"No quiero tener hijos": Cuando ser madre no es una prioridad

  Guayaquil

"No quiero tener hijos": Cuando ser madre no es una prioridad

Voces. Estas son las historias de cuatro mujeres a las que la maternidad no les hace ilusión. Le cuentan a EXPRESO sus razones y también algunas lecciones que quieren dejarle a la sociedad

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Blanca, Emily, Lady y Madelayne, forman parte de la creciente ola de mujeres que optaron por no ser madres.EXPRESO

Voces es un espacio para ser escuchado (o leído); un espacio de discusión, expresión y conversación sobre diversos temas que motivan o afectan a los ecuatorianos, sin importar su edad o creencias.

Ser madre es el sueño de toda mujer. Esa es una idea que se ha mantenido por años e incluso siglos en el imaginario social y ha propiciado la idea de que el sexo femenino está destinado a procrear y por tanto no se sentirá realizado de no llegar a conseguirlo.

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Lo cierto es que esta no es una regla definida. Cada vez crece más el número de mujeres que han tomado la decisión de no traer hijos al mundo.

Según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, en Ecuador, desde inicio de siglo, la tasa de natalidad (número de nacimientos por cada mil habitantes en un año) ha decaído de forma constante, pasando de 28,4 % en el año 2000 a 16,6 % en 2019. En ese mismo periodo de tiempo, la tasa de fecundación (promedio de hijos por mujer) pasó de 3,10 a 2,38.

Pero este no es un fenómeno exclusivo de Ecuador, es una tendencia global. Según cifras del Banco Mundial, la tasa de natalidad a nivel global decayó, desde inicio de siglo, de 21,64 a 18,17 en 2018.

Pero... ¿Cuáles son las razones por las que el sexo femenino cada vez opta más por no traer hijos al mundo? Te contamos cuatro historias de mujeres que comparten ese pensar, pero no sus motivaciones:

  • MADELAYNE (24 AÑOS): “MI MAMÁ LLEGÓ A DECIRME QUE TENÍA EL CORAZÓN DE PALO Y QUE DIOS ME IBA A CASTIGAR"

Sin rodeos y directo al grano. Madelayne Lynch asegura que el principal motivo por el que no desea ser madre es que los niños no son de su agrado. “No me gusta que lloren, no tolero eso y me estreso muy rápido”, añade.

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Sin embargo, la maternidad no está muy alejada de su realidad. A sus 17 años, su madre tuvo a su tercer hijo y debido su trabajo, fue finalmente Madelayne quien tuvo que criar a su hermano y hacer el papel de madre (y lo continúa haciendo). Entre la finalización de su etapa colegial y el inicio de la universitaria, ella tuvo que hacer a un lado varios planes y ajustar su horario para acomodarse a las necesidades del pequeño.

Según sus propias palabras, ese fue el punto de inflexión que la llevó a plantearse el hecho de no tener hijos. “Yo me hacía cargo de él desde que amanecía hasta el atardecer, recién ahí yo me podía ir a la universidad (estudiaba en la noche). Eso fue para mí extremadamente cansado y ahí supe que eso era lo que no quería para mí”, señala.

Ahora, siete años después y a pocos meses de titularse como licenciada en Comunicación Social, la joven mantiene su postura, que desde un inicio vino acompañada de múltiples críticas y señalamientos; y claro está, no faltaron los que intentaron persuadirla de su decisión.

“Mi mamá llegó a decirme que tenía el corazón de palo y que Dios me iba a castigar. Eso al inicio me preocupaba, imagínate que te digan algo así es increíble, pero ya con el tiempo ese sentimiento se ha disipado”, concluye.

  • BLANCA (21 AÑOS): "NUNCA ME HE VISUALIZADO COMO MADRE, NO ES ALGO QUE HE TENIDO EN MIS IDEALES"

Para Blanca Morán, la decisión de no ser madre es algo que ha ido construyendo con el tiempo y que se ha forjado por múltiples factores. A lo largo de su vida, otras han sido las prioridades que se han ido sumando a su proyecto de vida. Titularse de la universidad y su proyección como profesional, son algunas de ellas.

