Buenavida

“La violencia está tan naturalizada que las redes sociales sirven como basurero emocional”

EXPRESO analiza con dos expertos en psicología la alta carga de violencia y repudio en los comentarios de dicha plataformas digitales

Redes Sociales
Las redes sociales se han convertido en una parte fundamental en la comunicación, en el trabajo y en el círculo social.Pixabay

“No estás deprimido, solo te falta amor en tu vida y cuando digo amor es contigo, con amigos de verdad, con tu familia, tu mamá, incluso con la comida”. Esta frase posteada en Twitter por Samara Montero, una influencer y modelo guayaquileña con más de 34.000 seguidores en la red del pajarito y 615.000 en Instagram, causó revuelo el pasado lunes 6 de abril.

El post ha sido compartido en al menos 322 ocasiones y comentado por más de 200 veces. Al menos el 80 % de esos comentarios siguen la línea de la crítica corrosiva y el ataque. La señalan de subestimar la depresión, estigmatizar una enfermedad, de lanzar un insulto y ofensa. Hay personas que fueron más al extremo y la llaman: “falsa”, “mentirosa”, “ignorante”, “charlatana”, etc.

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No hace falta discutir quién tiene la razón, si Samara, o sus seguidores. Muchos dicen tener un familiar con depresión o ser psiquiatras y por eso hablar con argumentos. Lo que sí queda claro es que ningún comentario u opinión, por inocente o bien intencionado que sea, está exento de las críticas en el universo digital de las redes sociales.

Casos como el de Samara se repiten todos los días en las diferentes plataformas como Instagram, Twitter y Facebook. Y no precisamente se trata de opiniones de política o religión, que son temas polémicos por naturaleza. Si se opina o se cuenta algo sobre racismo, discriminación, feminismo, machismo y de un sinfín de temas más, las opiniones positivas y negativas, más insultos, se encienden como pólvora en cuestión de segundos.

Lo ideal es desconectar los comentarios negativos y quedarse con lo que suma. Esa es la receta que dan los famosos. Sin embargo, el problema de fondo no terminaría.

¿Por qué hay tanto odio, críticas negativas, ataques y empeño para herir la susceptibilidad de los demás en las redes sociales? EXPRESO hace un análisis del tema con dos especialistas en psicología.

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“El comportamiento violento está tan naturalizado que las redes sociales sirven como un gran basurero emocional donde la gente descarga a través del insulto o la descalificación, sus frustraciones”, dice el psicólogo Gino Escobar.

Samara es un ejemplo reciente de que, aunque suene contradictorio, los propios fans son los que exaltan, corrigen, atacan y critican. “Pero a Selena la mató una fan, a John Lennon lo mató un fan, Judas vendió a Jesús”, recuerda el experto para ilustrar que no todo es lo que parece.

El especialista consultado explica que las redes sociales solo evidencian una realidad que ha existido desde siempre y que estaba subyacente: la descalificación de la opinión ajena.  Porque antes de que existieran las redes, en casa, eran los padres quienes descalificaban la opinión de los hijos, porque eran quienes mantenían los hogares, narra. Luego se cedió la opinión con restricciones y ahora la redes sociales dan esa 'libertad'. Y el problema, aclara, no es que se opine a favor o en contra, sino que se descalifique la opinión de alguien tan solo porque no se está de acuerdo con ello.

El experto menciona que vivimos en una sociedad donde los insultos se naturalizan. 

Primero empezamos con la descalificación 'yo lo sé, tu no sabes'; luego añadimos el insulto 'tu no sabes hijo de tal' y así vamos utilizando el ejercicio del poder para descalificar.

Gino Escobar

El también especialista en psicología Samuel Merlano, detalla a EXPRESO que el problema nace por la luchas internas por lograr una vida de equilibrio, que lleva consigo el ser humano.

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“Las personas que desarrollan espiritualidad son las que evolucionan de manera positiva, son empáticas, amables y piensan en el prójimo. Pero este grupo es pequeño”, dice.

La proporción es 80 % negativo y el 20 % positivo, explica el experto. Indica que las razones para que las personas siempre se vayan por la línea de la negatividad son varias, entre esas la cultura, la crianza en el hogar sin armonía "y porque ser negativo es el camino más fácil, no requiere de esfuerzos".

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Lo recomendable para aprender a ser positivo y evitar descalificar la opinión de los demás, sugiere Merlano, es leer libros positivos, vincularse con gente positiva y evitar contaminarse de lo negativo para caer en lo que repite la masa.

Y la clave no está en prohibir o sancionar los insultos, dice Escobar, sino en dar el ejemplo con educación, desde casa. Promover la aproximación en la coherencia, el pensar, decir y hacer. Y los padres deben practicarlo en los tres primeros años del niño, cuando este desarrolla el 70 % de su personalidad, advierte. En esa edad el niño madura su comportamiento de acuerdo a lo que siente y a lo que percibe.

“Si ya tus hijos están grandes, entonces hay que reeducarlos para que si se comprometen lo cumplan para igualar el discurso con lo que actuamos”, menciona.

Finalmente, los expertos creen que sí hay una degradación en las redes sociales y que aquello no cambiará mientras en los hogares y escuelas se enseñe con el ejemplo a los niños y se reeduque a los adultos.