Veganos y vegetarianos en un mundo 'carnívoro'

  Guayaquil

Veganos y vegetarianos en un mundo 'carnívoro'

VOCES. Esta vez EXPRESO dialogó con algunos veganos y vegetarianos para conocer lo que hay detrás de un estilo de vida muy poco entendido

Veganos
Charvel Chedraui y Paula Cevallos son vegetarionos desde hace más de tres años.JOSÉ LADINES

Voces es un espacio para ser escuchado (o leído); un espacio de discusión, expresión y conversación sobre diversos temas que motivan o afectan a los ecuatorianos, sin importar su edad o creencias.

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En un país en el que las carnes están a la orden del día y son básicamente la "base" de todas las preparaciones tradicionales, ser vegano o vegetariano no es algo muy común, o al menos eso se cree.

En Ecuador, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, una persona consume al año entre 50 y 100 kilos de carne, en promedio. Por lo que no es inusual escuchar a alguien extrañarse porque otro se ha decidido por el veganismo o el vegetarianismo.

La realidad es que en la actualidad, el número de personas que han optado por este tipo de alimentación ya no es reducido y, según sus propias previsiones, seguirá en aumento.

EXPRESO conversó con algunos de ellos. Hablaron de sus ideales, razones y los retos a los que se enfrentaron cuando decidieron dejar atrás el mundo de las carnes.

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“Por los animales”, contestan Paula Cevallos y Charvel Chedraui al preguntarle sus razones para convertirse en veganos. La decisión la tomaron hace poco más de tres años y la definen como “una obligación moral”.

Por el lado de Paula, cuando decidió inclinarse por el veganismo, se encontró con una ola de dudas en su entorno social. Los estigmas y supuestos no quedaron de lado, pero supo lidiar con ellos y añade que “hoy en día es mucho más fácil sobrellevarlo”.

Lo primero que te dicen es que te va a faltar nutrientes... básicamente, que te vas a morir y obviamente, no es así.

Paula

Charvel, por su parte, cuenta que en su caso tenía dos caras de la moneda: una en la que descubrió lo sencillo que era ser vegano puertas adentro y otra en la que era un tanto complicado salir con sus amigos o conocidos a comer “porque no había muchos lugares que ofrezcan opciones veganas y los existentes tampoco los conocíamos”.

Sin embargo, eso ha cambiado y ahora no se hace problema por aquello, por el contrario, dice que este tipo de alimentación le resulta más sencilla, económica y rápida.

Al mismo tiempo, este joven de 33 años añade que, si más personas conocieran y estudiaran sobre el veganismo, serían muchos más los que se inclinaran a este estilo de vida.

Una vez que adquieres un conocimiento nuevo sobre algo, vas a actuar bajo la lógica. En el momento que te educas sobre esto, te das cuenta que lo lógico, ético y moral es ser vegano.

Charvel
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Y precisamente, bajo esa idea, Paula y Charvel decidieron crear en abril de 2019 ‘Animal Club, un proyecto digital con el que busca disipar las interrogantes que giran alrededor del veganismo.

Ambos cuentan que iniciaron con este espacio con el fin de aclarar las dudas que surgían entre sus familiares y amigos. “Creamos inicialmente un canal de YouTube respondiendo a preguntas clásicas. Entonces, era mucho más fácil para nosotros enviar el enlace de los videos cuando nos preguntaban algo, y así nos evitábamos también cualquier roce (porque es un tema que se presta a veces para el debate)”, cuenta Paula.

No obstante, eso no quedó ahí. Tiempo después mucha más gente comenzó a seguirlos y hoy en día cuentan también con una página web y una cuenta en Instagram. Su contenido se diversificó y ahora, sus seguidores pueden encontrar desde información básica hasta recetas y lugares veganos en Guayaquil.

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Vegetarianos
Simha Rambay y Pitu Salavarría, una pareja que profesa el maltrato no animal a través de sus acciones.JOSÉ LADINES

Parecidos, pero no iguales. También bajo el concepto de respeto hacia los animales, pero con ciertas diferencias se encuentran Simha Rambay y Pitu Salavarría, una pareja de esposos que comparten sus ideales sobre el vegetarianismo, aunque con historias muy distintas.

Simha prácticamente lo ha sido toda su vida. Reconoce que llegó a ser vegetariano no por decisión propia sino por haber nacido en una familia que profesa el hinduismo (religión politeísta que promueve la dieta vegetariana). Sin embargo, también afirma que aproximadamente a los 15 años ya esa no era una creencia heredada, sino entendida y aceptada.

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Añade que durante su etapa colegial era “muy complicado” ser vegetariano dentro de los grupos sociales en los que se desenvolvía. “Cuando me tocaba ir a la casa de un amigo, lo primero que se preguntaban era ‘¿qué le damos de comer a este?’. Era todo un problema porque en esa época decir que habían dos restaurantes vegetarianos en Guayaquil era mucho”, relata.

Por otro lado, las primeras nociones de esta cultura alimentaria llegaron a Pitu a sus 15 años, y no fue hasta los 18 cuando finalmente, tras conocer a varios amigos hinduistas, que decidió dejar de consumir productos animales.

En ese entonces, le resultó muy difícil manejar su alimentación tanto en su casa como al salir a comer. “En mi casa era de comer arroz con maduro, pero poco a poco fui aprendiendo y encontrando otras opciones. Cuando salía, en cambio, ni decía que era vegetariana porque como que te pesaba la parte social y hasta decía que ya venía comiendo para evitar los comentarios”, menciona.

Sin embargo, las cosas han cambiado y muestra de ello son sus dos hijas, quienes también son vegetarianas. “Una tiene 15 años y la otra tiene 8. La mayor cuando iba a fiestas se limitaba a comer productos que yo podía asegurarme que no tengan nada de origen animal; en cambio, la menor ha probado opciones de comida que cuando su hermana era pequeña eran inimaginables”.

Y en ese punto también se han enfrentado a los señalamientos, cuenta Simha, ya que en algunas ocasiones personas cercanas los cuestionaban sobre el hecho de que inculcaran en sus hijas este estilo de alimentación. “Nos decían: bueno, ustedes son vegetarianos está bien, pero las niñas son pequeñas y necesitan comer algo”, señala.

Y como en ese caso, esta pareja -al igual que muchos otros vegetarianos- se han enfrentado a múltiples ideas preconcebidas y erradas.

A veces uno escucha comentarios como ‘vas a sufrir de anemia’ o cosas así. Bueno, sepa usted que hay personas anémicas que comen carne.

Simha
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Y si bien es cierto que se ha planteado ambas corrientes como ‘formas de alimentación’, tanto Charvel y Paula, como Simha y Pitu coinciden en que esto va más allá y se enfoca básicamente en el concepto de no violencia animal en muchos aspectos, como la vestimenta o productos de uso cotidiano.

Entonces, ¿cuál es la diferencia entre ambos? La respuesta es bastante ambigua, pero radica en que los veganos tienen cero tolerancias al consumo de cualquier producto de origen animal, mientras que los vegetarianos hacen ciertas excepciones con ciertos productos como lácteos o huevos, pero que son adquiridos bajo “prácticas bondadosas”, en otras palabras, intentando no dañar al animal del que provienen.