
Edificio Multicomercio: las lecciones para la construcción en Ecuador
Especialistas explican cómo las altas temperaturas redujeron la resistencia del acero hasta provocar el colapso del edificio
El incendio que consumió por alrededor de 130 horas el edificio Multicomercio, en Guayaquil, no solo dejó una imagen impactante de destrucción urbana, sino que abrió un debate técnico sobre la seguridad estructural en el país. ¿Por qué colapsó una estructura que, en teoría, estaba diseñada para soportar grandes cargas? Dos especialistas en ingeniería y arquitectura analizan el caso y explican, con fundamentos técnicos, lo ocurrido.
Acero cedió ante altas temperaturas
El rector de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, Walter Mera Ortiz, ingeniero especialista en cálculo estructural, sostiene que el factor determinante fue la exposición prolongada del acero estructural a temperaturas extremas. “Se trata de un edificio hecho con estructura de acero, es decir, columnas y vigas metálicas. Cuando el acero está sometido a altas temperaturas, superiores a 500 o 600 grados centígrados, como producto de un incendio fuerte, pierde sus propiedades mecánicas”, explica.
Esa pérdida de propiedades implica una reducción significativa de la resistencia y la rigidez. “Cuando ocurre eso, pierde su capacidad de soportar las cargas y finalmente llega al colapso”, detalla Mera.
Según su análisis, tras horas de exposición al fuego, el acero dejó de sostener adecuadamente las losas, lo que habría generado un efecto en cadena hasta el desplome total de la edificación.
Lecciones urgentes para constructores
El especialista compara el fenómeno con lo ocurrido en el atentado contra las Torres Gemelas en Nueva York: “Es algo parecido, no igual, pero similar. El combustible provocó incendios intensos que debilitaron la estructura y generaron el colapso progresivo”. En el caso de Multicomercio, el colapso de una o dos losas habría desencadenado la caída del resto del edificio, tras aproximadamente diez horas de incendio continuo.
Mera recuerda que la ingeniería estructural conoce desde hace décadas la vulnerabilidad del acero frente al fuego, por lo que existen sistemas de protección ignífuga. “Se le añade al acero un material ignífugo, una especie de espuma térmica que protege y retarda el efecto del fuego, dándole tiempo a los bomberos para controlar el incendio”, explica. La ausencia o insuficiencia de estos sistemas puede acelerar el fallo estructural.

Multicomercio deja alerta constructiva nacional
Por su parte, el arquitecto y urbanista Luis Alvarado coincide en que el tipo de estructura fue determinante. “El fallo comienza a ser crítico cuando el metal alcanza entre 500 y 650 grados centígrados. A esa temperatura pierde casi el 50% de su capacidad de carga y resistencia mecánica”, afirma. Aunque el acero se funde a temperaturas mucho mayores —entre 1370 y 1538 grados— no es necesario que llegue a ese punto para que se produzca un colapso.
Alvarado subraya que el hormigón armado ofrece un mejor desempeño ante incendios debido a su comportamiento térmico. “El hormigón es mal conductor del calor, es un aislante natural. Además, el acero interno tiene un recubrimiento de 2,5 a 5 centímetros que actúa como protección y retrasa el aumento de temperatura”, explica. Esa mayor inercia térmica permite ganar tiempo crucial en situaciones de emergencia.
Sin embargo, el arquitecto no descarta el uso de estructuras metálicas, siempre que cuenten con sistemas de protección adecuados. Recomienda la aplicación de pintura intumescente, un recubrimiento especial que se expande entre 20 y 50 veces su espesor cuando el acero alcanza los 200 o 250 grados centígrados, formando una capa aislante. Dependiendo del espesor y sistema aplicado, puede retrasar el fallo estructural entre 30 y 240 minutos.
El caso Multicomercio deja una lección clara para el sector de la construcción ecuatoriana: no basta con elegir materiales resistentes, sino prever su comportamiento ante eventos extremos. La normativa, la supervisión técnica y la implementación rigurosa de sistemas contra incendios son factores decisivos. En una ciudad como Guayaquil, donde conviven edificaciones de hormigón armado y acero estructural, la seguridad no puede depender únicamente del diseño, sino de la prevención integral.