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Juan Posso
El baterista quiteño Juan ha tocado para artistas y proyectos de diferentes estilos.Juan Posso

Juan Posso: “Yo soy ‘guayaquiteño’, vengo del calor y del frío”

El baterista quiteño nos cuenta sobre sus estudios de doctorado en Miami, sus grabaciones y su paso por la banda Muscaria

Si tuviéramos que definir en palabras la música que compone Juan Posso Cordero, más allá de los géneros, podemos decir que es una propuesta muy emocional con cierto nivel de intelectualidad propio del jazz, que trasciende al momento de conectar con el oyente.

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Composiciones con picos de energía, pero también momentos de calma, en los que el oyente atento distinguirá además la fuerza del rock y el metal, la síncopa de la tradición latina y los compases de amalgama de la música hindú. En concordancia con su idea de que el jazz es un espacio de exploración y encuentro entre culturas.

Posso, quien ha colaborado con agrupaciones y artistas como Muscaria (hardcore), La Malamaña (salsa), Héctor Napolitano o Pamela Cortés, en junio de 2025, Juan Posso formó parte del trío Posso-Mou-Zhang, que realizó un tour por Ningbo, Shangái, Chengdú y Chongqing, en el circuito de la escena jazzera de China.

Actualmente está cursando un doctorado en Interpretación de Jazz, en la Frost School of Music de la Universidad de Miami, donde reside. 

Desde allá, a pocos meses de obtener este nuevo título académico, respondió las inquietudes de EXPRESIONES.

Me da curiosidad saber cómo compone. Por ser baterista, se podría asumir que prioriza el ritmo sobre la melodía.

Yo no le veo a la música separada entre melodía y ritmo, sino más bien pienso que todo se genera a través del ritmo. Y no soy el único. El gran maestro compositor (francés) Olivier Messiaen enfatiza el ritmo en su obra.

Alguna vez un amigo baterista me dijo que su instrumento es ritmo pero también melodía.

En el ritmo hay melodía. Mis composiciones no surgen por la batería, sino a través del piano con el concepto rítmico.

Hagamos un recorrido por sus lanzamientos, empezando por Resiliencia (2019).

Resiliencia fue la consecuencia de una situación personal adversa, una cuestión de salud compleja mía. Estas canciones me sirvieron como herramienta o medio para poder expresar todo aquello.

Leí que tras la muerte de su hijo, el músico y escritor australiano Nick Cave decía que no había palabras para explicar ese dolor, pero que la música de alguna manera lo ayudó a expresarlo.

Este EP tiene tres canciones pequeñas pero fuertes. No tienen letra, pero creo que expresan todo lo que sentí. En el verano tuve una gira en China y tocamos Piedra, tema de Resiliencia, y la respuesta de la gente fue muy linda.

Cuando graba Ciclos (2021) estaba viviendo otro momento ya.

No es el mismo contexto. Allí incluí canciones nuevas que escribí en esa época y un par de temas viejos que tenía guardados por ahí. Lo interesante de la experiencia de Resiliencia antes de Ciclos fue que me llevó a decidir: “Voy a ser compositor y voy a salir como Juan Posso Jazz Trío”, porque las composiciones son mías. También fue una manera de rendirle tributo a papá (QEPD), porque él siempre me decía que use mi nombre para mi proyecto.

¿Y qué nos puede comentar de Despertar (2023)?

Fue un trabajo muy interesante, ahí estoy tocando con uno de mis grandes ídolos, quien terminó siendo un gran colega: el saxofonista (español) Perico Sambeat.

Fue grabado en Guayaquil, ciudad donde vivió también.

Sí, en MZ14, estudio de la Universidad de las Artes (donde Posso ha sido docente). Lo terminamos en tres horas; nadie lo podía creer. Esa grabación también me impulsó a buscar más. Ahí decidí lanzarme y audicionar para la Universidad de Miami. Me falta un semestre para acabar mi doctorado en Jazz Performance.

¿Qué tal la experiencia allá?

Mis profesores tienen una ética profesional y nivel altísimo. Muchos son ganadores de premios Grammy y otros galardones. Es muy fuerte, pero demandante. Y es interesante cómo todo el entrenamiento que recibí en Ecuador me sirvió para venir a EE. UU. y estar a un buen nivel acá en las ligas mayores, como se dice.

Sus años en la escena hardore ecuatoriana

Cuando usted entró a Muscaria, ya la banda era un referente de la escena hardcore y underground en el país. ¿Vivió ese momento como un reto talvez?

Éramos todos amigos, nos reuníamos en la pista de La Carolina. Yo ya hasta había tocado con mi banda, Mandala, abriendo conciertos para ellos. 

En su música aún se nota ese pegada fuerte, aunque ya no esté tocando metal o rock propiamente.

Estuve ocho años en Muscaria. Me ayudó a viajar a conocer otra culturas.

Fue una gran escuela.

Sí, porque me permitió medirme y cuestionarme: “¿Por qué no lanzarme a otros lados, a tocar con más gente, a implementar otros sonidos”. Fue una época súper linda.

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