Diciembre suele ser un mes de balances. Para Carlos Gruezo y Jairo Vélez, este mes ha sido algo más: el que les volvió a cambiar la vida.. Historias parecidas, camisetas distintas. Ambos tienen 30 años, ambos son perfil bajo, de esos que juegan más de lo que hablan. Y ambos recibieron regalos este año que terminaron marcando su 2026.. Gruezo se va de Liga de Quito con la sensación del deber cumplido. Vicecampeón de Copa Ecuador, clasificado a la fase de grupos de la Copa Libertadores y semifinalista de la Copa Libertadores.. Su despedida fue sin drama ni reproches. “Estoy embarcándome al nuevo equipo”, dice casi en voz baja, horas antes de ser presentado como jugador del Santos, en su regreso al balompié mexicano.. Para Gruezo, este diciembre “es especial, al igual que en el 2024 cuando estaba llegando a Liga de Quito. Ahora se da mi paso a Santos. Uno debe ser agradecido de las cosas que Dios da. Ha sido un 2025 maravilloso: salgo bien, sin lesión, volví a un equipo grande como Liga, jugamos una Libertadores muy buena. Vestir esta camiseta fue un orgullo. Me llevo momentos inolvidables. Solo tengo gratitud”, expresa.. Navidad, en su vida, siempre llega con mudanzas. Así es el jugador profesional, afirma. Por eso, cuando se le menciona a Papá Noel, sonríe y cambia el foco: a esta edad, su objetivo es ser feliz la mayoría de los días de su vida, en el trabajo silencioso de su fundación y en su club de Quinindé.. “Solo queda dar gracias a Dios por todo lo bueno. Ha sido un año hermoso, de poder estar en mi país”, remata.. Jairo Vélez vivió otro diciembre intenso, pero igual de transformador. El Corviche cerró un 2025 redondo: campeón nacional con Universitario de Perú, clasificado a Copa Libertadores 2026 y protagonista del llamado ‘camisetazo del año’ en el balompié inca, al pasar a Alianza Lima, el rival eterno del cuadro crema.. Es como si en nuestro país alguien cruzara de Barcelona a Emelec. El ruido fue grande, pero él siguió siendo el mismo.. Vélez habla poco. Dice que el 2025 fortaleció su relación espiritual, que le tocó hablar de Jesús en muchos lugares y que lo esencial no cambió: Dios, la salud y la familia.. “Es mi primer título de campeón en Perú y había que darle las gracias a Dios”, manifiesta sobre la campaña vivida con Universitario.. Él no es de pedir regalos. Prefiere doblar rodillas y orar. Para la próxima temporada tiene tres metas claras: mantener la salud, ser campeón con Alianza Lima y tener una gran Copa Libertadores.. El Corviche cerró con un mensaje navideño: “Que Dios nos llene de salud y nos proteja en todo, que el 2026 llegue cargado de ilusión y que nunca falte un pan en la mesa”.. Gruezo y Vélez son el reflejo de dos historias, dos caminos, un mismo diciembre en el que agradecen por lo conseguido este año y se proponen nuevos desafíos para 2026.. Carlos Gruezo y Jairo Vélez cambian de clubes para el 2026 después de destacar en Liga de Quito y Universitario. Santos de México y Alianza Lima de Perú les esperan.. Para seguir leyendo EXPRESO sin restricciones, ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!