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El instinto maternal no es algo que, como en cualquier otra mujer -según el pensar social-, esté presente en Blanca. “Nunca me he visualizado como madre, no es algo que he tenido en mis ideales. Tengo otros propósitos que para mí son más importantes que ese”, cuenta.

Esta estudiante de Psicología Clínica hace énfasis en que posiblemente otra razón que la ha puesto en esa posición ha sido el ejemplo de su familia. En las listas de sus seres queridos, pocos han sido los que hasta ahora han tomado la decisión de convertirse en padres. A excepción de su madre y otra tía, sus otros tíos no han procreado.

A diferencia de los otros casos, Blanca no ha recibido críticas o señalamientos, pero si unos cuantos comentarios. “Me han dicho ‘deja que te enamores’, ‘talvez es la edad’, pero yo solo me rio porque sé que no es así y también porque creo que conocer a personas con otro pensar es enriquecedor para poder intercambiar criterios”, señala.

  • LADY (22 AÑOS): "JAMÁS ME HE PLANTEADO DEDICARLE TODO MI TIEMPO, TODO MI ESFUERZO Y TODO MI DINERO A OTRA PERSONA"

Los niños no son lo suyo y lo tiene claro. La afinidad por los pequeños definitivamente es algo que no forma parte de la esencia de Lady Ayerve. Esta joven emprendedora se suma a la creciente lista de mujeres que están optando por no seguir “la mejor profesión de todas” -como algunas personas la califican-.

Lady actualmente, estudia y ha decidido dar un paso adelante en el mundo de los emprendimientos. No cree que vaya a dejar de lado lo que ha conseguido hasta ahora para criar a un hijo. Y aunque, para muchos, suene egoísta, ella no lo ve así, por el contrario, cree que es la decisión más sensata y generosa que pudo tomar.

La sociedad debe entender que las mujeres nos podemos sentir felices y realizada aún sin tener un hijo.

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“Jamás me he planteado la posibilidad de cambiar la vida que tengo o que puedo llegar a tener por dedicarle todo mi tiempo, todo mi esfuerzo y todo mi dinero a otra persona”, señala.

Su madre ha tratado de persuadirla para que cambie de opinión, pero sin ningún éxito. “Ella no me entiende y no ve las cosas como yo las veo. Cuando lo comento y están sus amigas presentes, también lo toman como una sorpresa o como algo extraño, pero no es así, hay muchas mujeres que deciden no tener hijos y eso no está mal”.

  • EMILY (21 AÑOS): “VEO A MIS AMIGAS O A MI HERMANA CON SUS HIJOS Y ESO SOLO ME PROVOCA SEGUIR PENSANDO EN NO SER MADRE"

Los años le han ayudado a Emily Game a construir su perspectiva sobre la maternidad. Algo de lo que está segura es que ser madre es "una responsabilidad enorme que no puede ser tomada a la ligera”, y en medio de sus proyectos y su carrera universitaria, no cree tener tiempo para cumplir con ese rol al 100 %.

A la par, discrepa completamente con el criterio de que tener hijos debe ser el ideal de toda mujer, ya que califica como lamentable que la sociedad haya encasillado al género femenino en ese marco.

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Siempre les preguntan a las mujeres si quieren ser madres y las condenan si su respuesta es negativa. No pasa lo mismo en el caso de los hombres, si bien hay sorpresa en ambos casos, la realidad es que la mujer sí es señalada, porque según ellos, ‘nacimos para esto’”, enfatiza.

Diferente a lo que puede pasar con otras personas, el ver a otras mujeres de su entorno convirtiéndose en madres, es algo que reafirma su posición. “Veo a mis amigas o a mi hermana con sus hijos y eso solo me provoca seguir pensando en no ser madre. Muchas de ellas se han quedado estancadas y no han podido sacar adelante sus proyectos personales porque se han llenado de niños”, añade.

Por eso, Emily cree que hoy en día hay múltiples escenarios o metas que pueden llevar a la mujer a un estado de realización personal, sin necesidad de tener niños a su lado.