
Natasha Lyonne y su recaída: la actriz habla sin filtros sobre la recuperación
La actriz nominada a los Globos de Oro por Poker Face habla abiertamente sobre su recaída y su proceso de recuperación
Natasha Lyonne volvió a ocupar titulares esta semana, no por un nuevo estreno ni por una alfombra roja, sino por una confesión personal que decidió compartir públicamente. La actriz estadounidense, nominada a los Globos de Oro por su trabajo en Poker Face, reveló a través de su cuenta de X que ha atravesado una recaída en su proceso de recuperación de las adicciones, una lucha que, como ella misma recordó, no tiene un punto final definitivo.
Una voz reconocible dentro y fuera de la pantalla
Dueña de una presencia inconfundible, marcada por su voz áspera y su melena rojiza, Natasha Lyonne es una figura profundamente ligada al imaginario neoyorquino.
Comenzó su carrera siendo adolescente, cuando trabajó con Woody Allen en Todos dicen I Love You, y con los años se consolidó como una actriz versátil, capaz de moverse entre el cine independiente y las grandes producciones televisivas.
Del éxito profesional a la confesión pública
El anuncio de su recaída llegó pocos días después de asistir a los Globos de Oro, el 11 de enero, donde apareció sonriente y elegante, nominada como mejor actriz principal por la serie Poker Face.
Sin embargo, el 24 de enero decidió compartir un mensaje directo y sin filtros: “Hice pública mi recaída y habrá más”, escribió en un primer mensaje que generó una inmediata reacción entre sus seguidores.
La recuperación como un proceso permanente
En un segundo mensaje, Lyonne profundizó en su reflexión: “La recuperación es un proceso que dura toda la vida”. No es la primera vez que la actriz aborda este tema con franqueza.
Desde principios de los años 2000, ha hablado abiertamente de su adicción a la heroína y a otras sustancias, una etapa que la llevó en 2006 a ingresar en un centro de rehabilitación, en medio de una carrera que parecía ir en ascenso.
Un mensaje de esperanza desde la vulnerabilidad
Lejos de centrarse únicamente en su experiencia personal, la actriz utilizó sus palabras para tender una mano a quienes atraviesan situaciones similares. “Si hay alguien ahí fuera luchando, que recuerde que no está solo”, escribió.
Y agradeció también el apoyo que recibe en los momentos difíciles. En ese mismo mensaje, mencionó su motivación para seguir adelante, ligada a su próximo proyecto creativo, Little Bambo, que planea escribir y dirigir.
Hablar para sanar
La publicación continuó con un tono casi confesional, en la que Lyonne apeló a la honestidad emocional como herramienta de supervivencia. “No abandonen antes del milagro”, escribió.
La frase se repitió entre quienes comentaron su mensaje, pues sintetiza su manera de entender la recuperación: como un camino lleno de tropiezos, pero también de segundas oportunidades.
Una historia que ha contado antes
En entrevistas pasadas, la actriz ha relatado algunos de los episodios más críticos de su adicción, incluido el momento en que estuvo al borde de la muerte.
En 2012, tras someterse a una cirugía a corazón abierto por una infección grave, recordó en Entertainment Weekly lo aterrador que fue tocar fondo. Más adelante, en The Guardian, reafirmó su decisión de no esconder esa parte de su historia, convencida de que detrás de la adicción hay emociones universales que no desaparecen con facilidad.
Hoy, con una carrera sólida y reconocimiento crítico, Natasha Lyonne vuelve a recordarle al público que el éxito profesional no anula las batallas internas, y que hablar de ellas también puede ser un acto de valentía. Tal y como ella lo ha hecho.
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