
Cómo recuperar el centro de Guayaquil: propuestas desde la academia
Reutilizar edificios, impulsar vivienda y fortalecer espacios públicos son parte de las propuestas urbanas
El futuro del centro de Guayaquil y del bulevar 9 de Octubre vuelve a ocupar un lugar importante en el debate urbano. Para arquitectos y urbanistas vinculados a la academia, la recuperación del corazón histórico de la ciudad requiere algo más que intervenciones estéticas: se necesita una planificación integral que devuelva vida, seguridad y actividad económica a este sector emblemático.
Proponen recuperar el centro y boulevard histórico
La arquitecta María Fernanda Compte, académica de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, advierte que uno de los principales problemas del centro es la pérdida de actividad después de la jornada laboral. “El centro de la ciudad, a las cinco de la tarde, pierde vida total y se convierte lamentablemente en sitios peligrosos”, señala. A su criterio, esta falta de movimiento contribuye al deterioro urbano y a la percepción de inseguridad en la zona.
Compte sostiene que parte del desafío está en recuperar edificios abandonados que hoy permanecen sin uso. “Parte de esa revitalización es ver qué hacer con estos edificios abandonados, que se convierten a veces hasta en guaridas de personas”, explica. Frente a esta realidad, propone que se impulsen nuevas funciones para estas estructuras, especialmente mediante programas de vivienda que devuelvan residentes al centro urbano.
“Por ejemplo, un programa de vivienda social para revitalizar eso”, afirma la arquitecta. También considera necesario que las autoridades generen incentivos para que los propietarios rehabiliten las edificaciones deterioradas. “El municipio debería actuar, así sea privado, dando facilidades para que los dueños puedan rehabilitar estos edificios y darles vida”, agrega.

Arquitectos impulsan plan para centro de Guayaquil
En esa misma línea, el arquitecto y urbanista Felipe Espinoza, docente de la Universidad de Guayaquil, señala que la recuperación del centro requiere un plan integral que articule vivienda, turismo, comercio y movilidad. “Es imprescindible elaborar un plan de revitalización del centro de Guayaquil que permita el regreso de las personas al corazón de la ciudad”, explica.
Para Espinoza, la regeneración urbana debe ir más allá de intervenciones superficiales. “La revitalización debe dejar de ser una regeneración cosmética y convertirse en una regeneración funcional”, sostiene. Entre las estrategias plantea ampliar aceras, mejorar la iluminación, soterrar cables y avanzar hacia modelos de “calles completas”, donde el peatón tenga prioridad.
El urbanista también subraya que uno de los principales retos es repoblar el centro. “Un centro sin habitantes es un centro inseguro”, afirma. Por ello propone incentivar proyectos de vivienda social y privada, junto con la reutilización de edificios existentes para nuevas actividades como centros culturales, cafeterías o espacios de innovación.
Repoblar el centro para revitalizar Guayaquil
Por su parte, la arquitecta María Elena Vargas, docente de la Universidad de Guayaquil y doctoranda en planificación urbana, plantea una estrategia más amplia basada en ocho líneas de acción que incluyen planificación territorial, redistribución del uso de suelo, densificación residencial, movilidad sostenible y fortalecimiento de la imagen turística del centro.
Entre sus propuestas destaca la creación de un circuito turístico con tranvía eléctrico que conecte distintos puntos históricos de la ciudad, además de corredores peatonales y ciclovías. Vargas también propone el reciclaje de edificaciones patrimoniales para nuevos usos. “El reciclaje de edificaciones permite intervenir lo construido para rehabilitarlo y reutilizarlo, manteniendo su valor arquitectónico”, explica.
Los especialistas coinciden en que la recuperación del centro de Guayaquil requiere coordinación entre autoridades, universidades, sector privado y ciudadanía. La creación de mesas de trabajo para diseñar proyectos concretos, atraer inversión y fomentar la participación ciudadana aparece como una de las claves para transformar el centro en un espacio nuevamente habitable, dinámico y atractivo para residentes y visitantes.