
Pablo Holman con nueva etapa fuera de Kudai: “Voy con la bandera de un artista nuevo"
El líder de la banda Kudai conversó con EXPRESIONES de su nuevo Ep Fragmentos
Tras más de dos décadas como una de las voces reconocibles del pop rock latino, Pablo Holman (37 años) atraviesa un momento de transición. Su nombre sigue ligado a Kudai, pero hoy su presente también se construye desde un proyecto solista que busca ampliar sus márgenes creativos. Fragmentos, su nuevo EP, funciona como una carta de presentación de esa búsqueda: una propuesta que se aleja de una sola etiqueta y se abre a distintos sonidos y narrativas personales.
Este nuevo material no rompe con su historia, la amplía. Holman mantiene elementos de su identidad musical, mientras explora territorios más cercanos al pop alternativo, el R&B y otras influencias contemporáneas. El resultado es un trabajo que pone el foco en la experimentación y en la necesidad de construir un lenguaje propio fuera de la lógica de banda que marcó gran parte de su carrera.
En paralelo, su paso reciente por Ecuador junto a Kudai, con presentaciones en Quito y Guayaquil y un cruce en escenario con Kiruba, reafirma el vínculo con una audiencia que ha seguido su trayectoria desde los años 2000. Ese contexto también evidencia el momento actual del grupo: una etapa de reconfiguración, con nueva música en camino y la intención de proyectarse más allá del circuito nostálgico.
En esta entrevista con EXPRESIONES, Holman aborda ambas dimensiones. Habla de su proceso creativo en solitario, de las historias personales que atraviesan sus canciones y de los planes para Kudai. Entre la introspección y la proyección internacional, el artista perfila un presente en el que conviven pasado, presente y nuevas posibilidades.
Desde lo vulnerable
Más allá de Kudai, Fragmentos muestra otra versión suya. ¿Cómo se siente con este lanzamiento?
La música siempre es diferente porque uno va probando con muchos ritmos. En este caso, sabes que para mí siempre ha sido importante innovar. No estoy haciendo algo que nunca haya existido, pero sí era importante expresarlo de esta manera. El EP tiene trap, hip hop, un poco de balada, algo de R&B más anglo. Está bueno, tiene varias cosas y la verdad lo he disfrutado mucho. Ahora lo que sigue es planear el show, empezar a presentarme y darle movimiento.
Quienes han seguido su carrera pensaban en un Pablo más ligado al rock. Este giro sorprende.
Justo esa es la idea. Esa faceta rockera me encanta y siempre va a estar, pero también estoy en una etapa de mi vida en la que quiero hacer algo que me permita, a largo plazo, tener otra escena. Incursionar en otros escenarios, otros públicos. Ha funcionado bien hasta ahora. El EP lleva poco tiempo afuera, pero era necesario tener el material disponible para que promotores y gente digan: “Queremos traer a Pablo en este otro formato”. Yo no tengo problema con eso, porque no voy con la bandera de Pablo Holman, voy con la bandera de un artista nuevo.
Este proyecto está planteado en partes. ¿Cuándo saldrá el siguiente EP?
Yo esperaría que a mediados o finales de este mismo año. Hoy parte de la fórmula de ser un artista emergente, aunque yo tenga trayectoria, es sacar música constantemente. El primer EP era necesario como estrategia para tener repertorio y poder trabajar shows. Ahora ya puedo usar estas canciones en redes, en presentaciones, en todo. Más adelante vendrán lanzamientos cada uno o dos meses.
Hay una canción que llama la atención: Veneno. Es más cruda, más expuesta.
Sí, totalmente. Es como cuando te han estado atacando tanto tiempo por distintos lados, que ese veneno se vuelve tu defensa. Cada vez que alguien te pica, tú también dejas una secuela. Yo lo que hago es contar esa historia. La canción habla de eso: de cómo, después de sentirte vulnerado, usas ese mismo veneno como arma.
El EP suena a una especie de autorreflexión. ¿Viene de un proceso personal fuerte?
Sí, aunque no desde terapia como tal. Nunca he ido a terapia, pero sí he sido muy claro con mis sentimientos. Este disco nace de conversaciones conmigo mismo y con gente cercana, como Diego Ramírez, que es un amigo muy importante para mí. Por eso se llama Fragmentos: son como vidrios rotos que al juntarlos forman un espejo. Es sentarte a hablar, decir “me pasó esto”, “viví esto”. Incluso canciones que parecen de amor o ruptura, en realidad hablan de superación personal.
También hay un lado muy íntimo en su rol como padre. ¿Cómo reaccionó su hija al escuchar estas canciones?
Ha sido muy bonito porque ella estuvo en todo el proceso. Escuchó los demos desde el inicio. Cuando salió la canción, la vi emocionarse, con lágrimas incluso. Es una niña muy sensible. Y mucha gente también se ha identificado, sobre todo quienes tienen hijos. Hay canciones que nacen de momentos en los que ella me preguntaba por qué no vivíamos juntos, cosas que un niño no entiende. Hoy eso está sanado, pero queda la canción, y es bonito poder dedicársela.
¿Le gustaría que ella también se involucre en la música?
Sí, sin duda. Es una generación muy atrevida. Ella canta, toca piano, guitarra. Incluso me gustaría hacer una segunda versión de una canción donde ella me cante a mí. Ya ha cantado con Kudai en vivo. Si la meto al estudio, lo haría sin problema. Puede salir algo muy bonito.
Kudai tiene listo nuevo disco
¿Qué viene ahora para Kudai? Ya han lanzado música nueva.
Sí, hay muchos demos, alrededor de 20. La idea es sacar un disco este año. También estamos trabajando en reorganizar los shows, porque no ha sido fácil cuadrar todo como banda.
¿Buscan dejar atrás la etiqueta de banda nostálgica?
Sí, totalmente. Me gustaría que la nueva música se escuche sin el contexto de lo que fue Kudai antes. Que alguien en Japón, Europa o Australia la escuche y diga “esto me gusta”, sin saber nuestra historia. Queremos que sea más internacional, que se sostenga por sí sola. Que podamos hacer temas nuevos y conectar con el público actual más allá de la nostalgia.
¿Cuál es la misión con este nuevo material?
Que la música nueva tenga vida propia. No solo hacer canciones para los fans de siempre, sino abrirnos a otros públicos. Que podamos incluso presentarnos en festivales con este nuevo sonido.

El cruce con Kiruba
Hace poco estuvo en Ecuador y compartió escenario con Kiruba. ¿Cómo se dio ese encuentro?
Fue una propuesta de Gabriela. Cuando me dijo que quería hacer algo con Kiruba en Ecuador, le dije que sí de inmediato. Es bonito, porque para ella Kiruba fue una banda muy importante. A veces uno pierde noción de lo que significan ciertos artistas en cada país. Para mí también es un honor compartir escenario con algo que marcó su historia.
¿Qué conocía usted de Kiruba antes de esto?
Había escuchado su música a través de Gaby y lo que compartía en redes. Ella me contó muchas historias de lo que significó Kiruba en Ecuador, de cómo marcó a la gente. Eso me ayudó a entender el contexto.
¿Cómo fue convencer al resto de Kudai para este formato?
La verdad, no hubo mucho que convencer. Estamos en una etapa donde todo es más flexible. Kudai ya somos cinco, eso está claro. Y también entendemos los tiempos de cada uno. La única pregunta era si Gaby iba a poder con la exigencia física de hacer ambos shows. Pero ella es una artista de primer nivel. Si dice “vamos”, vamos.
¿Quieres acceder a todo el contenido de calidad sin límites? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!