
Brutal poetry, una obra en la que el cuerpo se transforma en territorio de encuentro
Trece intérpretes son parte del montaje de la pieza de danza, que se estrena el 13 de febrero en Quito
Bajo una luz roja intensa, dos intérpretes se encuentran en escena. Sus manos, cubiertas de pintura verde, se buscan y se sostienen en un contacto prolongado. El gesto no es decorativo: la pintura se transfiere, se mezcla y deja huellas visibles sobre la piel. El movimiento es contenido, casi mínimo, y transforma ese intercambio en una acción compartida, donde el vínculo se construye a través del tacto y la proximidad.
En otro momento, el espacio se puebla de cuerpos. Un grupo de bailarines se inclina hacia atrás y conforma una estructura colectiva en la que cada uno sostiene el peso del otro. La iluminación es tenue y el humo recorta las siluetas, reforzando la sensación de un organismo común. Más adelante, un intérprete aparece solo, con el torso desnudo y los brazos abiertos bajo una luz azul, suspendido en un instante de expansión que contrasta con la densidad del conjunto.
Así se despliega en escena Brutal Poetry, una obra de la Compañía Nacional de Danza que se presentará el viernes 13 de febrero, a las 19:00, en el Teatro México, en Quito. La pieza surge de una residencia artística realizada el año pasado en la compañía, durante una semana de trabajo con el coreógrafo cubano Julio César Iglesias, radicado en Europa, junto al elenco de danza contemporánea. De ese proceso nació esta creación, que ahora se presenta como una muestra escénica abierta al público.
“Poesía brutal es una textura. Habla de cómo encuentras la belleza en el cambio. Es inventarte un universo, un planeta nuevo, pensar qué te interesa de ahí y cuál es el conflicto que existe”, explicó Julio César Iglesias en una entrevista. La obra, señaló, se articula a partir de una experiencia personal y de preguntas que atraviesan el cuerpo. “Me llevé en mi mochila un sueño que tuve, en el que me despertaba en un sitio donde había un desmadre total y no sabía qué había pasado, y empecé a hacer ejercicios a partir de eso: la transformación, la muerte, si es que somos cuerpo o espíritu. Ahí está la poesía brutal: ¿somos carne o somos el envase de algo más preciado?”, se cuestionó.
Una creación colectiva
La pieza se construye desde la exploración del movimiento y la intuición, sin una búsqueda de formas cerradas. “Cuando se te abre la cáscara y se activa la sensibilidad, ahí entras en un mundo donde nada es lógico, donde no es cerebral, donde todo es intuitivo, visceral, donde es onírico”, dijo el coreógrafo, quien remarcó su interés por crear y compartir esos universos con otras personas y otras miradas.
En escena participan alrededor de 13 bailarines que formaron parte de la residencia artística y que intervinieron activamente en la construcción de la temática de la obra. Según Andrés Delgado, director de la Compañía Nacional de Danza, la pieza es el resultado directo de ese proceso colectivo. “Fruto de esta residencia se montó esta muestra, esta obra, que fue la última creación de la compañía, con la que cerramos el 2025”, señaló.

Distintas miradas sobre el amor
Delgado explica que la pieza aborda distintas formas de relación y de amor. “Es una obra que habla de las relaciones que tenemos con los otros. Pueden ser con familiares, amigos, pueden ser de pareja, y también de cómo nosotros nos mezclamos con las vidas de los otros”, dice. En ese sentido, menciona escenas concretas que admiten múltiples lecturas: “Hay una escena en la que usan pintura, y yo la puedo interpretar como cuando uno se relaciona con alguien y también se identifica con ciertas luces y sombras que puede tener la persona”.
La propuesta incorpora otros lenguajes además del movimiento. “Hay poemas, hay interacción verbal de los bailarines, aparte del medio físico, que es el canal de expresión de la danza”, explica. La obra se presenta, además, en una fecha cercana al Día del Amor y la Amistad, lo que abre una lectura particular. “El amor tiene muchas aristas y muchas formas de expresión”.
Desde esa perspectiva, Brutal Poetry propone observar las relaciones como espacios complejos de encuentro y fricción. “Entender al otro en una relación es complejo. Esto habla de esas interacciones que a veces pasan en nuestra vida y no hacemos conciencia, pero cuando las vemos puestas en escena nos podemos identificar con ellas”, añade el director.

Un esperado aniversario
La presentación de Brutal Poetry forma parte de la agenda de actividades por los 50 años de la Compañía Nacional de Danza, que se celebran este año. Delgado adelanta que durante 2026 se trabajará en la promoción tanto de obras nuevas como de repertorio, además de proyectos de creación a nivel nacional. Entre las propuestas previstas se incluye una instalación escénica que exhibirá el vestuario histórico de la compañía. “Va a contar la historia de la compañía a través de estos 50 años. El público va a recorrer esta muestra y conocer el vestuario que han usado varios bailarines, entendiendo la danza como una historia viva”, señala.
Añade que, en el marco del festejo, se anunciarán nuevas funciones de Brutal Poetry y de Eco de huesos, otra de las creaciones emblemáticas de la compañía estrenada el año pasado.
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