Paralización del Metro Quito: Cabildo Cívico pide auditoría independiente en sistemas críticos
Siete horas sin Metro en Quito revelan fallas en la redundancia y el mantenimiento, señala la organización de la sociedad civil

Una falla en el sistema de telecomunicaciones afectó toda la operación del Metro de Quito el 20 de abril.
La paralización total del Metro de Quito el 20 de abril de 2026, que dejó a la ciudad sin su principal eje de movilidad durante siete horas, generó cuestionamientos sobre la seguridad y confiabilidad del sistema.
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La Mesa de Movilidad del Cabildo Cívico de Quito, a través de un comunicado este 27 de abril de 2026, solicitó de manera urgente la realización de una auditoría técnica independiente a los sistemas críticos del Metro.
Según el pronunciamiento, el incidente no es un hecho aislado, sino la evidencia de “vulnerabilidades estructurales” que requieren atención inmediata.
El documento señala que un análisis técnico apunta a que la interrupción se originó por la avería de un switch de red en la estación Quitumbe, lo que provocó una saturación del tráfico de datos y dejó sin control al sistema. La falta de rutas alternas, mencionaron, evidencia una falla grave en la redundancia operativa.
La Mesa recordó que el Municipio tiene la responsabilidad indelegable de supervisar y fiscalizar a las empresas encargadas de operar servicios públicos estratégicos. En este sentido, subrayó que la millonaria inversión pública en el Metro (más de $ 2.000 millones), una de las más importantes en la historia de la ciudad, debe resguardarse mediante una gestión técnica rigurosa y transparente.
Un sistema sin mantenimiento especializado
Otro de los puntos mencionados es la falta de mantenimiento especializado. De acuerdo con el escrito, el sistema operó sin un contrato específico para el mantenimiento de componentes críticos desde finales de 2023, lo que habría debilitado la capacidad de respuesta ante fallas complejas.

Las 15 estaciones del Metro de Quito permanecieron cerradas cerca de siete horas el 20 de abril de 2026.
Ante este escenario, la Mesa de Movilidad exige que la auditoría técnica cuente con la participación de universidades e institutos especializados, con el fin de garantizar independencia, transparencia y solvencia técnica. Asimismo, solicitó una fiscalización estricta al contrato de mantenimiento adjudicado en abril de 2026, con énfasis en un enfoque preventivo.
Devolver la confianza en el Metro
Entre las recomendaciones, también se plantea que la dirección del sistema esté en manos de profesionales con formación en ingeniería aplicada al transporte, alineados con estándares internacionales, así como la implementación urgente de un Sistema de Gestión de Calidad basado en normas ISO para identificar causas raíz y asegurar la mejora continua.
“El Metro de Quito no es solo infraestructura, es un servicio esencial que debe operar bajo los más altos estándares de seguridad”, señala el documento. La ciudadanía, agregan, demanda no solo explicaciones, sino acciones concretas que devuelvan la confianza en el sistema.
La Mesa de Movilidad anunció que mantendrá una vigilancia activa sobre la gestión del Metro, insistiendo en que la transparencia, el control institucional y la capacidad técnica serán claves para garantizar un servicio seguro, eficiente y confiable para todos los usuarios.