internacional prometida años atrás y denunció posibles irregularidades en la contratación, incluyendo sobreprecios.
Hemos advertido fallas técnicas graves que afectan la seguridad y operación del metro de Quito actualmente
Otro punto crítico es el sistema de comunicaciones Tetra, considerado la columna vertebral de la operación. Este sistema coordina señalización, velocidades y rutas. Según testimonios recogidos, los equipos fueron donados y no han contado con mantenimiento especializado, pese a advertencias previas de riesgos para la seguridad de los pasajeros.
Darío Paladines, veedor ciudadano, advierte que la falta de articulación entre los subsistemas ha desnaturalizado el funcionamiento del metro. “Los trenes se detienen, hay esperas prolongadas y fallas en el sistema de recaudo. Todo esto afecta la experiencia del usuario y pone en duda la seguridad”, analizó. También criticó la falta de transparencia y la ausencia de respuestas a solicitudes de información técnica.
En la misma línea, el concejal Andrés Campaña cuestionó la calidad de los informes emitidos por la empresa operadora. Según indicó, estos documentos son generales y no detallan el estado real de los procesos. “La realidad ha desmentido a las autoridades. No existe mantenimiento preventivo ni correctivo efectivo, y las consecuencias están a la vista”, declaró.
Gerente admite desgaste en rieles y ruedas
Desde la administración del sistema, el gerente Juan Carlos Parra reconoció, en la sesión del Concejo del 21 de abril, el desgaste en rieles y ruedas como uno de los principales problemas operativos.
Detalló que se ejecutan trabajos de reperfilado para mitigar el deterioro, y señaló un punto crítico en el sector de Quitumbe, donde una curva cerrada obliga a reducir la velocidad de los trenes y acelera el desgaste de los componentes. Esta situación ha derivado en el retiro temporal de varias unidades para revisión técnica, lo que impacta directamente en la disponibilidad de la flota.
Esto no es casualidad, es el resultado de una gestión ineficiente, sin planificación técnica adecuada
En paralelo, los usuarios continúan reportando demoras, variaciones en la frecuencia y extensas filas en estaciones de alta demanda. Para Paladines, la suma de fallas técnicas, decisiones administrativas y la falta de mantenimiento oportuno configura un escenario complejo que, lejos de estabilizarse, evidencia signos de agravamiento.
Este medio solicitó una versión oficial a la Empresa Metro de Quito. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición no se obtuvo respuesta.