
'Sindiós', el manifiesto contra los autoritarismos de Martín Caparrós
En la obra, el escritor argentino se pregunta: ¿para qué sirve creer en lo increíble?’
Pensarse distinto. Parece un objetivo inalcanzable en la era de las opiniones mayoritarias, unánimes. Y esa apariencia lo hace cada vez más necesario —Hay algo que romper en las mayorías, su criterio unánime de que las lecturas del mundo, del trabajo, del arte y de nuestros orígenes es uno sólo, indiscutible.
En esa voluntad irredenta de pensarse distinto me alegra que el cronista Martín Caparrós (Buenos Aires, 1957) haya dicho, hace poco más de un año, que “si pudiera sería anarquista”. En su escritura, que tiene la capacidad de renovarse, ya estaba presente esa potencia para cuestionar la imposición de ideas –y de palabras– como patria, por tocar tan sólo una de las que nos acosan.
En sus crónicas, ficciones y en columnas también había roto con las nociones tradicionales alrededor de figuras como las de Jorge Bergoglio (Papa Francisco) y la llegada del peronismo al Vaticano; o la de la (Santa Madre) Teresa de Calcuta y su tan religiosa complicidad con la muerte y el hambre. Pero ahora –sin profundizar en el papa y sin nombrar a esa santa– sintetizó su postura en el ensayo ‘Sindiós’ (Random House, 2025) al que acompaña el subtítulo ‘¿Para qué sirve creer en lo increíble?’.
“Las iglesias cristianas siempre condenaron cualquier forma de suicidio –afirma el autor en una de sus páginas–, por un principio obvio de autopreservación: si insistían en que la vida que venía después de la muerte era mejor que esta debían evitar que multitudes crédulas y esperanzadas se lanzaran a esa otra vida lo ante posible —y los dejaran clamando en el desierto. Así, la eutanasia contraría las órdenes de un dios que es el único que puede «dar y tomar» la vida de sus súbditos.”
También hace un recordatorio sobre el lugar de privilegio que mantienen el cristianismo y el catolicismo, en América (en cuya «guerra de religiones» “los que avanzan son los evangelistas”) y en Europa. Y a cada capítulo lo cierra con reflexiones en versos, como los de la pareja que va a misa porque no se le ha ocurrido algo mejor. No puede pensarse distinta.
Una serie de hipótesis esperanzadoras
“Los dioses sirven para justificar lo injustificable, pero hay veces en que lo injustificable lo es demasiado”, se lee en el capítulo ‘9. Pobre creyentes’ de ‘Sindiós’.
La palabra sindiós significa caos o desorden. “La palabra sindiós” también es el título de una columna de Martín Caparrós –publicada en El País– en la cual don Luis, un criador de cerdos de un pueblo segoviano, la define como “un follón tremendo, algo sin Dios”.
En el libro el tono es más amable que esa bien argumentada columna, pero el panfleto persiste con la elegancia escritural de su autor. Libera, incluso, una hipótesis esperanzadora: la posibilidad de vivir en un mundo sin Dioses. Y la inscribe en el futuro: “Sería tan curioso si la derrota de la muerte trajera consigo la verdadera muerte de los dioses”.
Lo que sí nos toca a los vivos de ahora (de este primer cuarto de siglo), es recordar que “el catolicismo sirvió como base de los regímenes más conservadores del siglo XX” y saber que el “el islam sigue siéndolo con los regímenes más conservadores del siglo XXI. Y se diría que, últimamente, una panda de extremo derechistas ha visto el papel que tenía la religión en el islam y decidió intentarlo en Occidente”: Trump («Dios está de mi lado»), Milei («el combate de las fuerzas del cielo»), Bolsonaro, Orban o Meloni (cada uno con sus cruces).
Aunque “La esperanza del Apocalipsis tiene la piel dura”, la obligación de discutir las verdades absolutas, el sentido de las mayorías, a sus reyes y jefes puede ser una forma de vivir el futuro. De hacerlo posible. Pero para eso “se necesitarán personas muy sólidas”.
¿Quién es Martín Caparrós?
Es escritor y periodista. Han ganado los premios Ortega y Gasset, Moors Cabot, Roger Caillois, Terzani, Herralde, entre otros. Tiene más de 50 años de profesión, más de 40 libros publicados en más de 30 países. Nació en Buenos Aires, que lo nombró "Ciudadano ilustre", en 1957; vive en Madrid. Su más reciente libro es 'BUE'.
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