Quito

Quito cuidado animales
Los servicios para las mascotas se diversifican en la capital.Foto: Karina Defas

Fauna urbana en Quito: entre el cuidado responsable y el abandono

Mientras algunos animales acceden a cuidados, seguros y hasta funerales, otras especies de la fauna urbana enfrentan abandono

En Quito, la relación entre las personas y sus mascotas ha cambiado de forma acelerada. Hoy no resulta extraño encontrar perros con seguro médico, rutinas de spa, juguetes especializados, ropa de temporada o servicios de paseo y entrenamiento personalizados. 

Te invitamos a leer: “Ya caen mal”: Pabel Muñoz cuestiona a la Asamblea por fiscalización de trolebuses

Tampoco sorprende que, llegado el final de su vida, algunas familias opten por cremaciones, urnas conmemorativas o ceremonias de despedida similares a las humanas. La ciudad avanza hacia una identidad cada vez más ‘petfriendly’ o amigable con las mascotas. Sin embargo, ese progreso convive con una realidad mucho más cruda: el maltrato animal, el abandono y cientos de perros que aún viven en las calles.

Conductores Quito

Manejo bajo efectos del alcohol no cede en Quito: 21 conductores aprehendidos

Leer más

La capital muestra así dos caras de una misma relación. Por un lado, una oferta creciente de servicios premium para mascotas, concentrada sobre todo en determinados sectores urbanos y perfiles socioeconómicos. Por otro, una problemática estructural que ni el Municipio ni la sociedad logran resolver del todo y que se expresa en rescates constantes, denuncias de crueldad animal y una capacidad institucional limitada frente a la magnitud del problema.

Mayor inversión en las mascotas

Veterinarios coinciden en que las mascotas han dejado de ocupar un lugar secundario en los hogares. Hoy son parte activa de la vida familiar y eso se refleja en una mayor inversión en salud, alimentación, recreación y bienestar. Clínicas especializadas, tratamientos preventivos, guarderías, etc. forman parte de un mercado en expansión. 

“El cambio es muy claro. Hace 30 años no se hablaba casi de vacunas ni existían los métodos de diagnóstico actuales. El perro cumplía un rol funcional. Hoy es parte de la casa y de la familia”, dice Aníbal Rodríguez, veterinario del barrio La Floresta con 36 años de práctica. Según señala, a partir del  2000 las familias asumieron una mayor responsabilidad sobre la salud de sus animales, entendiendo que la prevención y el tratamiento son claves para su bienestar.

Ese cuidado también se ha extendido al plano estético. “Ya no se busca solo curar enfermedades, sino que el animal luzca bien: el pelaje, los dientes, los controles. Todo eso implica costos y una planificación”, añade.

Auge de seguros médicos y funerarias

Uno de los indicadores más claros de este salto de estatus es la aparición de los seguros médicos para mascotas. En Ecuador, este tipo de productos comenzó a consolidarse en 2024, con planes que van desde los $15 hasta los $55 mensuales, según la edad del animal y el nivel de cobertura.

Las pólizas incluyen consultas veterinarias, exámenes, cirugías por enfermedad o accidente y, en algunos casos, responsabilidad civil, servicios de guardería, peluquería, esterilización y hasta asistencia exequial. El servicio se enfoca en familias que conciben a sus mascotas como miembros del hogar.

Ese mismo enfoque se refleja al momento de la muerte. En la urbe, las funerarias y cementerios para mascotas son un fenómeno reciente, pero en rápido aumento. “Esto empezó hace unos cinco años. Desde que llegué a Pet Memorial, hace dos años y medio, el crecimiento ha sido de alrededor del 50%”, señala Melzzy Milano, directora comercial de la funeraria.

Seguros mascotas
Las funerarias para mascotas han ganado terreno en Quito.Foto: Karina Defas / EXPRESO

Hoy realizan un promedio mínimo de siete servicios diarios. La pandemia marcó un punto de quiebre: el confinamiento en casa fortaleció el vínculo entre personas y mascotas y transformó la forma de vivir el duelo. La velación, en salas privadas y con homenajes personalizados, se ha convertido en uno de los servicios más solicitados. Un paquete completo puede bordear los $350, dependiendo del peso del animal y del tipo de ceremonia.

Contrario a lo que se cree, no se trata solo de un servicio para sectores de ingresos altos. “Tenemos muchos clientes de sectores medios, incluso del sur de la ciudad. Tal vez no tienen muchos recursos, pero el cariño por su mascota es enorme”, explica Milano.

El maltrato y abandono, un problema que persiste

Mientras una parte de la fauna urbana de la ciudad accede a este nivel de cuidado, otra sigue enfrentando el abandono y el maltrato animal. Según datos de la Unidad de Bienestar Animal (UBA) del Municipio, durante 2025 se atendieron a 1.500 animales como parte de los operativos en territorio y denuncias que incluyeron rescates y procesos de inspección.

De este total, 621 perros y gatos fueron integrados a procesos de adopción responsable. Los demás casos correspondieron a actuaciones de inspección por tenencia responsable, en las que los animales regresaron con sus tutores, bajo seguimiento y recomendaciones técnicas, según informó José Paredes, coordinador técnico de la UBA.

Impuesto predial Quito

Impuestos en Quito: malestar por cobro erróneo en la Contribución de Mejoras

Leer más

La entidad municipal atiende esos casos en tres centros de acogida: uno en Calderón, con capacidad para entre 55 y 60 animales; otro en el sur, destinado solo a cachorros, con espacio para unos 25; y un tercero en el valle de Los Chillos, enfocado en esterilización y reinserción de animales comunitarios a sus entornos.

Los procesos de adopción pueden tomar entre uno y cinco meses, dependiendo del estado clínico y conductual de cada animal. No obstante, indica la entidad, se debe asumir que, a pesar de los esfuerzos, aún existen animales en condición de calle, en una proporción de 1 por cada 17,5 habitantes.

Desde la UBA se reconoce que el desafío no es solo operativo, sino también cultural. Además, se requieren políticas públicas sólidas, educación ciudadana y una protección efectiva para todos los animales.

La adopción es otro tema que ha ganado terreno en la ciudad, sin embargo, todavía persisten prácticas como la compra de animales como símbolo de estatus, el maltrato y el abandono cuando las familias no pueden asumir los costos del cuidado de las mascotas. Estos casos se denuncian a diario y pueden generar sanciones para las personas tutoras o agresoras.

¿Quieres acceder a todo el contenido de calidad sin límites? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!