
Diana Ascencio: crea contenido y emprende más allá de los likes
Desde el modelaje hasta la creación digital y su marca de velas, usa las redes sociales para crear con intención.
Diana Ascencio aparece en las redes sociales con la naturalidad de quien ha aprendido a posar ante la cámara. Tiene 27 años, ojos grises que capturan la atención en pantalla y un rubio luminoso que hoy acompañan una imagen desde la que comparte contenido de vida, estilo y cotidianidad.
Comenzó a los 17 en el modelaje y hoy suma una década de trayectoria, en donde ha posado para campañas de Deprati, Mozioni, Adidas entre otras marcas. Diez años que le enseñaron una relación íntima con la imagen. “El modelaje es una disciplina silenciosa”, dice, una escuela que la educó en estética, en presencia y en cómo transmitir sin decir una sola palabra. Sin embargo, hubo un punto de quiebre: la necesidad de dejar de ser solo el rostro de una marca para empezar a contar su propia historia.
Ese impulso llevó a esta guayaquileña a convertirse en creadora de contenido digital, un espacio donde la narrativa ya no era ajena, sino propia. Diana entendió pronto que no quería comunicar desde lo perfecto, sino desde lo real. “Quería contar mi historia”, afirma, y en ese relato apareció algo que pocas personas conocían: su maternidad. Ser mamá redefinió su manera de exponerse, de crear y de poner límites. “Mi lado de madre me hace mucho más vulnerable”, reconoce, y al mismo tiempo, más honesta frente a una comunidad que valora la autenticidad por encima de lo superficial. “No creo por los likes, sino por lo que a mí me produce compartir, resume.
Esa búsqueda de sentido encontró una nueva forma de expresión en el emprendimiento. Así nació Gale Candle, su marca de velas artesanales de cera de soja, hechas a mano desde su casa, con formas de flores y aromas naturales como lavanda, vainilla y más. “Me encanta que algo creado por mí se entregue como amor”, dice. Cada vela es una extensión de su mundo interior, de su lado más holístico y sensible. Desde ese lugar, cuenta su historia a EXPRESIONES.
“Construyo comunidad desde lo que soy”
Desde su experiencia, ¿qué valor agregado aporta una creadora que viene del mundo del modelaje frente a alguien que empezó directamente en redes?
El modelaje es una disciplina silenciosa. Te educa el ojo, la estética y cómo transmitir una imagen. Todo eso hoy lo aplico al contenido: sé cómo verme, cómo mostrar un producto y cómo comunicar elegancia sin exagerar.
Hoy las marcas buscancan autenticidad. ¿Cómo logra que una colaboración no pierda su esencia?
Hubo un momento en el que entendí que no todo lo que paga vale la pena. Recuerdo una colaboración que no iba conmigo en absoluto y, aunque fue pagada, decidí no volver a hacerlo.cerlo. Sentía que estaba trans-transmitiendo algo vacío. Para mí es fundamental que lo que recomiendo sea real, que yo lo use, que me funcione. La autenticidad se nota, y hoy las marcas también lo buscan.
¿Hubo momentos en los que pensó en tirar la toalla, como creadora de contenido?
Sí, en redes es muy fácil frustrarte: subes un video y puede ir increíble o puede llegar a muy poca gente. Y ahí viene ese pensamiento de “ya no quiero hacer esto”. Pero entendí que la clave es la constancia. No creo por los likes, sino por lo que a mí te produce compartir.
¿Y cuál sería el hilo conductor de todo lo que hace?
Elegancia. Me gusta que el contenido sea pulido, bien producido, pero sin perder lo orgánico. Que quien me vea, piense: “esto me gusta, esto lo puedo usar yo también”. Ese toque chic es el hilo conductor de todo lo que hago.
La exposición en redes sociales también trae críticas, ¿cómo convive hoy con esa parte menos visible del oficio?
Aprendí que no todos celebran tus logros; algunos también se sienten con derecho a criticar hasta lo mínimo, y muchas veces viene de frustraciones ajenas. No es fácil exponerte ante todo esto. Pero no es motivo para rendirse. Es parte del proceso.
¿Qué la hizo ser más cuidadosa al exponerse?
La maternidad. Quise compartir desde un lugar de comunidad, pero entendí que es un tema muy juzgado. Cada mamá cría como puede y como ama. Hoy lo comparto de a poco, con límites claros.
Después de las transiciones entre modelo, creadora de contenido, emprendedora, ¿cómo se definiría hoy?
Como una mujer que convierte su vida real en contenido que conecta. Que inspira desde lo cotidiano, que acompaña, que no pretende ser perfecta. Y que busca construir comunidad desde lo que soy, no desde la apariencia.
Velas inspiradas en las flores
Gale Candle nace, literalmente, desde casa. Cada vela se crea en un entorno doméstico, cercano, donde el proceso también se vuelve enseñanza. “Desde mi casa salen los pedidos”, cuenta, y no lo hace sola: su hijo observa, aprende. “Sin decir nada, estás enseñando con el ejemplo”, dice.

Más que un objeto decorativo, las velas funcionan como un ritual personal. Diana conecta este emprendimiento con su lado más holístico y sensorial. “La luz de una vela, los aromas… todo te lleva a un momento íntimo”, explica. Lavanda para la calma, vainilla para la dulzura, flores que no se marchitan y cera de soja natural como base de un producto coherente con su estilo de vida. “Me encanta que algo creado por mí se entregue como amor. Cada vela tiene una intención”, resume.
No todo es color de rosa al emprender. Hay días de pedidos interminables, jornadas que se extienden hasta la madrugada y ocasiones de silencio absoluto. “Hay momentos de muchísimos pedidos, y yo lo hago todo sola, y otros en los que no vendes nada”, reconoce. Ambos extremos ponen a prueba la paciencia, la constancia y la fe en un proyecto que nace desde lo íntimo para iluminar espacios y también experiencias.
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