
Pablo Alborán llega a Guayaquil: Conoce la promesa que hizo
Tras recorrer Quito, llega el turno de Guayaquil para cantar y reconectar con su público ecuatoriano
Pablo Alborán ya está en Guayaquil para el concierto que ofrecerá este 21 de marzo en el Coliseo Voltaire Paladines Polo, como parte de su gira internacional KM0 Tour, un recorrido que se extenderá por varios países de América Latina y Europa. El cantante español llegó a la ciudad la mañana del 20 de marzo y, desde el hotel en el que se hospeda, conversó con EXPRESIONES sobre su paso por Ecuador. Desde el 15 de marzo ha estado en Quito, donde aprovechó su agenda para recorrer la ciudad, visitar la Mitad del Mundo y volver al Centro Histórico. Antes de su presentación en la Costa, el artista habla de su forma de vivir las giras y de lo que espera del encuentro con el público guayaquileño.

¿Por qué decidió vivir Ecuador de esta manera durante su gira? Es algo inusual en los artistas
Bueno, primero porque Ecuador tiene mucha riqueza cultural y visual. Estéticamente es increíble. Creo que quien venga a Ecuador y no pueda disfrutarla es una persona muy desagradecida (risas). Lo que pasa es que cuando estamos de gira, a menos que tengamos un espacio entre concierto y viaje, lo único que conocemos son los hoteles. Pero si tengo un día libre intento visitar, probar, perderme, incluso revisitar. Yo ya había estado en Ecuador, en Quito, por ejemplo, hace 11 años. Estuve en la Mitad del Mundo, en el casco antiguo, entré a la basílica. Y esta vez no iba a volver a perderme, digamos, pero lo hice porque creo que estoy en un momento personal en el que los lugares hay que revisitarlos, porque también te revisitas a ti.
¿Cómo conecta Quito con su proceso musical actual?
Bueno, lo que siento es mucha gratitud. Es la verdad. Siento un agradecimiento enorme de poder volver y de disfrutarlo tanto, porque estoy con un equipo estupendo, son amigos con los que estoy trabajando, y eso es muy difícil de conseguir. Este año es muy bonito todo ese proceso y estoy en un momento en el que quiero disfrutar todo lo que venga.
¿Existe una forma de aprender a vivir una gira como usted lo hace?
Bueno, yo he aprendido de muchos artistas. También recuerdo un consejo que me dio mi padre: la mejor manera de conocer una ciudad es perderse en ella. Es muy bonito. Yo no soy nadie para escribir ningún manual, pero creo que a quien le guste el arte, la gastronomía, la pintura y la música, y además se dedica a esto, encuentra una fuente de inspiración.
¿Qué ha probado durante su estadía en Ecuador?
El ceviche de pangora mí me ha vuelto loco. Lo probé hoy. De hecho, me recuerda mucho a un plato portugués que probé en Lisboa este verano, con bacalao. Está buenísimo. Pero bueno, el cuy, el encebollado, el ceviche… no sé, todo me gusta.
Pasa algo curioso con Saturno. La frase de esta canción tiene un concepto específico en TikTok, habla de la idealización de un amor. ¿Cómo vive el fenómeno de sus canciones en plataformas digitales?
Yo creo que más allá del fenómeno de TikTok con la música, está lo que provoca la canción. Si la canción logra que en TikTok se entrelacen las historias de la gente, ya va más allá de la plataforma. Eso es lo bueno de la música. Que de pronto veas a una mujer, a una niña o a un señor, con edades y realidades distintas, que encuentran historias en común a través de una canción. Esa es la magia de la música.
Pablo Alborán
¿Qué significa para usted el alcance intergeneracional de sus canciones?
Eso sí me llama la atención. Pero creo que es por sus padres, su hermana o su hermano, no lo sé. O también puede ser que hay amores intensos a cualquier edad.
¿Qué puede adelantar sobre su trabajo en Respira, la serie de Netflix?
Estamos empezando a rodar la tercera temporada. En mayo arrancamos. No sé si lo puedo decir, pero ya lo he dicho (risas). Que me disculpe Netflix. Vamos a empezar en unos meses y será muy intensa la nueva historia. He descubierto un nuevo canal de emoción. Hay un montón de vocabulario médico que aprendí y olvidé y que ahora tengo que aprender mucho más.
¿Le da miedo la sangre?
No, nada. Pero te digo que en el rodaje, el primer día que fui a grabar, además de equivocarme en mil cosas, hubo personas que eran actores figurantes, que hacían de enfermeros en el fondo, y se pusieron a vomitar. Yo alucinaba, porque pensaba: ‘qué duro debe ser’. Menos mal que a mí no me pasa, no soy aprensivo con la sangre. Luego tenía una compañera, Blanca Rodríguez, que era muy aprensiva. Había una escena con un amputado y me acuerdo que me decía que tenía que hacer todo tipo de técnicas para no marearse. Yo le decía: ‘eres una buena actriz, si no, no podrías estar aquí’.”
Ha trabajado con Luan Santana de Brasil en su nuevo disco. ¿Hay ganas de expandirse en ese mercado?
Ahora voy, ahora falta. Es la primera vez en 15 años que vamos a Brasil. Vamos a Sao Paulo y ya tenemos dos fechas agotadas, así que es un sueño. Yo le dije al equipo ¡no sé por qué no habíamos ido antes!
¿Cómo será el concierto en Guayaquil?
Bueno, la sorpresa siempre está en manos del público, porque hay una parte en la que subo gente al escenario y ahí pasan muchas cosas. Lo que sí es que voy a dejarme el alma en el escenario, porque la última vez que estuve aquí estuve muy enfermo. Aun así di el concierto, pero me quedé con la sensación de no haberme podido entregar al 100%. Esta vez será el momento.
¿Quieres acceder a todo el contenido de calidad sin límites? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!