
“Juan fue un ángel”: padres recuerdan al entrenador que murió en Samanes
Madre de entrenador de fútbol se enteró de su muerte mientras preparaba la merienda.
“Para nosotros, más que una pérdida dolorosa, Juan fue un ángel. Había 16 niños en la cancha entrenando y uno se pregunta qué habría pasado si un niño iba a recoger la pelota. Incluso él dijo: ‘Deja, que yo voy a ver el balón’”, relató Jorge Jaime, presidente de la asociación de padres de familia de la escuela de fútbol RP1.
Últimos momentos en la cancha
Juan Gregorio Garcés Lucas falleció la tarde del martes 20 de enero, luego de tocar con la mano la malla del cerramiento de la cancha 52 del estadio Chucho Benítez, ubicado en el parque Samanes, al norte de Guayaquil.
“Él tocó la malla con la mano derecha. Quienes estuvimos ahí vimos que se quedó paralizado y pensamos que era una broma. Cuando nos dimos cuenta de lo que pasaba, corrimos a auxiliarlo. Un niño de 15 años, que estaba más cerca, fue quien lo ayudó a soltar la malla. El menor también resultó levemente afectado”, agregó Jaime, quien dijo que se encontraba en el lugar cuando ocurrió el incidente que alarmó a la comunidad.
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Juan Gregorio, de 38 años, era oriundo del cantón San Vicente, en la provincia de Manabí, y tenía casi dos décadas residiendo en el noreste de Guayaquil. Desde hace más de diez años se ganaba la vida entrenando a jóvenes con el sueño de convertirse en futbolistas.
Durante los últimos cinco años trabajó en la escuela de fútbol RP1, dirigida por Raúl Pérez: los primeros cuatro años como asistente del entrenador de arqueros y, desde hace un año, como entrenador.

Condiciones de seguridad en el parque
“Él se ganó su espacio con trabajo y responsabilidad. Era un hombre correcto, amigo de los jóvenes y de los niños. Ellos están destrozados, vieron morir a su profesor. Se convirtió en parte fundamental de la academia. Él no tocó ningún cable eléctrico ni la malla del arco, sino la malla del cerramiento. Desde diciembre habíamos alertado sobre cables eléctricos en el sitio, pero no obtuvimos respuesta de los representantes del parque. Recién este 21 de enero acudieron algunas personas, incluso, al parecer, el gerente del parque, pero nunca se pronunciaron ante las familias”, aseguró Jaime.
Asimismo, manifestó que el parque no cuenta con iluminación adecuada y que las canchas se encuentran en mal estado. Pese a ello, indicó que el espacio es utilizado por padres y niños para fomentar el deporte y alejarlos de entornos negativos, destacando que quienes estaban a cargo de los menores eran formadores.
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Por su parte, Rita Lucas, madre de Juan Gregorio, acompañada de otros familiares, aguardaba la mañana de este 21 de enero la entrega del cuerpo del mayor de sus cuatro hijos en los exteriores del Laboratorio de Criminalística y Ciencias Forenses de Guayaquil.
Visiblemente afectada, relató que un compañero de trabajo de su hijo la llamó por teléfono para informarle sobre lo ocurrido. “Yo estaba preparando la merienda cuando me avisaron. Me dijeron que le había sucedido algo a Juan, que murió tras quedar electrocutado en la malla. Él vivía conmigo en la Sergio Toral, era soltero y era quien me ayudaba”, expresó entre lágrimas.
- El Municipio de Guayaquil emitió un comunicado lamentando lo ocurrido. Indicó que el área fue cerrada y que brindará acompañamiento a los familiares.
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