FEED DE INSTAGRAM
Referencial.En tiempos de IA hiperrealista, Instagram apuesta por lo espontáneo como nuevo símbolo de autenticidad.Foto: Canva

Instagram apuesta por la imperfección ante el auge de la IA: ¿Se qué se trata?

Adiós a la confianza: Instagram admite que ya no se puede asumir que una foto es real por defecto ante el auge de la IA

A las puertas de cumplir 16 años, Instagram atraviesa su crisis de identidad más profunda. La plataforma, que nació en 2010 como una simple galería de fotos estéticas, hoy es el cuarto gigante del ecosistema digital, pero enfrenta un enemigo invisible: la pérdida de fe del usuario. En un mundo saturado por filtros y mundos preproducidos, la autenticidad se ha convertido en el activo más escaso y, paradójicamente, en el más amenazado por la Inteligencia Artificial (IA).

Lo que antes era una tendencia hacia lo "natural" por parte de los influencers para mitigar la percepción de falsedad, ahora choca con una tecnología capaz de imitar la espontaneidad humana a la perfección.

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El dilema de Adam Mosseri: ¿Es real o es algoritmo?

El director de Instagram, Adam Mosseri, ha puesto el dedo en la llaga al cuestionar el impacto de la IA en la confianza colectiva. A través de un reciente análisis, el directivo advirtió que para 2026 el desafío no será la falta de contenido, sino su origen. Según Mosseri, el riesgo inminente es que la "autenticidad se vuelva infinitamente reproducible", borrando la línea entre lo que es genuinamente humano y lo que es un producto del código.

Para el CEO, el éxito de la plataforma dependerá de su capacidad para evolucionar al ritmo de la exigencia del público, que empieza a valorar lo imperfecto y lo humano como el único refugio frente a la perfección artificial que la IA puede generar en masa.

El certificado de defunción del "feed" tradicional

Para el CEO de Instagram, el muro de fotos cuadradas y estéticas impecables ha pasado a mejor vida. Mosseri sostiene que la curaduría extrema —esa mezcla de maquillaje perfecto, pieles suavizadas y paisajes de postal— hoy solo sobrevive en el imaginario de los mayores de 25 años. La audiencia actual ha dictado sentencia: el "feed" estético está muerto.

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Referencial.La era del “feed” curado quedó atrás: autenticidad y espontaneidad dominan el nuevo pulso visual.Foto: Canva

La migración del usuario es evidente. En lugar de exponer su vida en una vitrina pública, la tendencia se ha desplazado hacia la privacidad de los mensajes directos y las capturas improvisadas. Lo que antes se consideraba una "mala foto" hoy es el estándar de lo genuino.

Lo "perfecto" ya no tiene valor

La Inteligencia Artificial ha terminado por hundir el valor de la fotografía retocada. Mosseri advierte que la perfección visual se ha vuelto "barata de producir y aburrida de consumir". En un mercado inundado por imágenes sintéticas, el interés se ha desplazado hacia lo RAW (crudo): fotos con defectos, sin retoques y con iluminación natural.

Paradójicamente, la imperfección es ahora la única frontera que separa al humano de la máquina, aunque el directivo admite que la IA no tardará en aprender a replicar incluso nuestros errores técnicos para intentar engañar al ojo del usuario.

El fin de la presunción de verdad

La era de la confianza ciega en la imagen ha terminado. Adam Mosseri advierte que la irrupción de herramientas hiperrealistas, como Nano Banana Pro, y la sofisticación de los deepfakes han destruido el viejo paradigma donde una fotografía era prueba irrefutable de un hecho. Para el CEO de Instagram, la sociedad se enfrenta a un cambio psicológico profundo: el usuario debe abandonar la credulidad para adoptar el escepticismo como configuración predeterminada.

"Ya no podemos asumir que lo que vemos ocurrió realmente", señala el directivo, sugiriendo que el valor de un contenido ya no residirá en la imagen misma, sino en la reputación de quien la comparte y en el propósito detrás de la publicación.

Nuevos mecanismos de verificación digital

Ante la obsolescencia de las marcas de agua tradicionales, que resultan fáciles de burlar, la plataforma apunta hacia una infraestructura de seguridad más robusta. El futuro de la credibilidad en Instagram dependerá de la implementación de firmas criptográficas y huellas digitales invisibles que certifiquen el origen humano de los archivos.

A pesar de reconocer que la red está inundada de "contenido basura" generado por algoritmos, Mosseri no cierra la puerta a la IA como herramienta creativa. Sin embargo, recalca que la supervivencia de la red social dependerá de su capacidad para potenciar la originalidad humana, permitiendo que el usuario real compita y se diferencie en un ecosistema donde lo artificial es cada vez más difícil de detectar.

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