
Militares en las playas: ¿mejora la seguridad o solo la percepción turística?
Expertos analizan el despliegue militar en playas y su impacto en seguridad, turismo y percepción ciudadana
El paisaje de las playas ecuatorianas ha mutado: entre carpas de colores y bañistas, hoy sobresalen los uniformes camuflados y el brillo del armamento estatal. Ante la escalada de inseguridad, las Fuerzas Armadas han instaurado patrullajes permanentes y controles de área en balnearios estratégicos de la Costa. Esta presencia disuasiva busca blindar sectores como Playas y Salinas, donde el flujo de visitantes es el motor de una economía local que hoy respira bajo la vigilancia de fusiles, intentando recuperar la tranquilidad perdida frente al crimen organizado.
Esta ofensiva militar no es fortuita: es la respuesta a un 2025 que se consolidó como el año más violento en la historia del país. Los indicadores de criminalidad en el litoral revelan un panorama alarmante y plantean un desafío de enormes proporciones. Al cierre de 2025, Guayas se mantuvo como el principal foco de violencia, al concentrar cerca de la mitad de las muertes violentas registradas a nivel nacional. La crisis, lejos de ceder, se profundizó: Manabí y Los Ríos alcanzaron cifras récord con incrementos en homicidios cercanos al 50 %, mientras que El Oro vivió el periodo más sangriento en la historia reciente del país.
Ante este escenario, surge una pregunta clave para la reactivación: ¿basta con la presencia de agentes para recuperar una economía turística golpeada por el miedo? Aunque los comerciantes respaldan los operativos desplegados en zonas como Salinas, advierten que la seguridad no puede ser solo temporal y exigen controles permanentes que devuelvan la confianza a visitantes y empresarios.
Turismo, percepción y economía local bajo resguardo militar
Desde la perspectiva del experto en seguridad, Daniel Pontón, la presencia de militares en los balnearios de la Costa tiene un impacto directo en la economía turística, especialmente en temporadas de alta afluencia. Para el experto, el despliegue coincide con un momento clave para el sector, marcado por una fuerte movilidad interna y un aumento del consumo.
“En la costa están entrando en una nueva temporada. Y me parece que tiene que ver con ello”, señala, al recordar que, pese al contexto de violencia, la actividad turística no se ha detenido. Como ejemplo, menciona lo ocurrido a finales de 2025: “El ejemplo más claro fue lo que pasó a fin de año. Arremetieron todos los récords en ventas, en presencia turística, ocupación de hoteles, etcétera”.

Desde su análisis, el refuerzo de seguridad puede contribuir a sostener esa dinámica económica, al menos en el corto plazo, al mejorar la percepción de resguardo entre visitantes y residentes. “Podría contribuir a mejorar un poco la imagen de la gente”, afirma, sobre todo en balnearios donde se han registrado hechos violentos en los últimos meses.
Sin embargo, Pontón advierte que este efecto está lejos de ser estructural y responde más a un impacto visual que a una solución de fondo. “A veces tenemos militares, lo único que ganan es efectos de visualización, pero capacidad real de control es poca y nula”, sostiene, al cuestionar la sostenibilidad de una estrategia centrada en la militarización.
Finalmente, advierte que una presencia excesiva de uniformados también puede generar efectos contraproducentes si no está bien gestionada. “A veces tener mucha presencia militar y policial en las calles también puede dar una sensación directa de temor”, señala, y remarca la importancia de trabajar de forma coordinada con las autoridades locales para evitar que la estrategia termine alejando, en lugar de atraer, a los visitantes.
Seguridad y turismo: una percepción clave para la economía
Así mismo, el experto en seguridad Wagner Bravo señaló que el despliegue de Fuerzas Armadas en zonas costeras y turísticas no solo responde a una estrategia operativa contra el crimen organizado, sino también a la necesidad de generar una percepción de seguridad en la ciudadanía y en los visitantes.
La realidad son las muertes violentas, los robos, los secuestros, eso no lo podemos desconocer, pero también existe la percepción, y esa percepción influye mucho en la tranquilidad de la población”, explicó Bravo
En ese contexto, indicó que la presencia militar visible cumple un rol disuasivo y comunicacional. “El gobierno también está actuando sobre la percepción, para que la población se tranquilice y vea que el Estado está haciendo actividades”, sostuvo
Bravo además sostuvo que esta estrategia resulta especialmente relevante en zonas costeras, donde la actividad turística es el principal motor económico. “Tenemos que permitir que haya seguridad para que exista el flujo de turistas, porque de eso viven las poblaciones”, afirmó, al advertir que la ausencia de visitantes afecta directamente a comerciantes y emprendedores locales.
El especialista remarcó que la seguridad debe entenderse como una condición básica para el desarrollo económico y social, aunque aclaró que la presencia militar debe complementarse con otras políticas públicas. “No es solamente Fuerzas Armadas y Policía, es un tema de seguridad integral”, concluyó, al subrayar la necesidad de una estrategia más amplia y sostenida en el tiempo.
Seguridad como condición para el desarrollo
El análisis de Wagner Bravo plantea que el despliegue militar en zonas turísticas cumple una doble función: contener episodios de violencia y generar condiciones mínimas de confianza para sostener la actividad económica. En esa misma línea, el experto en seguridad Daniel Pontón advierte que este tipo de operativos tiene un impacto principalmente perceptivo y de corto plazo, al reforzar la sensación de resguardo en territorios estratégicos durante temporadas de alta afluencia turística.
No obstante, ambos expertos advierten que su efectividad depende de que se complemente con políticas integrales de seguridad, fortalecimiento institucional y coordinación local, de modo que la protección del turismo y el desarrollo económico no se sostengan únicamente en una respuesta militar temporal.
Para leer contenido de calidad sin restricciones, SUSCRÍBETE AQUÍ