
Así se blinda La Primavera, una zona de Cumbayá golpeada por la inseguridad
Una ola creciente de robos, e incluso un secuestro, llevó a los moradores a colocar vallas en cuatro calles
Un secuestro ocurrido a inicios de diciembre de 2025 marcó un punto de quiebre para los habitantes del sector La Primavera, en Cumbayá. Desde hace al menos dos semanas, cuatro calles de esta zona residencial fueron cercadas con mallas metálicas, una decisión tomada por los propios vecinos como respuesta a la creciente inseguridad que, aseguran, se ha intensificado en los últimos meses.
Te invitamos a leer: Alcohol al volante: seis conductores detenidos en operativos nocturnos en Quito
Arturo Villareal, morador del sector desde hace más de 12 años, relata que en La Primavera viven alrededor de 200 familias y que los hechos delictivos ya no son aislados. “Hubo un secuestro. Se llevaron el auto y al conductor. Luego encontraron el vehículo quemado en Manabí. La Policía nos dijo que el caso estaría relacionado con el grupo criminal Los Lobos”, relata.
Recuerda que ese día se escucharon disparos; fue una escena aterradora que quedó grabada en la memoria del barrio. Todo ocurrió cerca de las 18:00.
Según Villareal, los asaltos a viviendas son frecuentes. Hace apenas dos meses, cinco personas armadas ingresaron a una casa, golpearon al propietario y lo amenazaron. Él mismo fue víctima de un robo. “Todos los vecinos hemos pasado por algo similar. Tenemos videos y denuncias que respaldan lo que decimos”, afirma.
El cierre de las calles, dicen los moradores, no afecta al parque del sector ni a las avenidas principales. Tampoco se interrumpió el paso del transporte público y por la calle Giovanni Boccaccio continúa circulando una línea de bus. El objetivo, recalcan, es frenar el acceso directo hacia la Ruta Viva, considerada una vía de escape rápida para los delincuentes.
Limitada respuesta policial
La colocación de las vallas, comentan los vecinos, surgió ante la falta de prevención desde el Municipio y la limitada capacidad de respuesta policial. Villareal asegura que ha asistido a al menos ocho reuniones con la Policía, donde les informaron que solo ocho uniformados cubren todo el circuito de Tumbaco.
“Sabemos que el patrullero no funciona. Incluso estábamos recolectando dinero para comprar la bomba de gasolina. Es una situación compleja. El Gobierno debería garantizar la seguridad, pero entre nosotros hemos tratado de hacer algo”, señala.

También dialogaron con autoridades del Municipio, consultando sobre casos similares en Real Alto, donde tres parques permanecen cerrados y se levantó un muro a lo largo de ocho vías. Más abajo, dice Villareal, hay dos parques grandes con tres garitas y ocho paredes. Se pregunta cómo lograron hacer esas instalaciones de manera formal o si, por el contrario, son irregulares.
El malestar también se extiende a otros residentes y comerciantes del sector. Fernando Guerrero, quien tiene desde hace 12 años un taller mecánico, dice que los robos son un tema constante. Por seguridad, cierra su negocio máximo a las 18:00. Aunque reconoce el temor generalizado, duda de la efectividad del cerramiento. “No sé cuánto ayude si hay otras vías de ingreso”, comenta.
Para Freddy Tutilio, quien alquila un local desde hace ocho meses donde funciona un restaurante, la medida fue sorpresiva. Menciona que sí ha escuchado de robos y ahora se ven muchas motos y carros sin placas merodeando. Sin embargo, asegura que el vallado afecta a su negocio porque los clientes ya no pueden ingresar por uno de los accesos. “Es un tema complejo: por un lado está la inseguridad, pero por otro es espacio público”, reflexiona.
Otro vecino que prefirió mantener su nombre en reserva indicó que no sabe quién colocó específicamente las vallas en La Primavera, pero recordó que desde la pandemia se instalaron portones en algunas calles sin salida para limitar el ingreso únicamente a residentes. En su conjunto, donde viven 22 familias, colocaron puertas en calles con forma de “cuchara” y dividieron un costo aproximado de $ 1.000.

En sectores cercanos, como La Primavera 2, no se han implementado cierres, pero la idea no es descartada. Jani Peña, quien vive allí hace casi un año, considera que podría ser una opción frente a la inseguridad. “En la calle Las Begonias hubo tres robos en un año a una misma vecina. La Ruta Viva facilita la huida de los delincuentes porque la mayoría de calles desemboca ahí”, afirma.
Añade que muchos edificios ya cuentan con cámaras, cercas eléctricas y guardias privados. Considera que si bien dejar un solo acceso sería incómodo, quizá sea necesario.
Inspección e inicio de un proceso de sanción
Ante las alertas ciudadanas, la Agencia Metropolitana de Control (AMC) acudió al sector. Según el informe oficial, el 30 de diciembre una patrulla de inspección constató la instalación irregular de mallas en la vía pública, lo que constituye una ocupación indebida del espacio público.
Por ello, se inició un procedimiento administrativo sancionador contra los responsables. La entidad recordó que la normativa prohíbe cualquier tipo de cerramiento no autorizado, incluso si se argumentan razones de seguridad, y coordinó con la Administración Zonal de Tumbaco la restitución del espacio público.
Desde el Concejo, el edil Wilson Merino cuestionó el fondo del problema. “Que la gente decida vallar una calle evidencia la ausencia de autoridad. Hay que preguntarse qué están haciendo las entidades municipales de seguridad en los barrios”, señaló.
Criticó la baja ejecución presupuestaria en seguridad, que en 2025 no llegó al 60%, y cuestionó el destino de los cerca de $ 95 millones asignados a esta área. “Se entiende a los vecinos. Si todos los días hay robos, toman medidas extremas”, dijo, aunque aclaró que el vallado no fue autorizado y está bajo fiscalización.
Merino insistió en la necesidad de un trabajo articulado entre el Gobierno central, la Policía y el Municipio. Asimismo, recordó que impulsa un proyecto de ley en la Asamblea de seguridad ciudadana y convivencia social pacífica que fortalezca el rol de los gobiernos locales, se recupere una policía municipal bien equipada y se garantice que los recursos de la tasa de seguridad se inviertan directamente en los barrios.
Por su parte, la secretaria de Seguridad, Carolina Andrade, indicó que la capital ha sostenido su respuesta frente a la inseguridad con inversión municipal constante, coordinación con las instituciones del Estado y operativos permanentes en los puntos más sensibles de la ciudad.
¿Quieres acceder a todo el contenido de calidad sin límites? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!